¿Podemos censurar a Gerardo Ortiz?

El hombre sorprende a su pareja en una infidelidad, asesina al amante, mete a la mujer a la cajuela de un coche y le prende fuego. A estas alturas, probablemente estén todos familiarizados con la historia, una historia ficticia que, sin embargo, ocurre en el país de los Porkys y de Andrea Noel. Es la que narra el video de la canción "Fuiste mía", de Gerardo Ortiz, que ha conseguido unos 22 millones de vistas, pero que también ha generado un importante rechazo en los medios y las redes sociales, incluidas abundantes peticiones de que el video sea retirado. Son muchas las preguntas que se derivan de esta polémica: ¿tiene límites la libertad de expresión? ¿Debe supeditarse ocasionalmente a un bien superior? ¿Es realmente útil imponer ese tipo de límites o solo es un modo de tapar el sol con un dedo?

REGRESAR
    1. Alfredo C. Villeda

      Abundan feminicidios en ...

      Director Editorial de Grupo Milenio 
    2. Ximena Andión Ibáñez

      La cajuela y lo grotesco: ...

      Directora del Instituto de Liderazgo Simone de ...
    3. Ana  Pecova

      La responsabilidad es nuestra

      Directora Ejecutiva de Equis: Justicia para ...
    4. Lisa  Sánchez

      Oda a la impunidad

      Coordinadora del Programa Latinoamericano para ...
    5. Élmer Mendoza

      En la maldad nada es imposible

      Escritor. Última novela: “Besar al detective”.

Carta abierta a Gerardo Ortiz

Lynn  Fainchtein

Supervisora musical, productora y conductora de radio.

Es preocupante el tamaño que el mensaje del narco tiene hoy en día en la música mexicana, muy preocupante.

Estamos en México en una seria discusión sobre tu video, donde además de matar a un semejante encajuelas a tu novia.

Hemos estado pidiendo que se baje la canción de las redes por incitar a la violencia. Aun más grave es el modo en que la mujer es mostrada. La tortura no es cachonda, el narco no es cachondo.

En México la violencia está cada día peor –tú lo sabes, no necesito quitarte tu tiempo hablando de ello–. En específico los asesinatos de mujeres son números escandalosos.

Me parece necesario abrir una discusión sobre la repercusión que tiene este mensaje en nuestros niños y jóvenes. Hombre o mujer, las vidas, cada vida, valen. ¿A poco hay que recordárnoslo?

Ustedes son ídolos musicales, gente premiada y reconocida por Grammys y Billboards. El publico que llena tus conciertos no puede recibir una respuesta como la que diste: ¨No Mamen¨ .

Tú, Gerardo, no eres como cualquiera de nosotros: te has destacado por tu talento musical. Todos los millones de jóvenes en nuestro país –sin futuro– sueñan en ser como tú. Me imagino que no solo ellos: además de ellos, tus propios hijos y sobrinos.

Soy de las que insisten en que artistas como tú hoy, en nuestro país, tienen una responsabilidad social, así que hay un reclamo general y una preocupación nacional sobre el relato de tu canción. Quiero creer que nunca querrías ver a una hija o un hijo, hermano, madre o padre en una situación así.

Hoy México adolece de una enorme falta de justicia que repetidamente le dice a los más pobres e indefensos: no mamen, no chillen, sean machos y aguanten. Por eso vivimos en una sociedad enojada y violentada, ensañada con las mujeres mas pobres; por el poco valor que ya le damos a la vida es que estamos como estamos, sumidos en la violencia.

Tú sí eres un ejemplo a seguir. Ojalá recapacites y prefieras ser alguien a quien admirar, no a quien temer. Los músicos sirven para curar, no para matar.