Cultivar el amor en los niños es crucial para su desarrollo en todo aspecto, pues contar con ese cariño les ayudará a comprender cómo se siente ser querido por los demás, detectar si es necesario poner un límite a quienes no lo hacen y cómo dar afecto a las personas.
Cecilia Ibarra Compian, psicóloga con máster internacional en Psicoterapia Infantil, diplomado en Terapia Cognitivo Conductual Infantojuvenil, menciona que el amor y afecto juegan un papel muy importante en el desarrollo de los niños, pues ayuda a desarrollar la corteza prefrontal, la cual es crucial para la toma de decisiones, la regulación emocional y la empatía.
“Un niño que se sienta amado y respaldado por su familia será un niño seguro y estable. A largo plazo, tendrá una mejor respuesta a los problemas y resiliencia ante las dificultades de la vida, además de que les permitirá ser adolescentes y adultos que expresen el amor igual como se lo expresaron a ellos”, declara.
El brindarles amor a los niños les ayuda también a conocerse. Al aprender de los adultos sobre cómo se relacionan, ellos imitan como convivir con el mundo, al igual que cómo recibir y dar cariño, sintiéndose más cómodos con la expresión que se use más en casa, aunque también los padres y cuidadores le pueden preguntar a los pequeños de qué manera se sienten más cómodos con la expresión del amor.
Es esencial que los menores se sientan queridos y amados, pues en el caso contrario, cuando no reciben alguna muestra de afecto, aprobación o reconocimiento, puede internalizar este rechazo como una culpa a sí mismos por la carencia, pudiendo crecer con una autoestima deficiente, inseguridad en su proceder y ser una persona temerosa la mayor parte de su vida.
Concluye Cecilia que los padres deben entender que darle amor a un niño no significa que debe haber ausencia de límites o exceso de regalos, pues esto no es amor, sino ser condescendientes, creando un hijo que no respetará límites ni reglas, ni de los padres ni otras autoridades.
“Amar significa constantemente expresarlo, ya sea a través de un acto de servicio, contacto físico, palabras de afirmación, algún pequeño detalle. El amor es lo que alimenta el vínculo con nuestros hijos y nuestras familias. Entre más amor entreguemos a la infancia más amor cariño y cuidados recibiremos de ellos en su vida adulta”.