La seguridad digital en instituciones educativas es esencial debido a la cantidad de datos personales con los que se cuentan, no solo de personal administrativo, sino de maestros y alumnos, por lo que contar con medidas para mantener esta información a salvo es una obligación para las escuelas y universidades.
Armando Macías de la Torre, jefe del departamento de Ingeniería Eléctrica, Electrónica, Energías Renovables y Semiconductores del Instituto Tecnológico de La Laguna (ITL) comenta que actualmente las instituciones educativas manejan una gran cantidad de información sensible de estudiantes, docentes y personal administrativo, por lo que la seguridad ya es una necesidad.
“Proteger datos personales, expedientes, calificaciones y sistemas institucionales ayuda a prevenir fraudes, robo de identidad y accesos no autorizados. Además, una escuela segura digitalmente genera confianza en toda la comunidad educativa y permite que las actividades académicas se desarrollen de manera estable y responsable”, declara.
Explica que la cibeseguridad implica proteger tanto la infraestructura tecnológica como la información institucional, lo que incluye redes seguras, control de accesos, monitoreo constante de sistemas, protección de servidores y capacitación para el uso responsable de herramientas digitales.
Además de esto, Macías de la Torre señala que, particularmente en la universidad, al regirse por la Ley de Protección de Datos Personales, los datos solo pueden ser compartidos por el estudiante o un tutor autorizado, al igual que el centro de cómputo opera las 24 horas del día para mantener la protección de la red institucional y garantizar un uso restringido y seguro de los sistemas.
¿Qué se puede hacer para proteger datos?
Armando indica que es muy importante fomentar una cultura de prevención digital en toda la comunidad educativa, por lo que brinda algunas recomendaciones:
- Utilizar contraseñas seguras y actualizarlas constantemente.
- Evitar abrir enlaces o archivos sospechosos.
- Capacitar continuamente a docentes, estudiantes y personal administrativo.
- Mantener actualizados los equipos y sistemas.
- Restringir accesos a información sensible únicamente al personal autorizado.
- Realizar respaldos periódicos de la información.
En caso de que la institución pasase por una vulneración de la seguridad digital, menciona que lo principal es actuar de manera inmediata y responsable, notificando al área correspondiente de tecnologías de la información para identificar el origen del problema y limitar cualquier posible afectación.
“También es importante cambiar accesos comprometidos, resguardar evidencia digital y evitar difundir información no verificada. Posteriormente, se deben reforzar las medidas de seguridad para prevenir incidentes similares. La rapidez de reacción y la prevención son fundamentales en este tipo de situaciones”.
Concluye haciendo hincapié en que la seguridad digital no debe verse únicamente como un tema tecnológico, sino como una responsabilidad compartida entre instituciones, docentes, estudiantes y sociedad, por lo que hay que promover el uso responsable de la tecnología y fortalecer la cultura de protección de datos personales dentro y fuera de las aulas.