Noticias de 'arturo pérez-reverte' en Milenio: 500
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Hombres que fuman un cigarrillo
Hace exactamente cincuenta años, en vísperas de la Marcha Verde, un muy querido amigo mío, el comandante Fernando Labajos, pidió voluntarios para una incursión nocturna y peligrosa al otro lado de la frontera. -
Una historia de Europa (CXIII)
Con el reciente auge de los nacionalismos étnicos y lingüísticos y la xenofobia que traían en el zurrón, la persistencia de los judíos en su fe y costumbres se veía como traición al estado y les endilgaba la peligrosa etiqueta de apátridas -
Las novias de los héroes
Los manuales escolares —los de antes, quiero decir— nos vendían la historia de dos héroes enfrentados al destino, la guerra y el mar. -
Una historia de Europa (CXII)
Las huellas de la guerra aún estaban por todas partes, desde los rencores políticos e internacionales de alto nivel hasta la gente de a pie: cementerios, monumentos a los muertos -
Es simpático, el imbécil
Es uno de los más vivos recuerdos que tengo de mi padre. Ocurrió hace sesenta años. Yo tendría trece o catorce y estábamos sentados en la terraza del Gran Bar, en Cartagena de España -
Arturo Pérez-Reverte presenta, en Madrid, una nueva entrega de Alatriste: 'Misión en París'
Pérez-Reverte trae de vuelta a Diego Alatriste en “Misión en París”, octava entrega de la saga donde el capitán se enfrenta a nuevas intrigas y viejos fantasmas. -
Una historia de Europa (CXI)
Después de cuatro años de guerra feroz, con nueve millones de palmados sobre todo franceses, alemanes y rusos, Europa estaba aterrada de su propia matanza -
Sol, sombra, frío, lluvia y otros horrores
Me asombra, aunque a mi edad cada vez se asombra uno menos de todo, el afán protector que para lo obvio despliegan ahora gobiernos, ministerios e instituciones varias. -
Revolución
Arturo Pérez-Reverte crea un personaje callado, sabio, prudente, que lucha no por un país, no por fama, no por dinero, sino porque su corazón le grita que es lo correcto, así se le vaya la vida en ello. -
Una historia de Europa (CX)
El Viejo Continente abdicaba de su prestigio y su hegemonía mundial y pasaba, qué remedio, el testigo a los jóvenes y ambiciosos Estados Unidos