Cinco pasos para tener un viernes productivo y feliz

Sigue esta rutina de cinco pasos en el trabajo y garantiza un viernes productivo, un fin de semana disfrutable y que la próxima semana arranque de modo óptimo.
La clave para un fin de semana relajado es aprovechar al máximo el viernes.
La clave para un fin de semana relajado es aprovechar al máximo el viernes. (Especial)

Ciudad de México

"Gracias a Dios es viernes", reza una máxima, para muchos esta premisa es casi una ley. Pero a menudo la anticipación por los compromisos sociales o el fin de semana hacen que el quinto día de la semana se convierta en un día invadido por la desidia, la procrastinación y la indolencia, lo cual se refleja en poca productividad, ansiedad durante el fin de semana y dificultad para iniciar la semana siguiente.

En un artículo para Motto, el experto en bienestar, productividad y éxito Andrew Merle ha compartido esta sencilla rutina de cinco pasos; síguela cada viernes para maximizar tu productividad y paz mental.

TE RECOMENDAMOS: Ya podrás trasmitir Facebook Live desde tu computadora.

1. Bloquea en tu agenda toda la tarde del viernes.

Como lo leíste: evita agendar cualquier cita, reunión o llamada laborales después de la hora de la comida, y declina cualquier invitación a menos que sea absolutamente crítica u obligatoria. Créeme: tus colegas, clientes y asociados —y ni decir de tu familia, pareja y amigos— te lo agradecerán. Y, con ese espacio libre en tu agenda, tendrás la oportunidad de cerrar la semana en tus propios términos y sin prisas.


2. Destina al menos dos horas en los pendientes más urgentes.

Si hoy aún tienes pendientes importantes en tu lista —especialmente aquellos que suelen robarte la paz y el sueño durante el fin de semana—, ahora es el momento de resolverlos y darles salida. Si puedes, enciérrate en tu oficina —si no, simplemente concéntrate— y enfócate un par de horas en estos asuntos; termínalos, si puedes, o avanza en ellos lo más posible antes del fin de semana. Una vez que hayas cerrado estos temas, ahora te podrás enfocarte en otros de menor importancia.


3. Limpia la bandeja de entrada de tu correo.

Revisa a conciencia la bandeja de entrada, contesta los correos pendientes y haz las llamadas que dejaste "para después" a lo largo de la semana. Aprovecha para distinguir entre aquello que merece tu acción pronta e inmediata —en cuyo caso, hazlo inmediatamente—, lo que toma más tiempo o puede esperar —lo cual deberás anotar en una lista de pendientes, tras dar acuse de recibo y prometer que "atenderás el asunto a la mayor brevedad"— y lo que nunca vas a realizar. En este último caso, simplemente borra el correo y ahórrate la molestia de volver a verlo o pensar en él. Esto te lleva al siguiente paso.


4. Elabora tu lista de pendientes para la semana entrante.

Ahora que has resuelto tus pendientes urgentes, limpiado tu correo y anotado aquellos asuntos a los que dedicarás tu atención —y también te has librado de aquellos asuntos que sólo te roban tiempo y energía—, ya tienes una idea clara de tus prioridades para la semana siguiente. Es vital que aproveches las últimas horas del viernes para elaborar esta lista, ya que tus pendientes y prioridades estarán mucho más frescas en tu mente que en la mañana del lunes, después de haber pasado un fin de semana distrayéndote y descansando, amén de que el haber bajado a papel tus pendientes evitará que pienses en ellos durante el sábado y el domingo.


5. Sal de la oficina temprano.

En este punto, haz resuelto o hecho avances significativos en tus pendientes, limpiado la mayor parte de los asuntos menores y anotado tus tareas para la siguiente semana, de modo que estás listo para desconectarte y relajarte por un par de días. Así que, si puedes, sal de la oficina un poco antes de lo acostumbrado y aprovecha lo que queda del día del modo que mejor te plazca; y si tu horario es fijo, deja tu trabajo puntualmente y con la tranquilidad de que te lo mereces.


FM