Como parte de los esfuerzos por fortalecer la producción agrícola en la región, Raúl Eduardo Lugo Palacios, estudiante del Instituto Tecnológico de Torreón, desarrolla una investigación enfocada en analizar la viabilidad del cultivo de frijol en condiciones de escasez de agua.
"Uno de los objetivos centrales es que los resultados trasciendan el ámbito académico y lleguen al sector productivo, facilitando la transferencia de tecnología y promoviendo su aplicación en campo, con miras a contribuir al desarrollo regional y al fortalecimiento del sistema alimentario", recalca.
Con su trabajo de tesis para el doctorado en Ciencias en Agua y Suelo, Raúl explica que, "el proyecto forma parte de estudios académicos impulsados desde el ámbito científico para atender los desafíos que enfrenta el sector ante el déficit hídrico".
Su proyecto se titula 'Bacterias fijadoras de nitrógeno nativas y micorrizas en leguminosas: producción y calidad bajo déficit hídrico', el cual integra diversas líneas de investigación orientadas a evaluar el comportamiento del frijol en el entorno lagunero.
Entre los principales ejes del estudio se encuentra la determinación de la aptitud agroecológica del cultivo, considerando factores climáticos que permitan identificar si las condiciones de la región favorecen su desarrollo.
"Actualmente se contempla la evaluación de nueve variedades de frijol durante la etapa de germinación, seguida de pruebas en macetas bajo condiciones controladas", refiere Lugo Palacios.
De acuerdo con el planteamiento del proyecto, posteriormente se realizará una fase de validación en campo, tanto en instalaciones del Instituto Tecnológico de Torreón como en la Facultad de Agricultura y Zootecnia, ubicada en el ejido Venecia, con el fin de corroborar los resultados obtenidos en laboratorio.
¿Cuál es el objetivo?
La investigación surge ante la necesidad de impulsar la soberanía alimentaria en México, según los lineamientos del gobierno federal y del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP). "En este sentido, se busca diversificar la producción en una región caracterizada tradicionalmente por el cultivo de forrajes", sostiene Raúl Lugo.
Además de aportar conocimiento científico, el proyecto pretende generar recomendaciones prácticas dirigidas a productores locales, especialmente en la identificación de zonas con mayor potencial para el cultivo de frijol, además, como parte de los resultados esperados, se contempla la publicación de al menos tres artículos científicos.
Para concluir, Raúl Lugo afirma que se terminaron las etapas de análisis agroclimático y germinación:
"Ahora estamos en el proceso de evaluación estadística de los datos obtenidos para determinar cuáles variedades presentan mejor adaptación. La siguiente fase consistirá en avanzar hacia la experimentación en macetas".