REPORTAJE | POR DANIELA RAMÍREZ CERVANTES

El workaholism y las exigencias del mundo actual

Desde los 80's las mujeres han tenido más participación en el mundo laboral.

Hoy en día muchas trabajan para superarse profesionalmente, sin saber que en ese transe si no controlan su tiempo, pueden llegar a caer en una adicción a laborar.


Desde los 80's las mujeres han tenido más participación en el mundo laboral.
Desde los 80's las mujeres han tenido más participación en el mundo laboral. (Milenio Digital)

Torreón, Coahuila

Poco a poco las mujeres ganan terreno en el mundo laboral, ahora es común observar a parejas o matrimonios, en donde las dos partes trabajan.

Hoy en día no solo los hombres cumplen la función de proveedores, las mujeres también aportan capital y dedican horas del día al trabajo, todo ello sin desligarse de las tareas del hogar.

Rosario Varela, docente e investigadora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales opina que desde la década de los 80's las mujeres han tenido más participación en el mundo laboral, pero esto sin desvincularse de los quehaceres del hogar.

"No es por el hecho de que seas adicto, como si fuera una dependencia, si no de tus ganas de que las cosas se terminen, es más el cumplir con los objetivos propios que te vas marcando, la satisfacción que sí cumpliste, que si lo hiciste bien, que diste el plus".

"Las mujeres tenemos siempre un roll doméstico, en la diferente posición que estemos ya sea como madres, como esposas, como hijas, siempre tenemos un rol doméstico, entonces siempre compaginamos el hogar con el trabajo, ello nos ha llevado a hablar de la doble jornada".

Una realidad que vive Leticia Aguilar Bueno, de profesión ingeniera y mamá soltera, quien comenta que a diario puede trabajar 14 horas y en ocasiones suma hasta 16, dependiendo de la actividad del día.

Relata que ella labora en una empresa automotriz y desde que ingresó a la universidad su ritmo de trabajo ha sido el mismo. "Mientras estudié la carrera trabajaba, entonces ha sido un ritmo normal desde que entré a la universidad".

Explica que por supuesto siempre hay cosas por hacer, pues aparte de sus horas de labor aún llega y realiza actividades propias del hogar.

Pero dice, ella nuca mezcla el trabajo con el tiempo con su familia. "Yo creo que aunque dedicas muchas horas al trabajo, si el tiempo que tienes para la familia lo haces de calidad, dedicas en realidad un espacio que sea únicamente para la familia, sin mezclarlo aunque sea corto, sí te ayuda a tener muy buena relación".

Reitera que hasta hoy nadie le ha reclamado sus ausencias, a pesar de que se perdió muchos momentos con su hija.

"De mi hija no tengo quejas, sin embargo, sí me he perdido mucho momentos importantes, más cuando ella era pequeña, ahorita ya está en la Universidad, tiene 21 años.

En la época en la que ella estaba por ejemplo en el kínder y los primeros años de primaria, que es cuando hay muchos festivales, pues en realidad mi mamá era quien la acompañaba, recibía los regalos del día de las madres. Esa parte sí me gustaría haberla disfrutado un poquito más, sin embargo tenemos una buena relación".

Aunque desde tiempo atrás se identificó con el termino workaholic, debido a que en su ambiente laboral se hizo muy popular, asegura que su caso no es tanto una adicción sino una cuestión que tiene que ver con cumplir objetivos.

"No es por el hecho de que seas adicto, como si fuera una dependencia, si no de tus ganas de que las cosas se terminen, es más el cumplir con los objetivos propios que te vas marcando, la satisfacción que sí cumpliste, que si lo hiciste bien, que diste el plus".

Rosa Elena Meza Jaramillo, psicoterapeuta individual, familiar y de pareja explica que una persona workaholic es la que pasa más de 10 horas trabajando diariamente, que incluso no tiene días de descanso ni vacaciones en el periodo de un año.

"Que sus fines de semana no existen, porque sigue laborando o porque se lleva trabajo a su casa, habrá quien trabaje 8 horas de oficina pero luego llega a su casa, entonces hasta la una dos de la mañana sigue en esa dinámica", refiere.

En un artículo titulado La adicción al trabajo "workaholism", publicado en el sitio de información científica Redalyc, se puede leer que: "la adicción al trabajo es un concepto relativamente reciente. De hecho, su aparición data de 1968, cuando un profesor americano de religión lo utilizó para referirse en broma a su propia relación con el trabajo y lo comparó con otra adicción: el alcoholismo".

El mismo texto refiere que más tarde, en 1971, Oates (médico y psicólogo) conceptualizó el término en un tono más serio en el primer libro sobre workaholism, definiéndolo como una necesidad excesiva e incontrolable de trabajar incesantemente, que afecta a la salud, a la felicidad y a las relaciones de la persona.

El workaholism, surge entonces de la unión de dos términos: work (trabajo) y alcoholism (alcoholismo).

CASO WORKAHOLIC

Karina Bello de 27 años de edad considera que siempre tiene muchos pendientes por hacer, dice que nunca le alcanza el tiempo.

Es maestra de universidad, editora web y freelance, es decir, una trabajadora autónoma cuya actividad consiste en realizar labores propias de su profesión para personas que requieren sus servicios en tareas determinadas.

Se graduó de licenciada en Ciencias de la Comunicación y desde que ingresó a la carrera comenzó a laborar, a partir de ahí su trabajo ha sido maratónico y sin descanso.

Aparte de sus actividades cotidianas ríe al compartir que "a veces los fines de semana hago ramos de novias, es un hobbie bastante interesante".

Su semana se resume a trabajo, pero por una ocasión decide darse unos minutos para acudir a un café a contar su historia, sabe que tanta afición por trabajar, la ha hecho pasar por momentos críticos, al grado de definirse a sí misma como una mujer workaholic.

