Desde que Bad Bunny fue anunciado como el artista para el Show de Medio Tiempo del Super Bowl 2026, los comentarios no se hicieron esperar, mucho menos con el contexto social que vive Estados Unidos en temas de inmigración y la fuerza con la que ICE ha implementado operativos de inmigración.
El comisionado de la NFL, Roger Goodell, respaldó la selección del artista puertorriqueño como el acto principal entre el segundo y tercer cuarto del partido entre Seattle Seahawks y New England Patriots. En medio de la creciente controversia y los llamados de sectores políticos conservadores para tratar de boicotear la presentación, Goodell dijo que el objetivo primordial del evento sigue siendo la unidad a través de la cultura y el deporte.
En declaraciones recientes, Goodell subrayó que la NFL busca plataformas que reflejen la diversidad y el dinamismo de su audiencia global. “Bad Bunny es, y lo demostró (en los Grammy) el domingo, uno de los más grandes artistas del mundo y esa es una de las razones por las que lo elegimos”, apuntó el directivo.
Para el comisionado, Bad Bunny no es simplemente un fenómeno musical, sino una figura que comprende la magnitud del escenario del Super Bowl y su capacidad para congregar a millones de personas de diferentes orígenes.
Según el directivo, el artista comprende que esta presentación es una oportunidad para celebrar la inclusión en un momento de marcada fragmentación social.
“Pero la otra razón es que entendió la plataforma en la que estaba y esta plataforma se utiliza para unir a las personas y para poder unir a las personas con su creatividad, con sus talentos y poder usar este momento para hacer eso y creo que los artistas en el pasado lo han hecho. Creo que Bad Bunny lo entiende y creo que tendrá una gran actuación”.
Durante la premiación, del domingo,Bad Bunny dijo “ICE out” como parte de su protesta en contra de la represión que sufren los inmigrantes durante las políticas que han sido implementadas durante la gestión del presidente Donald Trump, por lo que su espectáculo podría tener una fuerte carga social.
La designación del cantante no ha estado exenta de fricciones. Grupos de presión y figuras públicas han manifestado su descontento, vinculando al artista con posturas ideológicas que, según estos sectores, no deberían tener espacio en un evento que, para muchos, no debería salir de lo familiar y deportivo. No obstante, la NFL ha sido clara en cuanto a la libertad artística y su función como plataforma para expresar un mensaje que, en este caso, apela a la conciencia social.
ZZM