Una villa francesa en simple calma

Esta casa de campo construida al sur de Francia permite aislarse del ruido y dedicarse a disfrutar de las espléndidas vistas del vecino Valle de Hérault.
Una combinación entre tradición arquitectónica y las más nuevas tendencias definen cada espacio de esta villa con maravillosas vistas en Gignac.
Una combinación entre tradición arquitectónica y las más nuevas tendencias definen cada espacio de esta villa con maravillosas vistas en Gignac. (Fotos: Cortesía Mc Lucat)

A primera vista, esta villa recuerda al típico chalet provincial francés, con sus techos a dos aguas. Fue proyectada por Artelabo Architecture y está ubicada en Gignac, una pequeña población enclavada en el departamento de Hérault, al sur de Francia. Este proyecto toma los elementos tradicionales y los recompone de una manera completamente nueva e inesperada.

El terreno sobre el que está emplazada la vivienda es a la vez complicado y extraordinario. La proximidad de las dos propiedades con las que colinda no le brindan la suficiente privacidad.

Sin embargo, está situada sobre la base de un muro de contención de 5 m de altura que le deja vista libre hacia el paisaje: un extenso valle que se extiende hasta una cadena montañosa. El planteamiento del proyecto responde a esta dualidad. Mientras que su apariencia exterior es la de un confinamiento absoluto, casi secreto, pues la casa está cerrada en tres de sus cuatro lados y en su interior se abre hacia el exterior.

La estructura está diseñada a partir de cuatro volúmenes dispuestos detrás de un muro circundante, que se repiten con desfases entre cada uno. Estos desfasamientos generan patios interiores que proporcionan iluminación y ventilación natural.


Todos los espacios interiores de la vivienda se abren a uno, dos o tres de estos patios que forman parte integral de la vida cotidiana de los habitantes. Así es que para integrar más los espacios interiores y exteriores, y disolver los límites entre estos, se aplicó el mismo acabado al piso de ambas áreas. Con la idea de crear un trayecto continuo entre los volúmenes de la vivienda, se creó un sistema de puertas corredizas de vidrio que se enfila hacia el paisaje.

Haciendo eco de que el protagonista de la vivienda es el paisaje, el amueblamiento, sin llegar al minimalismo extremo, está conformado por lo indispensable. En su mayoría se trata de piezas de estilo contemporáneo, de conocidas firmas europeas, cuyas líneas limpias y sencillas conjugan a la perfección con la arquitectura de la casa.