Habilidades para el futuro

Existe una gran cantidad de jóvenes con una deficiencia considerable de habilidades que hace difícil su contratación en las empresas.
Verónica Baz, directora de Profesionistas.org.mx
Verónica Baz, directora de Profesionistas.org.mx

Es por demás sabido que, mientras el gobierno y las familias en México dedican muchos recursos a la educación universitaria de los jóvenes, las empresas siguen teniendo vacantes que no pueden llenar porque los egresados no cuentan con las habilidades suficientes.

Para agravar el problema, investigadores de la OIT argumentan que más de 40% de los empleos en México son automatizables. Esto quiere decir que la falta de habilidades adecuadas tendrá un precio cada vez más alto. Pero, ¿cuáles son esas habilidades?

Hace ya tres años, la Encuesta Nacional de Competencias (ENCOP), llevada a cabo en empresas de todo el país, mostró muy bien la frustración de los empleadores cuando se les preguntó por las deficiencias de los egresados en áreas tan básicas como comunicación escrita y oral, tanto en español como en inglés.

La educación puede proveer a los jóvenes de habilidades técnicas o “duras” -que los jóvenes sepan hacer cosas-, o bien “suaves” o de socialización -liderazgo, trabajo en equipo, negociación, etcétera. Todos los estudios son consistentes en que ambos tipos de habilidades son igual de importantes.

Sin embargo, las empresas suelen optar por privilegiar uno u otro tipo al momento de reclutar. Es muy común que las empresas se enfoquen en contratar egresados con cualidades como buena actitud, imagen y desempeño en la entrevista, porque saben que a través de la capacitación podrán dotar a los egresados de habilidades específicas para el trabajo.

Más de 40% de los empleos en México son automatizables, revela la OIT.

A tres años de distancia de la ENCOP, se publican ahora los resultados de uno de los esfuerzos más importantes en esta materia: la Encuesta Nacional de Egresados (ENE).

La ENE revela una enorme cantidad de información hasta hoy desconocida pero, además, nos muestra cómo se sienten los egresados respecto de sus habilidades y la relevancia de estas en el mercado laboral. Cuando se les pregunta a los egresados cuáles habilidades consideran que fueron desarrolladas adecuadamente por su universidad y cuáles no, los idiomas salieron muy débiles, para todas las profesiones. Asimismo, habilidades como negociación salieron también deficientes.

Hay cambios que transforman a las sociedades de manera tan repentina que muchas instituciones quedan rebasadas. En el campo educativo, los cambios de los últimos 20 años en México han dejado a muchas instituciones de educación superior, públicas y privadas, en el peor de dos mundos: no mejoran habilidades básicas como comprensión de lectura, redacción, argumentación, comunicación en inglés y matemáticas, ni tampoco se han tomado en serio preparar a los estudiantes en habilidades “nuevas”, como lo son la generación de ideas, la colaboración con equipos y proveedores de forma remota, el uso de herramientas estadísticas o la operación en entornos laborales mucho más dinámicos y horizontales que los de antaño.

Volviendo, por último, a la cifra de la OIT mencionada al principio, la automatización agravaría por mucho la situación: reduciría la oferta de trabajos a la vez que, probablemente, aumentaría la necesidad de habilidades que no puede llevar a cabo una máquina: liderazgo, trabajo en equipo, negociación, generación de ideas y toma de decisiones, justamente en la que aún estamos flacos.

Ahí está el reto, y la Encuesta Nacional de Egresados pone el reflector sobre el tema de una forma detallada, útil y relevante.