Aunque son muy poco comunes y no se habla mucho del procedimiento, hay hombres que están dispuestos a inyectarse silicón o soluciones salinas para agrandarse el pene. Uno de ellos fue Jack Chapman, un australiano que vivía en Seattle y quien murió por complicaciones relacionadas con el aumento de sus genitales.
Jack, quien se hacía llamar Tank Hafertepen en una comunidad gay de "osos"(hombres corpulentos y con vello corporal en abundancia), era pareja de Dylan Hafertepen con quien tenía una relación de amo-mascota, siendo él la mascota que debía obedecer y satisfacer cada uno de los deseos de Dylan.
Fue así como Jack comenzó a inyectarse soluciones salinas en el escroto para agrandarlo y satisfacer a su pareja. Eventualmente, comenzó a inyectarse silicón lo que ocasionó su muerte por el "síndrome de embolia por silicona", lo que ocasionó hemorragias y problemas de respiración, según confirmaron autoridades al sitio australiano The Stranger.

Linda Chapman, mamá de Jack, culpó a Daniel de la muerte de su hijo, pues dijo al canal The Project, que la relación que tenían era tóxica y abusiva y que Jack no se encontraba en el mejor estado mental.
¿En qué consiste el agrandamiento de pene?
Existen varios procedimientos para hacer que el miembro de un hombre sea más grande, como implantes de silicón similar a los que se usa en el busto o inyecciones de ácido hialurónico, soluciones salinas o pequeñas dosis de silicón que harán el pene más grueso o largo.
Generalmente estos procedimientos aumentan la circunferencia de un pene en estado flácido y logran hasta dos centímetros de diámetro.
mrf