Que te alcance para la universidad

¿Ya sabes cómo pagarás la educación de tus hijos? Comienza con un plan de ahorro a largo plazo.
Entre más temprano empieces a ahorrar, tendrás más tiempo para hacer crecer la inversión.
Entre más temprano empieces a ahorrar, tendrás más tiempo para hacer crecer la inversión.

¿Tú qué querías ser de grande? ¿Le has hecho la misma pregunta a tus hijos? ¿Qué van a estudiar una vez que terminen el bachillerato?

Aunque es cierto que tener un título universitario no garantiza que vayan a encontrar un trabajo formal rápidamente, también es una realidad que un licenciado gana, en promedio, 77% más que una persona que solo acabó la preparatoria. El futuro de tus hijos está directamente relacionado con su nivel de estudios.

El ingreso a las universidades públicas cada vez es más competido y los costos de la educación superior privada han subido mucho en los últimos años.

Por ejemplo, de acuerdo con la plataforma Compara Carreras del Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO), estudiar medicina en una universidad privada cuesta en promedio 1,111,564 millones de pesos. En comparación, la carrera de ingeniería civil cuesta 741,074 pesos; diseño, 735,002; economía, 697,865; para arquitectura hay que invertir 511,190; en comunicación y periodismo, 429,704; derecho, 415,336; y veterinaria, 375,818; por mencionar las más populares. Y eso, sin añadir un posgrado o especialización, que en algunas profesiones es fundamental si quieres destacar.

Además, esos costos se refieren solo a la inscripción, colegiaturas, libros y materiales. ¿Y el resto? Sería necesario agregar otros gastos que tendrán tus hijos durante esa etapa: comidas, transporte y actividades extracurriculares. Pagar la universidad no es mas que un porcentaje del total que se requiere para tener un buen nivel educativo y de vida durante los años de preparación.

Desafortunadamente, la cultura del ahorro en nuestro país es muy baja, y según datos del Banco de México, cerca de 70% de los estudiantes no terminan la universidad por falta de dinero.


¿Cómo?... un seguro

De acuerdo con Liz Núñez, directora de Finanzas Saludables, un seguro educativo te ayudará a evitar esta situación al ahorrar a largo plazo. Ello garantizará que tus hijos tengan la educación deseada. “Un seguro educativo nos da la certeza de que el futuro de nuestros hijos se va a realizar como lo soñamos, independientemente de si algo nos pasa o si tenemos un desequilibrio económico”, dijo Núñez.

Un seguro educativo es un producto financiero a través del cual te comprometes a pagar una prima, ya sea de manera mensual, semestral o anual, durante un tiempo determinado. Cuando tus hijos ingresen a la universidad, recibirán un monto de dinero con el que podrán pagar sus estudios.

Esos instrumentos tienen la ventaja de que garantizan la educación de tus hijos, algo que no sucede si ahorras en instrumentos bancarios con los cuales tu ahorro quedará inconcluso si te sucede algo. A pesar de que se trata de una herramienta cada vez más necesaria para el mundo actual, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2015 (ENIF), solo 2.8% de los encuestados afirmó tener uno.

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De acuerdo con Silvia Luna, ingeniera financiera y asesora independiente, para contratar lo primero es que definas cuánto dinero quieres que reciban tus hijos cuando tengan la edad que hayas establecido. “Lo que yo recomiendo es pensar dos cosas: la primera es a qué universidad te gustaría que vayan, esto definirá tu meta de ahorro, y, la segunda, es cuánto quieres o puedes pagar”.

Para determinar la meta de ahorro deberás tener una idea del costo estimado de la carrera y la escuela en la que estudiarán. Aun si tus hijos son demasiado pequeños para elegir, puedes hacerte una idea más o menos realista planteando algunos escenarios futuros.

Entre más alta sea tu meta, más opciones les darás para escoger después. “Pero hay que ser realistas, por más que quieras mandarlos a la mejor universidad, el gasto debe ser accesible para tu bolsillo durante varios años para poder mantenerlo”, dijo Luna.


¿Cuándo? ¡Ya!

El costo de las primas de un seguro educativo, según datos de la Condusef, está entre 2,000 y 3,000 dólares al año, que es la moneda en la que generalmente se calculan. De acuerdo con Silvia Luna, lo recomendable es que no pierdas tiempo. “Entre más chiquito, mejor, incluso cuando acaba de nacer. Así tienes más tiempo para hacer la inversión”.

Lo usual es que las pólizas concluyan cuando el beneficiario cumpla 15, 18 o 22 años, que son los límites de edad de la mayoría de los seguros, aunque hay instituciones que ofrecen otros plazos.

“La recomendación es acercarse a un experto”, explicó Liz Núñez, “ te ayudará a revisar tu perfil, metas y posibilidades para encontrar el producto adecuado”.


2.8% de la población tiene seguro educativo.

El monto final que hayas elegido y la edad del menor determinarán el tiempo que tendrás para acumular el ahorro que elegiste y el monto de tu prima anual. “Entre más cerca estés de la meta final, más trabajo te va a costar”, advierte Silvia Luna.

Para integrar este gasto a tus finanzas personales, la base es el presupuesto y el asignar una cantidad mensual de tus ingresos. “Para este tipo de seguros, lo recomendable es destinar 10% de tus ingresos, además de tu ahorro regular, dijo Núñez, 20 años parecen mucho tiempo para mantener este gasto, pero no es lo mismo ahorrar 4,000 al mes, que pagar 20,000 de colegiatura cuando ya está en la carrera.


¿Y si estudiar no es lo suyo?

Aunque nosotros queramos dar lo mejor a los hijos, ellos tendrán la última palabra. Estudiar no necesariamente es para todos, pero, universidad o no universidad, de cualquier modo necesitarán un empujón para empezarsu vida productiva.

Si bien el objetivo de un seguro educativo es, justamente, pagar gastos escolares; en realidad es un instrumento diseñado para acumular ahorro en el largo plazo.

Al final, como contratante, el destino de ese dinero será decisión tuya. Puede ser para la educación de tus hijos o para apoyar cualquier proyecto que deseen emprender.

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Aunque el objetivo de un seguro educativo es, justamente, pagar gastos escolares; en realidad es un instrumento diseñado para acumular ahorro en el largo plazo. Al final, como contratante, el destino de ese dinero será decisión tuya. Puede ser para la educación de tus hijos o para apoyar cualquier proyecto que deseen emprender.


¿Y si pasa algo?

Nadie sabe qué nos depara el futuro y todos estamos sujetos a riesgos, de hecho, ese es justamente el objetivo de los seguros. La mayoría de los seguros educativos incluye cláusulas o tiene coberturas adicionales para proteger tu inversión. En general, hay dos situaciones para contemplar:

• Si el contratante muere, la institución pagará a los beneficiarios la suma final pactada, aunque no se haya completado todo el esquema.

• En caso de sufrir algún accidente o una enfermedad que te impida trabajar, por invalidez total y permanente, la aseguradora también pagará la suma convenida.

Generalmente estas coberturas tienen un costo extra, que se puede asimilar a la prima anual. Lo importante es que antes de firmar verifiques qué cubre y cuáles son las condiciones, para no llevarte disgustos.

“Es necesario buscar varias opciones, para no encontrarse con sorpresas”, recomendó Silvia Luna, “con seguro, sin seguro, cotizadas en dólares o en euros. Incluso pensar en fondos de inversión, que cuestan menos porque no tienen seguros, pero al final no garantizan el monto requerido si te pasa algo”.