El Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario (CBTA) número 1 de La Partida fue escenario del emotivo reencuentro de la primera generación de egresados, quienes celebraron el 50 aniversario de haber concluido sus estudios como técnicos agrícolas.
El licenciado Enrique López Ramírez, director actual del CBTA 1, se mostró emocionado al escuchar algunas de las anécdotas de la primera generación, por lo que espera poder continuar reuniendo a quienes han pasado por las aulas de las institución. Durante el evento también se contó con la colaboración de la subdirección administrativa a cargo de la maestra en Educación, María Guadalupe López Rangel.
La conmemoración reunió a exalumnos, docentes, personal administrativo y autoridades educativas en una jornada marcada por los recuerdos, el reconocimiento y la gratitud hacia quienes hicieron posible la formación de cientos de jóvenes del medio rural.
El maestro en ciencias Raúl Martínez Hernández, secretario general de la Asociación Nacional de Universidades Tecnológicas y Politécnicas e integrante de la generación fundadora, recordó que hace 53 años ese grupo ingresó por primera vez a las aulas del plantel, convirtiéndose en la primera generación que cursó sus estudios en esas instalaciones.
"Nos ha conmovido recordar aquellos tiempos y comprobar que muchos de nuestros compañeros alcanzaron el grado de doctor en ciencias, realizaron estudios en el extranjero y hoy ocupan responsabilidades importantes a nivel nacional. Todos éramos hijos de campesinos; ninguno provenía de una familia de profesionistas, por lo que este logro representa el resultado del esfuerzo conjunto de alumnos y maestros", expresó.
Martínez Hernández destacó que algunos de sus compañeros se desarrollaron en la investigación científica, otros en la docencia y algunos más en el servicio público, dejando importantes aportaciones a la agronomía y al desarrollo del país. Señaló que el CBTA 1 continúa cumpliendo la misión con la que fue creado: brindar oportunidades educativas a jóvenes de comunidades rurales y de escasos recursos.
El maestro Raúl recordó cuando algunos de sus compañeros enfrentaban condiciones difíciles, ya que recorrían diariamente largas distancias desde ejidos de la Comarca Lagunera e incluso del estado de Durango, trasladándose de ´raite´ para llegar a clases desde temprano y permaneciendo en la institución hasta entrada la tarde.
Docentes que dejan huella
El egresado también rindió homenaje a quienes marcaron su formación académica y humana. Recordó al doctor Carlos Monfort Rubín, botánico y médico homeópata egresado del Instituto Politécnico Nacional, quien impartía clases por auténtica vocación e incluso donaba su salario para la compra de material de limpieza y equipo para la escuela. Asimismo, destacó la trayectoria del ingeniero Jesús Ambriz Palma, reconocido entomólogo, quien complementaba las clases llevando a los estudiantes a prácticas de campo para fortalecer su aprendizaje.
La celebración inició con un desayuno de convivencia en el que participaron exalumnos y algunos de los maestros que formaron parte de aquella primera generación, así como el entonces director del plantel, el ingeniero Juan Francisco Rodríguez Mendoza, para luego seguir con la develación de la placa y concluir con una misa de acción de gracias.
Como acto central de la ceremonia fue la develación de una placa conmemorativa, encabezada por Benito Niño López, Raúl Onofre Contreras, Raúl Martínez Hernández, Juan Francisco Rodríguez Mendoza, Blanca Janet Garza López y el actual director del CBTA 1, Enrique López Ramírez, dejando testimonio del legado de una generación que abrió el camino a jóvenes que han encontrado en esta institución una oportunidad para transformar su futuro.