EL SEXÓDROMO
Verónica Maza Bustamante
elsexodromo@hotmail.com
@draverotika
FB: La Doctora Verótika
Hace tres años la activista y cineasta Lina Esco lanzó al mundo la campaña Free The Nipple (“Libera el pezón”), a la cual se unieron desde personajes públicos hasta usuarias de redes sociales para tratar de eliminar la tendencia social de hipersexualizar la parte superior del cuerpo de las mujeres mediante una doble moral que, por un lado, valora al máximo las tetas pero, por el otro, censura las imágenes de los pezones femeninos, situación que no pasa con los masculinos.
Aunque en su momento hubo un boom de fotografías y manifestaciones que han dejado un eco hasta nuestros días, no ha pasado gran cosa en torno a la visibilidad de esta parte tan pequeña pero que, a la vez, tiene tanto peso en la anatomía de las mujeres. Esto no solo genera una situación de desigualdad de género, censura, morbo, intolerancia, que nos obliga a ver de manera parcial, absurda y hasta pueril una simple zona corporal, sino que ha hecho que los pezones salgan del campo de visión erótica tanto de ellas como de ellos.
Se piensa en el sexo oral como algo genital, en la masturbación igual. Las protuberancias centrales del seno tienen, por lo regular (no generalizo), un papel menor durante la estimulación. Un par de lengüetazos, una sobadita y se pasa a otra cosa, en buena medida porque hemos integrado en el chip mental la información que los segrega y porque las mujeres más conservadoras se avergüenzan, las más tímidas creen que no deben mostrarlos o explotarlos y las inseguras suponen que eso que sienten cuando comienzan a estimular los suyos no está bien, así que prefieren cambiar de actividad.
Y es que tanto la areola como el pezón (aunque principalmente la punta de éste) tienen numerosas terminaciones nerviosas, más en el caso de las mujeres que de los varones, lo cual hace que se sientan desde “toques eléctricos” hasta sensaciones abrumadoras de placer que nos pueden asustar, sorprender o apenar.
Aquí les doy algunos tips para que no se pierdan de la riquísima experiencia. Aplica también para los caballeros, pues resulta que hay hombres que encuentran justo ahí una fuente de sensaciones increíbles que logran llevarlos al éxtasis y también ayudan a que recuperen la erección o se les encienda el motor a mil por hora.
1. La sensibilidad de los pezones varía en cada mujer, de la misma manera en que es diferente según la edad, su tamaño, su forma, el ciclo menstrual, los procesos hormonales y su apertura hacia el placer. Esto es de suma importancia porque puede ser que a los 18 años un chico quiso estimular los pezones de su novia justo el día de su ovulación o de su menstruación y a ella le pareció insoportable la sensación, así que lo rechazó. Tal vez por ello decidan, ambos, no volver a explorar esa zona, pero si comprenden que no es algo estático, sabrán que pueden volver a intentarlo otro día, de otra manera o, más adelante, con otras parejas.
2. En general, se agradece la estimulación suave al principio. Esto servirá para que lo que se siente vaya aumentando de intensidad lentamente en lugar de meterle tensión desde el inicio. A muchas mujeres y muchos hombres sí les laten las apretadas duras y durante un buen rato. Incluso hay quienes adoran que les pongan pinzas en los pezones u otras herramientas de BDSM, pero mientras se llega a ese punto, lo ideal es ir de lo suave a lo rudo hasta encontrar lo mejor en ese instante.
3. La lengua es una excelente amiga de estas protuberancias. Pasarla de un lado a otro, haciendo círculos, mordisqueando suavemente, succionando, puede ser delicioso. La estimulación aquí genera una mayor lubricación vaginal, así que es delicioso que mientras nuestra pareja usa sus labios y lengua en los pezones, lleve los dedos de una mano a la vulva y estimule el clítoris. En el caso de los hombres es riquísimo el tratamiento oral en sus tetillas mientras se acaricia el pene al ritmo e intensidad que se prefiera.
4. Los masajes con aceites, ya sean calientes o a temperatura ambiente, se agradecen. Si incluyen todo el seno será una sensación diferente. Para ello se recomienda que se esparza lentamente en la parte superior del cuerpo femenino y después se proceda a las caricias. Emplear la palma y los dedos es más sabroso. Les recomiendo tomar todo un seno con una mano, apretarlo un poquito, juntar ambos, sobar en círculos y después centrarse en el pezón empleando apenas la yema de los dedos. Después tomarlos con los dedos índice y pulgar para apretarlos suavemente o tallarlos con la palma de la mano. En el caso de los hombres, el vello del pecho o alrededor de esta parte puede ser aliado o enemigo. Si es poco, se puede emplear para estimular el pezón, pero si es mucho, entonces hay que aprender a pasar por esa selva de pelo hasta llegar al lugar indicado.
5. En vez de limitarlas, inviten a sus chicas a que ellas mismas estimulen sus pechos mientras ustedes (sean del sexo que sean) se enfocan en acariciar otros territorios. Es delicioso que mientras le brindan sexo oral, la mujer pueda juguetear con sus pezones, apretarlos, juntarlos e integrarlos a la rutina. No solo es excitante la sensación, sino también la cuestión visual. Si bien es cierto que en los momentos de más placer solemos cerrar los ojos, si los abrimos y vemos nuestras propias manos centradas en las tetas mientras nuestra pareja está dándonos placer en la zona genital, anal, en los muslos o los pies, seguramente las sensaciones serán más intensas.
***
PIXON PROJECT
Sabemos que Instagram es una de las plataformas que más peros le pone a los pezones femeninos (Facebook va para allá también), bloqueando las fotografías que los presentan. Por eso, desde 2016 el español Manuel Ceballos creó un proyecto llamado Pixon, para el que sube imágenes de desnudos femeninos a esta red social en donde todo está pixeleado menos los pezones.
Al respecto, su autor dijo recientemente en entrevista para Harper’s Bazaar: “Quiero llamar la atención y poner el foco sobre la actividad censora y de control que ejercen la redes sociales e intentar provocar una reflexión entre los usuarios de la comunidad… sé que el perfil de Pixon en Instagram no va a solucionar el problema de la censura y la cosificación de las mujeres, pero puede servir de reflexión y motivación a los usuarios de la red para iniciar sus propias acciones al respecto”.