¿A quién debo apostarle en el Super Bowl?

Cuatro millones de dólares por un anuncio de treinta segundos, ciento y pico millones de espectadores sólo en los Estados Unidos, shows que incluyen lo mismo a los Rolling Stones que a Madonna o Beyoncé. El Super Bowl es, sí, abrumador en términos de nombres, de cifras, de despliegue publicitario. Pero también por lo que pasa en el emparrillado: el que tal vez sea el mayor espectáculo mediático del deporte es todavía una contienda deportiva eléctrica, insuperable y, sobre todo este año, competidísima. No es fácil para nadie apostar la quincena a uno de los dos equipazos que chocarán el primero de febrero en Arizona, Seattle y Nueva Inglaterra: las fuerzas están igualadas. Por eso, para ver por su bienestar económico, estimados amigos, hemos convocado a un grupo de especialistas y aficionados obsesos que, esperemos, los orientarán debidamente en sus apuestas.

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La amenaza de la Legión

Enrique Burak

Comentarista deportivo.

Por segundo año consecutivo se enfrentan en el Super Bowl los mejores equipos de cada conferencia en la temporada regular, Nueva Inglaterra por la Americana y Seattle de la Nacional.Seattle es el décimo segundo conjunto que repite en el Super Bowl un año después de haberlo ganado. De los 11 casos anteriores, ocho obtuvieron el bicampeonato, siendo los más recientes los Patriotas, en las ediciones XXXVIII y XXXIX.

El encuentro del próximo domingo se puede desmenuzar desde varios ángulos. Se enfrentan dos de los mejores entrenadores de la actualidad.Por un lado está Bill Belichick de Nueva Inglaterra, con 21 triunfos en postemporada(más que nadie), tres anillos de Super Bowl y una mente innovadora aunque con un lado oscuro, luego de que hace ocho años mandara grabar las señales defensivas de sus rivales en turno, los Jets, lo que le costó una multa de medio millón de dólares.Y pese a que lo niega, nadie lo ve totalmente inocente del escándalo de los balones desinflados contra Indianápolis.

A su vez, Pete Carroll batalló para establecerse en la NFL. Tras una estancia con los Jets, fue el antecesor de Belichick con los Patriotas, a los que en tres campañas, del 97 al 99, clasificó dos veces a playoffs, pero sin ganar un solo partido. Antes de arribar a Seattle en 2010, revivió el programa de futbol americano en la Universidad del Sur de California, logrando un par de títulos. Tiene un ojo clínico para la elección del talento colegial, y contagia de energía a sus jugadores.

Cuando Seattle tenga el balón, la clave no será el ataque aéreo encabezado por Russell Wilson, que tiene marca de 10-0 frente a pasadores ganadores del Super Bowl, incluyendo 1-0 frente a Tom Brady, sino la vía terrestre. Y es que luce complicado que el grupo de receptores formado por Doug Baldwin, Jermaine Kearse y Ricardo Lockette logre imponerse al perímetro de Nueva Inglaterra, el mejor de la liga en cobertura personal, con Darrelle Revis, Brandon Browner y Kyle Arrington. Wilson es el mejor quarterback corredor de la liga y es impredecible y con una enorme movilidad, al tiempo que Marshawn Lynch es su complemento perfecto, ya que no hay nadie mejor que él para ganar yardas después del primer contacto. Parte fundamental del plan de juego delos Halcones Marinos es la read-option, en la que se juntan en el camino Wilson y Lynch, con el primero decidiendo en el último momento si se queda con el ovoide o lo cede a su corredor. El engaño elimina a un jugador defensivo sin necesidad de bloquearlo.

A la ofensiva, Nueva Inglaterra es dirigido por Tom Brady, ganador de tres títulos, con records en playoffs en triunfos, 20, y pases de touchdown, 49, y que cuenta con un arsenal a su disposición. Por fin tiene sano a estas alturas de la temporada a su ala cerrada Rob Gronkowski, que atrapó 82 pases para 1,124 yardas y 12 touchdowns, y además aparece Julian Edelman, indispensable en las trayectorias de corto yardaje. Seattle tuvo una labor destacada para limitar a los alas cerradas, y cubrirá a Gronkowski ya sea con el safety Kam Chancellor o bien con el linebacker K. J. Wright. El perímetro de los Halcones Marinos, la “Legión del Boom”, es el mejor de la NFL, aunque vienen golpeados del juego por el titulo de la Nacional ante Green Bay: el safety Earl Thomas sufrió separación de hombro y el esquinero Richard Sherman se lesionó el codo izquierdo. Ambos disputarán el Super Bowl, aunque hasta ese día no se sabrá si están en plenitud. El grupo lo completan Byron Maxwell y Chancellor. Tres de los cuatro fueron elegidos para el Pro Bowl. 

Seattle perdió cuatro partidos en la temporada regular, y fue ante escuadras que les establecieron el ataque terrestre. San Diego, Dallas, Kansas City y San Luis les avanzaron más de 100 yardas en acarreos. Del otro lado del balón, los Patriotas vienen de tener un festín terrestre ante Indianápolis, acumulando 177 yardas, 148 de las cuales fueron por conducto de LeGarrette Blount.

Al analizar todos los factores que pueden incidir en el partido, me parece que están todos los elementos como para tener un encuentro inolvidable, cerrado, emocionante, y en el que veo como triunfador a Seattle por la movilidad de Wilson y por la incidencia de Lynch en el desarrollo del juego, provocando series ofensivas largas que mantendrían a Brady fuera del terreno, y por la presión de la defensiva de los Halcones Marinos sobre la inconsistente línea ofensiva de los Patriotas. Además, aunque con lesionados, le debe alcanzar el talento a la "Legión del Boom".