Los verdaderos “retos del condón”

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Grupo editorial diverso que abarca diferentes temas y formatos. La calidad periodística y la diversidad de contenidos son aspectos que definen a las editoriales de Milenio.

EL SEXÓDROMO

Verónica Maza Bustamante

elsexodromo@hotmail.com

@draverotika

FB: La Doctora Verótika

El mundo está loco, Lucas. Un año después del reto disparado en redes sociales con el nombre de Ice Bucket Challenge —el cual consistía en arrojarle en la cabeza, a quien lo aceptaba, una cubeta con agua helada, con la finalidad de crear conciencia sobre la esclerosis lateral amiotrófica—, se vuelve viral el Condom Challenge, o Reto del Condón, para el cual un voluntario debe sentarse en un cuarto de baño e, inmóvil, esperar a que otra persona deje caer sobre su cabeza un preservativo lleno de agua. El desafío es que no se rompa el hule; de ser así, el resultado es “gracioso”.

Algunos dicen que es una nueva campaña que busca fomentar su uso, pero yo no veo en ninguno de los videos que circulan por las redes y YouTube que se hable al respecto ni encuentro un mensaje, aunque si quisieran, los participantes podrían decir que así como resiste el látex el impacto con la cabeza estando lleno de agua, es capaz de evitar que pase el semen a la vagina o al recto, evitando así el contagio de infecciones de transmisión sexual (ITS) y/o embarazos no deseados.

Pero, aunque lo hicieran, el chistecito es riesgoso, ya que quien recibe el “globazo” podría salir lastimado, sufrir asfixia o tragarse un pedazo de goma, entre otras cosas. Por ello, los verdaderos retos del condón deberían ser los siguientes:

1) Idear y compartir nuevas maneras, divertidas y cachondas, para ponerse o poner un condón. El reto es transformar su uso en un acto lúdico, amoroso.

2) Contar hasta el 98 y después mostrar un preservativo frente a la cámara, pues ese es el porcentaje de efectividad que tienen para prevenir ITS y embarazos.

3) Hacer un reto en la calle: cada chavo o chava que lleve un condón en su bolsa, bolsillo, portafolio, cartera, ganará el desafío.

5) Resultará triunfador/a quien sepa explicar cómo es que su uso protege a las mujeres contra el cáncer cervicouterino.

6) Quien compre más rápido un preservativo, gana (pueden ir a la tienda de la esquina, la farmacia, el supermercado, la sex shop, etc).

7) Ponerle un condón a un plátano de manera correcta y rápida. Parece fácil, pero no siempre lo es. Algunas personas lo colocan mal, corriendo el riesgo de no contar con sus beneficios.

8) Con los ojos cerrados, reconocer el sabor o el aroma de los condones especiales para sexo oral.

9) Quien diga el mayor número de cosas que cuestan lo mismo que un condón, logra vencer. Deben saber cuánto cuestan según la marca que vayan a referir.

10) Decirle a la pareja, de frente, por qué deberían emplear uno. Quien dé más razones será el rey del reto.

No hay que estar en contra de las nuevas expresiones sociales y cibernéticas de los más jóvenes ni despreciarlas o ignorarlas. Lo mejor siempre será usar su lenguaje, su cotorreo y actividades, para brindarles educación sexual de verdad.

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FAMILIAS HOMOPARENTALES EN MÉXICO

Desde que estaba realizando la compilación de los textos que integran el libro Familias homoparentales en México. Mitos, realidades y vida cotiodiana, mi amigo José Antonio Medina Trejo me hablaba de ellos con alegría y compromiso. Es un tema muy cercano a él: hace cuatro años también me tocó estar cerca cuando, junto con su marido, Jorge, comenzaron el proceso de adopción de su hijo Mateo, niño precioso, listo y amoroso que ha ido creciendo en un buen hogar. Por ello, me siento orgullosa de mi compañero de ruta en estos temas que aún son tabú en nuestro país.

En el ejemplar, editado por Letra S y Amci, Toño Medina reúne los trabajos de estudiantes de maestría y doctorado que analizaron a familias homoparentales, es decir, conformadas por dos papás o dos mamás, con hijos adoptados, biológicos o concebidos mediante técnicas de reproducción asistida, logrando develar aspectos que permiten entender la realidad que viven tales grupos y cómo coexisten en diversos espacios de socialización.

En el prólogo, Ricardo Bucio —quien fuera presidente del Conapred y actualmente funge como secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes— señala que “la sociedad juzga y recrimina a quienes han decidido fundar una familia homoparental. Si bien el marco legal ha ido ganando terreno en lo que respecta a derechos de las personas de la diversidad sexual, como sociedad aún nos falta promover la cultura de la igualdad, la tolerancia y el respeto”.

Es justo ahí donde se encuentra uno de los grandes valores de Familias homoparentales en México: hace visible a estas familias, las acerca a los lectores, les cuenta sobre sus particularidades, sus problemas, alegrías, temores, estrategias de sobrevivencia en este mundo que aún no entiende la diversidad sexoafectiva.

Los testimonios que integran el ejemplar no tienen desperdicio; a lo largo de 238 páginas vamos leyendo, por un lado, las investigaciones, análisis y reflexiones de los autores y, por el otro, los comentarios de los entrevistados, quienes con un lenguaje cotidiano, realista, sencillo, explican cómo es el mundo de estas familias: cómo seleccionar una escuela adecuada, la manera en que responden las preguntas incómodas cuando viajan (por ejemplo, dos papás con dos hijas), cómo se comportan con sus propias familias y con otras, de qué manera expresan su afecto en pareja y hacia sus hijos, cómo es la crianza, la manera en que buscan ofrecer una figura faltante, femenina o masculina, a través de abuel@s o ti@s, por ejemplo.

Las referencias bibliográficas son abundantes: los lectores con deseos de informarse más pueden recurrir a un amplio número de documentos. También se habla de leyes y derechos, de obligaciones por parte del gobierno y la sociedad hacia las familias en general y particularmente las homoparentales; sobre cómo llevar a cabo un proceso de adopción y las otras alternativas que existen para lograr tener un/a hij@, como la donación de óvulos, la inseminación artificial y los vientres subrogados.

En resumen, se trata de un libro necesario en estos días, cuando los hogares homoparentales, antes ignorados o condenados, forman parte de una realidad social de más de 25 millones de familias mexicanas. ¡Gracias, Antonio Medina, por hacerlo posible!

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“Lucía Martínez”

Lucía Martínez.

Umbría de seda roja.

Tus muslos como la tarde

van de la luz a la sombra.

Los azabaches recónditos

oscurecen tus magnolias.

Aquí estoy, Lucía Martínez.

Vengo a consumir tu boca

y arrastrarte del cabello

en madrugada de conchas.

Porque quiero, y porque puedo.

Umbría de seda roja.

Federico García Lorca

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NúmEROS

Deficiencia de testosterona

Hombres a partir de los 30 años de edad pueden sufrir disminución natural de testosterona, lo cual incrementa el riesgo de eventos cardiovasculares, como diabetes tipo 2, accidente cerebrovascular, enfermedad renal o mala circulación.

A partir de los 40 años, los signos asociados con dicho trastorno son disminución del deseo sexual, disfunción eréctil, fatiga, aumento de peso, agrandamiento de mamas, reducción de fuerza muscular y caída de cabello.

12 semanas puede mantener estables los niveles de esta hormona el tratamiento de reemplazo con undecanoato de testosterona.

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