¿Qué hacemos con la migración?

No hay cinismo que dé para cerrar los ojos al hecho de que miles de niños centroamericanos se juegan la vida para llegar a los Estados Unidos. El tema de los migrantes lo han discutido las autoridades nacionales y las centroamericanas, las ONG, los académicos, los medios y los congresistas aquí y en el país del norte. Finalmente, el presidente Obama tomó la decisión de obviar al Congreso y tomar cartas en el asunto. Cómo tratamos a los centroamericanos que pasan por nuestro país, cómo determinan nuestras leyes ese trato, qué debemos cambiar en nuestras políticas, qué debemos preservar de ellas: a eso se dedica Tribuna esta semana.

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Emergencia humanitaria

Margarita Zavala

Abogada. Presidenta del DIF Nacional 2006-2012.

Emergencia humanitaria: así lo declaró el presidente Obama al referirse a los albergues de la frontera en los que miles de niños están hacinados en espera de un juicio que decida su situación migratoria. Pero el tema de los niños migrantes está ahí desde hace muchos años, y me atrevo a decir que no empezó a tratarse hasta hace algunos pocos años.

Tuve la oportunidad de conocer a muchas mujeres y hombres que desde el servicio público, desde las organizaciones de la sociedad civil, desde las agencias internacionales se fueron comprometiendo con el tema de niños migrantes. Basta asomarse un poco para quedar prendido con las historia de valientes niños y niñas que caminan territorios de distintos países para buscar a sus padres o para tener una vida mejor, libre de violencia o de la esclavitud de la pobreza.

El problema tomó otras dimensiones a partir de que el principal país de destino de la región, los Estados Unidos, calificó así, como emergencia humanitaria, la situación de niños --principalmente centroamericanos-- en los albergues de la frontera.

Aprovecho esta tribuna para compartir algunos puntos:

1  Es un tema regional. No es sólo de Estados Unidos, que tiene un rol de lugar de destino, ni de los países centroamericanos, que son el lugar de origen, ni el de México, que es un país de origen, de tránsito y destino. Las soluciones deben tomar en cuenta a todas las partes y plantearse a corto y mediano plazo. México puede llevar el liderazgo por su triple condición dentro del fenómeno migratorio que estamos viviendo.

2     El principio del interés superior del niño debe ser la base de interpretación y actuación en el tema de migración. Estamos hablando de niños y niñas,, aun cuando se tratara de adultos prematuros de 15 o 17 años. Considerar esta situación obliga a replantear algunas figuras y procesos que fueron diseñados para los adultos. Este principio está reconocido en nuestro derecho constitucional y en la propia ley de migración del 2011, así como en la propuesta del Senado de Estados Unidos.

3     La no detención de los niños es un planteamiento que se ha mantenido fuera de las discusiones actuales y que es importante analizar. Supongo que dirán que es una locura plantear esto frente a los Estados Unidos, pero lo que vemos ahora es que lo que existe no está resultando en términos humanos, ni en términos éticos, y si me apuran, ni en términos económicos

-El desarrollo en las comunidades de origen evita la migración, especialmente la de niños y niñas. Para esos casos se han desarrollado modelos de atención en los lugares de origen de la migración que han sido bien evaluados. Ahora bien, el fin no es que las personas no migren, sino el desarrollo de las comunidades, que evitaría que la migración sea por obligación

- Hay que replantear el sistema migratorio en la región, porque la situación de emergencia es el reflejo de lo que no ha funcionado; las reglas y los criterios se modifican por urgencias coyunturales.

Desde luego que el tema no se agota en la redacción de cinco puntos, pero vale la pena que sean parte de nuestras discusiones, debates y acuerdos.