Karina confiesa que desde conoció el término de inmediato se identificó, pero más allá de asumir que era un problema pensaba que trabajar como ella lo hacía era normal.

En México y de acuerdo con la encuesta elaborada en 2014 por la bolsa de trabajo, un 35 por ciento de los profesionistas mexicanos afirmó trabajar de 10 a 12 horas diarias, mientras que otro 7% señaló hacerlo más de 12 horas.

"Yo decía esto es lo normal, la gente dedicada debería de hacer esto siempre y todo el mundo debe de trabajar y todo el mundo debería de dar el 110, luego me di cuenta que no todo el mundo hace eso", comparte.

Relata que ella comenzó a concebirse como una workaholic de verdad, cuando empezó a sentir culpa o ansiedad en los momentos en los que no hacía nada.

"Decía no estoy trabajando, me falta esto, debería de estar haciendo lo otro, ósea estás relajado en el cine, viendo la tele, o en el baño y dices 'yo estoy aquí en el baño viendo el Facebook y ya tengo 15 mil cosas que hacer', ahí es en donde yo me di cuenta que es parte de mi vida sentir esa necesidad de tener que hacer y hacer y hacer".

Asegura que sentía culpa por no estar haciendo nada, pero explica "es que no es un adicción como el alcohol, el cigarro ó el café que dicen, 'es que lo necesito', yo siento que viene desde la idea de sentirte útil y de que creces con esta enseñanza de que tienes que ser útil, si eres inútil no vales, entonces el valor se da, entre más productivo seas".

CONSECUENCIAS DE LA ADICCIÓN

En el portal web Mundo Ejecutivo se informa que en 2015 la Universidad Autónoma de México descubrió que ciertas conductas obsesivas en mujeres y hombres workaholicos tenían resultados visiblemente negativos y lo que es peor arrojó que en México el 35% de los profesionistas padecen esta adicción.

Esta afectación es más común en gente económicamente activa de 29 a 48 años, aunque puede variar, que trabajan entre 10 y 12 horas al día.

Roberto López Franco, investigador de la UAdeC explica que hay tres niveles de usar el trabajo: una es como compensación económica, otra es abusar del empleo como un mecanismo no solamente de carácter económico sino para evadir ciertas cosas personales y familiares, y la tercera es la adicción.

"Cuando hablamos de adicción estamos hablando ya de una disfuncionalidad social entonces otra consecuencia es que una mujer adicta, al rato va a tener problemas de estrés, de ansiedad, puede durar con ello uno o dos años con esos niveles de estrés, al tercer año seguramente va a desarrollar síntomas sicosomáticos, dolores de cabeza, gastritis, colitis. Posteriormente puede desarrollar algún trastorno psicológico que potencialmente la convierta en una paciente psicológica o psiquiátrica".

La psicóloga Rosa Elena Meza reitera que una persona adicta al trabajo puede llegar a desarrollar el síndrome de Bornaut, que se liga a un cansancio excesivo que se manifiestan a través de enfermedades.

"En ese síndrome a la gente le falta la respiración, se desmaya, tiene taquicardia, le duele la cabeza, tiene migraña".

Karina Bello enumera las consecuencias que le ha acarreado su adicción al trabajo: "físicas, psicológicas, emocionales, lesiones cervicales, problemas de espalda, de manos, de hombro, obviamente si trabajas como yo en la computadora, le subes cada seis meses la graduación de los lentes, ya te sientes súper cansada, duermes mal, comes mal, es un desajuste completo de tu cuerpo".

Por su parte Leticia Aguilar, comparte que hasta la fecha su tanta dedicación al trabajo no le han acarreado problemas físicos, lo que sí ha detectado es que tiene dificultades para convivir y relacionarse, incluso refiere que sus amistades son muy pocas.

"Yo creo que se debe a lo mismo, como paso mucho tiempo en el trabajo, muchas veces cancelaba las reuniones, el cafecito, o llegaba tarde, llegue a estar en el café con la computadora mientras platicábamos, estaba trabajando, por eso tengo pocas amigas".

Bello asegura que se encuentra en el camino de tratar su problema, refiere que situaciones de la vida la han hecho comprender que debe disfrutar más sus momentos de ocio y dedicar tiempo a su familia y novio, con el que tiene 4 años de relación.

Algún mensaje que quieras dar a las mujeres

"Aléjate de tu trabajo, lo digo en voz alta para que también lo alcancé a escuchar yo", carcajea.

Y el mensaje que compartió Aguilar fue que: "a pesar de que el trabajo sea muy demandante siempre hay que encontrar un balance, y el balance no siempre es tener partes iguales para todo, a veces el ser sólido en la familia es dando calidad en la convivencia, no tanto en cantidad de tiempo, pero si hay que encontrar ese balance porque al final de día nadie es indispensable en el trabajo".


Perfil psicosocial del adicto al trabajo

• Negación de la situación

• Manipulación de la información

• Comunicación interpersonal deficiente

• Alta necesidad de control

• Alto compromiso con la organización

• Trabajo extra:

- Se lleva trabajo a casa

- Trabaja los fines de semana

- Trabaja durante sus vacaciones

- Trabaja estando enfermo

• Sus hábitos laborales exceden siempre lo prescrito

• Bajo rendimiento laboral a medio/largo plazo

• Desarrollo de tareas innecesarias para justificar su exceso de trabajo.

• Problemas de salud

• Problemas extra-laborales (baja calidad relaciones extra-laborales e insatisfacción fuera del trabajo)

(Fuente: Adicción al trabajo: concepto y evaluación. Gestión Práctica de Riesgos Laborales especializado)