¿A río revuelto, ganancia de Morena?

Por un lado, la crisis de los tres grandes partidos entre escándalos de corrupción, cifras de  crecimiento que nunca se parecen a las prometidas, compadreos con el crimen organizado, crónicas de deserciones anunciadas e intercambio de golpes en la prensa. Por el otro, la efervescencia de movimientos cada vez más radicales, más violentos, de la CNTE a Ayotzinapa y a los “anarquistas”. En este contexto, ¿ha llegado el momento de Morena? ¿Se impondrá el movimiento obradorista a las inercias electorales de toda la vida, a las bien aceitadas maquinarias electorales de los partidos, a las tendencias autodestructivas de su líder?

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La hora de Morena

Martí Batres

Presidente de Morena.

A veces duele tener la razón. Sobre todo cuando se advierte un futuro ominoso. Y este es el caso.

Muchos levantamos la voz para explicar que no convenía a México la llegada de Enrique Peña Nieto al gobierno. Dijimos que se agudizarían la corrupción, la violencia y la desigualdad. También, que sus cacareadas reformas no servirían al país. Pero un pequeño grupo económico, político, mediático, se aferró. Y ahí están las consecuencias.

Cuando escuchamos los gritos de la gente o las opiniones de personalidades, intelectuales y de la conciencia crítica más respetada del país, respondemos lo siguiente: Esto es lo que dijimos en 2006 y en 2012, y lo que propone ahora Morena.

Se trata de cuestiones sencillas de entender; por ejemplo:

1. Que baje el caudal de recursos que se utiliza para alimentar a una clase política insaciable, o sea, bajar los sueldos millonarios de ministros de la Corte, senadores y diputados y eliminar las pensiones de los ex presidentes, entre muchos otros privilegios que deben desaparecer.

2. Establecer un sistema de salud gratuito, universal y de alta calidad.

3. Ampliar la cobertura de educación superior para que ningún joven sea rechazado de las universidades.

4. Aumentar el salario mínimo gradualmente, junto con el aumento de la productividad. Nadie vive con dos mil pesos al mes.

5. Abrogar y derogar todas las reformas estructurales que dañan a los mexicanos; especialmente las reformas educativa, fiscal, laboral y energética.

Estoy seguro de que esto es una parte de lo que está pidiendo el pueblo de México, que ansía tener representantes y gobernantes sencillos y dispuestos a trabajar, que no se la pasen viajando al extranjero y menos aún en un avión de siete mil millones de pesos, que no vivan en casas de 100 millones de pesos.

Lograr esto ya seria una gran transformación en nuestro país. Detrás de Morena hay muchas batallas de la ciudadanía y varias razones para confiar en este proyecto; entre otras:

1. La gestión de López Obrador en la ciudad de México, durante la cual cumplió 40 compromisos que parecían de imposible realización.

2. El rechazo de la dirigencia de Morena a los afanes de cooptación y corrupción del gobierno federal.

3. La disposición a luchar, a no rendirse, de la infatigable militancia de Morena.

La grave situación del país reclama una fuerza con el programa y las aptitudes de este proyecto. Ésta es la hora de Morena.