En esta época es muy común hablar sobre las situaciones que pasan los alumnos a nivel emocional y mental, sin embargo, poco se menciona el desgaste emocional, mental y físico al que se someten los maestros al momento de ayudar a los chicos. Por ello es importante que se hable del cuidado que debe tener el cuerpo docente, iniciando por ellos mismos, en la atención a sus problemáticas.
Brenda Elizabeth Santibáñez Holguín, orientadora educativa del Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (Conalep) Gómez Palacio, indica que, actualmente, percibe que los maestros están haciendo un gran esfuerzo, pues ahora se les involucra con el tema de la salud mental de su alumnado para la prevención y detección de problemáticas, aunado a sus cargas laborales.
“Se les ve con mayor carga de trabajo y responsabilidad. Hay mucha preocupación por las conductas de los alumnos en la actualidad y por las dinámicas familiares que ellos detectan, pero en lo personal no ubico que los docentes estén ocupándose de atender su propia salud mental. Incluso a veces su salud física la ponen un poco de lado”, declara.
Señala que también es más común que conozca a maestros que tienen dos o más trabajos para poder sustentar sus vidas y las de sus familias, lo cual puede desencadenar en problemas de estrés y cansancio, deteriorando también la salud física y mental.
El trabajo que hacen los maestros, considera Brenda Elizabeth, merece ser más reconocimiento, y este aspecto es muy importante, ya que el trabajo del aula no termina en el salón de clase, sino que se lleva a la casa, pues parte de su labor es la evaluación, planeación y revisión de trabajos. También se deben considerar las capacitaciones y estar al día con las estrategias pedagógicas.
“Y aunque parezca poco, las modas que traen los chicos en cada generación, también tienen que estar al día, porque es de modo que ellos incluso pueden crear estrategias para poder llegarle a los alumnos por ese lado. Hay maestros que incluso se adaptan a las necesidades de algunos alumnos, en el caso de alumnos con neurodivergencias, a modo de que todos puedan crecer”.
¿Cómo cuidar a los maestros?
Por ello, es que aconseja al cuerpo docente que busquen por cuidarse más en cuestión personal, el ser más celosos con su tiempo y la organización de sus actividades, a modo de que puedan rendir en su trabajo y, al ayudarse, ser apoyo para los estudiantes que lo necesitan.
Sin embargo, también señala que los padres de familia juegan un papel muy importante en esta solución, pues al ellos valorar y hacer ver a los alumnos el trabajo que hacen, inculcando el respeto y reconocimiento que ellos merecen podrán ser más considerados al momento de la convivencia con ellos en el salón de clase, mejorando su ambiente laboral.
“De verdad que los papás sí nos apoyan en la casa, en hacer ver el respeto hacia ellos como personas y después como profesionales, eso ayudaría mucho al trabajo que se lleva a cabo en el aula”.