Mujeres empoderadas, hombres humanizados

Las mejores relaciones entre los ciudadanos provienen de mujeres empoderadas y hombres humanizados. 
MUJERES EMPODERADAS, HOMBRES HUMANIZADOS
"El remedio para la violencia contra las mujeres es igualdad de género, relaciones interpersonales respetuosas e igualitarias y una cultura de diálogo". (cortesía)

La Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer o Convención de Belém do Pará, es desde 1994 el tratado internacional que garantiza a las mujeres de nuestro hemisferio su derecho a una vida libre de violencia, tanto en el ámbito público como en el privado.

Para asegurar su aplicación, en 2004 fue establecido por resolución de la OEA el Mecanismo de Seguimiento de la Implementación de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (MESECVI), cuyo Comité de Expertas se ha reunido hasta el momento de manera formal en 13 ocasiones. 

La 13ª reunión del MESECVI se llevó a cabo en México del 11 al 13 de octubre de 2016, a invitación de la Canciller, Mtra. Claudia Ruiz Massieu, no solo en atención a su responsabilidad de conducción de la Política Exterior mexicana, sino en congruencia con su compromiso de género, manifestado en su participación como Diputada federal al impulsar la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, instrumento que armoniza nuestra legislación con más de 40 tratados internacionales y pone en el centro los derechos de las víctimas, la protección de las más vulnerables, la reparación del daño y la preservación de un entorno familiar libre de violencia.

Las integrantes del MESECVI, representando a 32 países, sesionaron y debatieron en México dos temas de la mayor relevancia para las mujeres de la región: el embarazo adolescente y el proyecto interamericano de Ley Modelo sobre Violencia Política contra las Mujeres.

El Comité de Expertas (CEVI) expuso que las legislaciones de los países de América Latina y el Caribe, no están actualizadas para afrontar el fenómeno del embarazo cada vez más precoz y la violencia sexual que ha llegado a afectar a niñas de edades tan tempranas como de 9 o 10 años. Por ello, reivindicó que se precise en las legislaciones una edad mínima para contraer matrimonio en América Latina y el Caribe, congruente con la Convención sobre los Derechos de la Niñez y para avanzar en la erradicación del embarazo en menores de 14 años.

Con el propósito de salvaguardar los derechos políticos de las mujeres e incrementar su participación en el ámbito público y la toma de decisiones, las Expertas analizaron el proyecto de Ley Modelo sobre Violencia Política contra las Mujeres que tiene un corte preventivo y sería de aplicación local para garantizarles su derecho a una vida libre de violencia política, dotándolas de medios de protección y reparación contra formas muy sofisticadas de discriminación y de competencia desleal para sacarlas de la contienda. 

Con el mismo objetivo, se ha abordado el tema en el Senado de la República para incluir en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, la violencia política contra las mujeres, que se ha agudizado, victimizando a mujeres legítimamente electas.


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Ambos esfuerzos convergen en las acciones para una transformación cultural profunda en materia de género. Prevención significa atender los orígenes y causas estructurales de una problemática. Por ello, el remedio para la violencia contra las mujeres es la igualdad de género, relaciones interpersonales respetuosas e igualitarias, y una cultura de diálogo que construya soluciones a través del raciocinio y medios de expresión autorregulados y constructivos. Las mejores relaciones entre mujeres y hombres provienen de mujeres empoderadas y hombres humanizados. 

Es éste el espíritu de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible que si bien prevé en el Objetivo 5, lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas, cruza transversalmente los 17 Objetivos para poner fin a todas las formas de discriminación que impiden alcanzar la sostenibilidad económica, social y ambiental. 

En esa línea se sitúan las acciones del INMUJERES para la prevención del embarazo precoz y la sanción de la violencia política contra las mujeres.


*Titular de la Unidad de Igualdad de Género de la Secretaría de Relaciones Exteriores.