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Sábado , 20.04.2019 / 10:04 Hoy

Los piojos no descansan, ayuda a tu hijo a no contagiarse de ellos

La Pediculosis (piojos) es un contagio por parásitos que se alimentan de la sangre del ser humano y aunque los pequeños son más propensos a contraerlos, la realidad es que nadie está a salvo de estos animalitos.
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Israel de la Fuente Villasana, especialista en Pediculosis, recomienda los siguientes puntos para prepararse en estas vacaciones de semana santa, ya que es por la aglomeración de personas en zonas compartidas lo que hace que los niños regresen a sus escuelas con piojos y contagiando a sus compañeros.

El contagio es más frecuente de lo que parece

El especialista enfatiza que solo a través del contacto directo es como realmente se efectúa el contagio de piojos. Abrazos, gorras, usar ropa infestada o peluches es la principal causa de contagio.

Se dice que "en vacaciones el contagio es mayor por el calor" pero el mismo especialista lo desmiente. Lo que verdaderamente hace que en esta temporada se incrementen los casos es el acudir a albercas, pues los piojos capilares son los más resistentes a cualquier ambiente y trepar por la cabeza de los niños en piscinas es lo más fácil para el insecto.

Chequeo constante después de visitar lugares compartidos

En temporada de vacaciones ni el calor, tierra o aire en la ciudad es el verdadero factor de la propagación de estos, sino más bien la convivencia en espacios repletos de personas, como albercas, cines, parques de diversiones entre otros.

Recomienda que cada que se visite un lugar, se descienda de un avión, ingresen o se retiren de la escuela, constantemente checar el cuero cabelludo de los pequeños porque en estos lugares es donde es más fácil el contagio.

Tratar el padecimiento como una enfermedad más

De la Fuente comenta que es importante que los padres y familiares del menor, sepan que más que ayudar con remedios caseros o apoyo de la abuela, solo están empeorando la situación. Es importante acudir a un médico en cuanto se identifiquen los primeros insectos.

"Imaginemos a los piojos como una gripe, no podemos acabar con ella pero si controlarla. Dejar los casos en manos de un especialista es lo mejor para la salud del niño, no con mezclas naturales o remedios de internet, es un caso médico", comenta.

A los piojos les gustan las niñas

Las mujeres son más propensas a contagiarse que los hombres por el tipo de pH en la sangre, lo que hace que los insectos tenga una mayor preferencia por las mujeres que los hombres, sin mencionar que el estilo de cabello de las mujeres promete un ambiente agradable para el piojo como el cabello largo, mientras más cabello, mejor casa para el insecto.

"Las mujeres tienen un pH en la sangre más alcalina, mientras que el de los hombres es más ácido, aunado a lucir el cabello largo en las niñas. Es más fácil que el animalito se propague en estas melenas" añade.

No se trata de una mala higiene

"El mito más grande de los piojos es que los ligamos a una mala higiene personal y eso es totalmente falso", enfatiza Israel de la Fuente. Comenta que no existe una conexión con esto y recalca que los padres no deben culpar a las escuelas como si se tratara de una infestación o mala limpieza de las instalaciones, todo recae en un contagio de una sola persona a los demás.

"No hay otra manera de tener piojos más por el contacto de alguien que desafortunadamente fue atrapado por estos insectos. A los piojos no les importa si estas sucio o limpio, ellos quieren vivir en ti para sobrevivir, punto final".

"Mi hijo ya tiene piojos, ¡¿qué hago?!"

Prepárese, porque aquí viene la cooperación de toda la familia. En cuanto se reconozca que algún miembro padece de piojos lo que hay que hacer es retirar ropa, sábanas y peluches de la habitación, lavarlos como de costumbre pero exponiendo las prendas o juguetes peludos al sol hasta que se sequen.

Una vez hecho esto, meter las prendas recién lavadas y secas a una bolsa de plástico transparente y dejarlas nuevamente en el sol por un estimado de dos días seguidos. El piojo fuera de la cabeza puede sobrevivir al ciclo de lavado pero no sobrevive sin alimentarse, por lo que en un estimado de 48 horas morirá al sol y sin comida.

Como extra, limpiar la casa y habitaciones para tratar de retirar los insectos y evitar vuelvan a invadir camas o cabelleras.

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