¿Jugaremos el cuarto partido?

La pregunta de cada Mundial es si la selección jugará un quinto partido. Tal vez en esta ocasión esa pregunta acuse demasiado optimismo. Solemos superar la fase de grupos, pero esta vez se acumulan las moscas en la sopa: una eliminatoria bochornosa, repechaje incluido; un partido preparación grotesco contra Bosnia; un grupo que incluye a Brasil, que juega de local, más la lesión del Chapo Montes. Los dioses del futbol sonríen con crueldad cuando ven al Tri.

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No hay quinto sin cuarto

Carlos  Albert

Comentarista deportivo.

Constantemente me preguntan si el Tri llegará a ese mentadísimo quinto partido y mi respuesta es muy sencilla: NO.

¿Por qué?

Porque nuestra selección no tiene la calidad ni la mentalidad para hacerlo. Nuestros futbolistas crecen y maduran en un ambiente en el que lo importante no es "competir", ya que solo necesitan "participar". El Mundial es un torneo corto en el que saber competir se vuelve indispensable, y no resulta fácil cambiarse el chip de un día para otro.

El torneo mexicano está planeado y pensado para engañar a los aficionados y mantenerlos con la zanahoria cerca del hocico, embobados, distraídos con ese tema de que sus equipos siguen ahí, a tiro de la calificación en su grupo, mientras los dueños, técnicos, jugadores y aficionados se dedican a eso: a participar, a nadar de muertito. Al fin y al cabo, no necesitan hacer un gran esfuerzo para colarse hasta la liguilla, y así han ido perdiendo esa necesidad, ese vicio de ganar y de competir. Se han convertido en futbolistas comodinos.

Por otro lado tenemos a los jugadores que compiten en equipos europeos. La gran mayoría son suplentes y no mantienen ritmo de juego, mientras los que sí juegan llegan a incorporarse a un grupo de seleccionados que no están en ritmo ni mental ni físicamente y les cuesta mucho trabajo adaptarse, por lo que acaban siendo contagiados de ese ritmo cansino y semilento, de pases laterales sin sentido ni razón; acaban contagiados de ese bajo nivel.

Sé que para muchos aficionados estos razonamientos son mero amarillismo, y que para otros hasta son sinónimo de amargura. Lo siento, mi función como periodista no es buscar argumentos para quedar bien con nadie. Lo que se ve no se juzga, y afortunadamente para mí, pero desafortunadamente para el Tri y sus seguidores ciegos y sordos a la realidad, la verdad ha salido a flote día con día. Ahí están los resultados de cada juego, de cada torneo, de cada eliminatoria: han ido de mal en peor. Que alguien me demuestre que la pasada eliminatoria mundialista no ha sido la peor de la historia, que me muestre resultados y mejoría en calidad y cantidad, que me enseñe los resultados y el nivel competitivo del Tri mayor en los últimos cuatro años en juegos oficiales.

Por favor, seamos serios: lo más fácil para un periodista es darle al lector lo que quiere escuchar. No es mi caso, y créanme que ganas no me han faltado, pero una cosa es dejar que mande el corazón, por muy grande que sea, y otra muy distinta obligarme a utilizar mi cerebro, por muy pequeño que sea. Mi corazón me grita "México llegara hasta el sexto juego del mundial" ¿Eso quieren escuchar? Yo también, y les recuerdo que fui seleccionado nacional, que defendí la camiseta tricolor en Juegos Olímpicos (Tokio 64), que gané medalla de oro en Panamericanos (Winipeg 67), que fui preseleccionado nacional (recortado en el último minuto) para el Mundial de Inglaterra, y que participé en más de 30 juegos con el Tri. Así que les garantizo que mi amor por la selección nacional es muy grande y muy sincero, pero necesito mantenerme ecuánime y serio ante ustedes, por lo que, a pesar de mi corazón, mi deber es presentarles argumentos para que saquen su propia conclusión. Añado estos:

1. Llegamos al mundial de milagro y eso hasta Justino Compeán lo gritó en su momento: esta eliminatoria fue una basura.

2. Los rivales no son una perita en dulce como muchos quieren hacernos creer.

3. Se lesionó Luis Montes, uno de los que aportaba calidad y que además pasaba por gran momento.

4. Nuestra defensa es lenta para el ritmo mundialista.

5. La preparación no fue suficiente ni adecuada; faltan unas cuantas horas para que inicie el mundial y seguimos probando.

Por lo anteriormente expuesto, creo que el Tri no pasará de la fase de grupos.

PD. ¿Quiero que el TRI haga un gran papel en el mundial? Claro que sí.

¿Creo que el Tri hará un gran papel en el mundial? Lamentablemente, no.