EL SEXÓDROMO
Verónica Maza Bustamante
elsexodromo@hotmail.com
@draverotika
FB: La Doctora Verótika
Llegó a mi escritorio en la redacción de este periódico Gay Gigante. Una historia sobre el miedo (publicada por Tusquets Editores). Antes de quitarle el celofán y saber que se trata de una novela de humor gráfico, me llamó la atención el diseño de su portada, aunado al color rosado de sus páginas. En la contra se explica que éstas “muestran el mundo de quien crece siendo gay en los noventa, un personaje entrañable y cargado de humor que en el camino de hacerse adulto se da cuenta que el rechazo del mundo no se termina, y que la verdadera aceptación viene de sí mismo”. Me pareció interesante, pero al abrirlo y comenzar a leerlo no pude parar. No lo solté hasta que lo acabé de leer y observar.
Su autor, Gabriel Ebensperger, es chileno, desde niño ha practicado el dibujo, la pintura y la fotografía, no sabe jugar futbol, estudió en una universidad católica y es reconocido en su país como ilustrador. Me cayó bien antes incluso de ver su rostro en una fotografía o enterarme que daba talleres gratuitos en su localidad (donde, por cierto, un dibujo suyo sobre su libro, plasmado en un ventanal, fue censurado), porque me enganché a su personaje de Gay Gigante, ese niño al que le gustaba cantar los temas de Rafaella Carrá y Yuri, jugar a las Barbies y que en la adolescencia comenzó a encontrar su lugar en el mundo, ese donde se discrimina aún a las personas con una orientación sexual diferente a la heterosexual.
El suyo es un libro que puede ayudar a que los chicos gays se sientan acompañados en este proceso, a que se quiten las culpas, sigan siendo como son, se amen como son. Pero también es para los padres de jóvenes diversos de ambos sexos; en sus páginas podrán profundizar, de manera sencilla, risueña y sincera, sobre lo que viven sus hijos y sus hijas no solo tras salir del clóset, sino desde que han tenido uso de razón y se han sentido diferentes, excluid@s, incomprendid@s. Por ello, les comparto aquí algunos fragmentos de esta obra de Gabriel Ebensperger, ya a la venta en México.
Un gay gigante no se puede esconder. Pero, en realidad, técnicamente no soy un gigante (soy más bajo que mis hermanos). Conozco otros gays más altos que yo… tengo una mamá y un papá que siguen juntos y una abuela homofóbica.
Si eres muy hetero (o futbolero) quizá te estarás preguntando cuánto “se me nota”. En el futuro existirá una escala (como la de Richter) para poder responderte con precisión: seis grados en la escala de Madonna.
Hoy esos miedos de antes no existen. Sí hay miedos nuevos, que espero pronto sean tan inofensivos como (ser) “maricón travesti peluquero” (ahora una combinación demasiado "cool").
Y todo ha parecido andar seudo bien hasta ahora. He tenido suerte, creo. Pero, aún así, me descubro a veces imaginando maneras fantásticas de… "volver". Y cambiar algo. Decir algo. Que haga todo ahora un poco más… o menos… no sé.
Yo siento que sabía desde muy chico, pero más que saber, era una sensación o sospecha muy curiosa de algo sin nombre.
Es simple: tienes que quererte. Aprender a hacerlo de nuevo sin todas las dudas que tienes ahora. ¿Te acuerdas cuando aún no sentías que eras un monstruo en secreto que se tenía que esconder porque si no nadie lo iba a querer? Así deberías sentirte siempre y para siempre. Mira: siempre va a existir gente agresiva e ignorante. Incluso gente que tratará de hacerte cosas malas solo porque te encuentra “raro” y punto. Pero tú nunca dudes de ti ni dejes de quererte, ni sientas que vales menos, porque podrías terminar aislándote por mucho tiempo.
*****
MI "¡MADRES!" EN LA EXPO TU BEBÉ Y TÚ
Los invito a que me acompañen a charlar sobre mi libro más reciente, ¡Madres! Lo que nadie se atreve a decirte sobre la maternidad, dentro de la Expo Tu Bebé y Tú, que se llevará a cabo del jueves 16 al domingo 19 de febrero en el World Trade Center (Montecito 38, colonia Nápoles, Ciudad de México). Cada uno de los cuatro días estaré presentándolo, en punto de las 12 horas. ¡L@s invito a que me acompañen! Si aún no saben de qué trata, les comparto un fragmento del prólogo que me hizo el favor de escribir el periodista Primitivo Olvera al respecto.
En estas páginas, Verónica Maza Bustamante muestra que el reto de ser madre es también una gran oportunidad de conocimiento, de búsqueda y reencuentro con el propio ser. Nos enseña la importancia de la introspección, de la meditación, del pensamiento constante y el procesamiento de cada emoción y cada experiencia.
"¡Madres!" nos ayuda a entender que nuestro valor no proviene de procrear, que el amor no es posesión y el desapego no significa desinterés, que las ideas preconcebidas nos atan, limitan nuestra visión y nos impiden acceder a una conciencia plena; que la felicidad no depende de factores externos sino del propio individuo.
Por esa razón, "¡Madres!" es mucho más que un libro para mujeres en proceso de enfrentar el fenómeno más maravilloso e importante de su vida. Es un camino en el que todos, sin importar el género, la edad o circunstancias sociales o económicas, estamos inmersos. Se trata de una profunda reflexión sobre quiénes somos y cómo nos percibimos.
Ese recorrido, no exento de dolor y sufrimiento, nos permite entregarnos, entender a nuestra pareja, amar en plenitud, disfrutar al máximo nuestras relaciones y nuestro entorno, educar en libertad.