Noticias de 'Diego Fernández de Cevallos' en Milenio: 500
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Racismo patriotero
Al Presidente (que no es ni merece ser de todos los mexicanos) le viene “requetebién” y “como anillo al dedo” la falsificación de la historia y la destrucción del país -
Al margen de dogmas o griterías
Es cómodo quedarse con lo resuelto por la Suprema Corte sobre una ley estatal acerca del aborto, pero seguirán las tragedias para las mujeres y, en no pocos casos, los asesinatos de los más indefensos: los no natos. -
¿Hechos, no palabras?
Justipreciar a gobernantes exige poner en la balanza sus aciertos y errores en los asuntos más importantes para los gobernados, ciertos de que no todo estuvo bien hecho ni, tampoco, perverso y negativo. -
¡Adelante, enemigo…!
Si apenas un centenar de “maestros” atrapa, injuria y paraliza durante dos horas al mismísimo Presidente de la República y jefe del Estado mexicano (con su guardia y comitiva) y lo suelta cuando le da su real y regalada gana, se prueba, de nuevo, la -
La canalla contra Anaya
Un dictadorcillo iluminado e inepto es, por definición, corrupto, rencoroso y vengativo. -
“Transformación”corrupta, mentirosa y fracasada
Asiduo a José Cárdenas en Radio Fórmula, el jueves pasado escuché las reflexiones de Alfonso Zárate sobre el actual gobierno, las oposiciones y lo que puede venir. Es experto en estrategia y comunicación política. -
Eviten lo peor, señores magistrados
No es exagerado calificar de trágico para la democracia mexicana el escándalo en la Sala Superior del Tribunal Federal Electoral. -
Terminó el primer acto del circo perverso
Hace ocho días publiqué en este espacio “Una crónica adelantada”. Referí lo que sucedería ayer. -
Una crónica adelantada
Son las 20 horas del 1 de agosto de 2021, ya cerraron las casillas que instaló el INE para la “consulta ciudadana” y estas son las noticias de México que le dan la vuelta al mundo -
La culpa será del INE, pero él “escuchará” al pueblo
Cuanto más analicemos lo que sucederá de ahora al 1º de agosto, mayor será la indignación que nos produzca por la perversidad que entraña.