REPORTAJE | POR DANIELA RAMÍREZ CERVANTES

La maternidad reflejada en los ojos de Silka Guerrero

Significa respeto, amor y entrega tanto de la mujer que vive la experiencia como de quienes la rodean.

Por medio de la institución 'Nacer Libre', la lagunera trabaja para que más mujeres vivan su embarazo y parto de una manera más armónica y especial.


Silka Guerrero con su esposo Guillermo Bravo.
Silka Guerrero con su esposo Guillermo Bravo. (Jesús Marín)

Torreón, Coahuila

A una semana de haber dado a luz abre la puerta de su hogar y amable invita a pasar, el recién llegado a la vida se amolda perfecto entre su brazo derecho y su pecho, del cual en ese momento se alimentaba.

Silka Guerrero, es madre de cinco hijos y una mujer que se proclama 100% a favor del parto humanizado, experiencia que le ha tocado vivir y que busca compartir por medio de la institución 'Nacer Libre', un anhelo que se levanta y toma fuerza por la voluntad y el deseo de conectar a las futuras mamás a vivir su proceso de embarazo de una forma armónica y especial.

A Silka no se le borra la sonrisa, sus ojos tienen un brillo especial, cruza la pierna mientras sostiene a Manu, el más pequeño de sus hijos.

Relata cómo fue su último parto en agua, en el cual estuvieron presentes todos los integrantes de la familia, "verdad que viste nacer a tu hermanito", pregunta a Kall de cuatro años, quien mueve la cabeza para decir sí y regala un beso en la frente al recién nacido.

Silka vivió su primer experiencia de parto en Estados Unidos, en un lugar donde fue atendida por una partera y vivió un momento que la marcó de una manera positiva, es al retorno a su tierra, La Laguna y observó que sus paisanas lejos de vivir algo agradable, tenían instantes de dolor, angustia y agresión.

"Sería un parto en el que se respetan todas las decisiones de la mamá y se respeta el flujo natural del parto con la menor cantidad de intervenciones posibles y se le ofrecen a la madre paliativos para el dolor para que la experiencia sea lo más positiva posible".

"Yo regreso y veo que la realidad en mi región es totalmente diferente, me topo con que se realizan muchas cesáreas y hay partos muy intervenidos, donde no se respeta los deseos de la mamá, se le trata de manera injusta, se le pone medicamentos que no necesita y dije a 'caray esto no está bien' y ahí me nació el gusanito de empezar a trabajar con las mujeres desde el embarazo".

Fue en 2010 que Silka se graduó como educadora de psicoprofilaxis perinatal, que se refiere a la enseñanza, la preparación física, emocional y psicológica de la madre y su bebé, para afrontar un parto con amor y sin temor.

La lagunera explica que 'Nacer Libre' como institución lleva trabajando desde el 2011 y como fundación este 2017 cumplirán tres años en la búsqueda de beneficiar cada vez a más a mujeres de bajos recursos.

Asegura que en 2016 se registraron aproximadamente 70 beneficiadas con programas de la asociación.

PARTO HUMANIZADO, UNA OPCIÓN QUE TOMA FUERZA

Silka opina que en los últimos tres años cada vez más mujeres se inclinan por la experiencia de un parto humanizado, debido a que han escuchado de voz en voz las historias positivas que algunas madres han tenido con esta manera de dar a luz.

"También ha sido muy productiva la información que se encuentran en internet, ya no están tan fácil engañarlas o que cualquiera les diga que la cesárea es lo mejor, si tú buscas en internet, claro que vas a encontrar que por supuesto que no, que la cesárea es una intervención que conlleva más riesgo de hemorragia, de infección entonces ellas ya están mucho más informadas", opina.

¿Cuáles son las bondades de un parto humanizado?

"Bueno sería un parto en el que se respetan todas las decisiones de la mamá y se respeta el flujo natural del parto con la menor cantidad de intervenciones posibles y se le ofrecen a la madre paliativos para el dolor para que la experiencia sea lo más positiva posible.

"Cada mujer es diferente y así como para alguien es muy importante por ejemplo el apego temprano, para otra es de gran relevancia que la pareja pueda estar todo el tiempo, entonces es más bien enfocados a los deseos de cada mamá", reitera.

Asegura que el bebé tiene más beneficios porque nace en un ambiente respetado y desde el primer momento está junto a su madre, quien puede lactar de manera inmediata.

Para ella el parto humanizado significa respeto, amor y entrega tanto de la mujer que vive la experiencia como de quienes la rodean.

Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) elaboró 16 recomendaciones para las mujeres embarazadas, que tienen que ver con la práctica de un parto humanizado como una opción para dar a luz, son pocos médicos los que se suman a esta nueva alternativa.

El ginecólogo José Luis Barrón Rodríguez, es uno de los pocos especialistas que trabajan para que las mujeres vivan la experiencia de este tipo de parto y que precisamente hace equipo con la institución Nacer Libre, que
encabeza Silka Guerrero.

Barrón Rodríguez comparte que comenzó a interesarse en el tema hace aproximadamente cuatro años y atestigua que al paso del tiempo más embarazadas buscan que se les atienda de una manera más humana.

También puntualiza que al menos en La Laguna sólo cinco médicos se han sumado a atender partos humanizados.

El especialista opina que la mayoría de los profesionales rechazan esa práctica porque luchan con su ego, porque dice que "a diferencia de un parto humanizado donde la protagonista es la madre y su hijo, en un parto medicalizado, es el ginecólogo, de que dicen 'yo lo saqué' 'por mí nació' 'yo lo traje al mundo' y no debería ser así".

Analiza que esa conducta se debe al conocimiento adquirido durante la carrera de medicina, "así nos educan a los médicos, que tenemos que ser intervencionistas".

Refiere que en un contraste con México en países como Holanda, Suecia o Finlandia el 80% de los partos son atendidos por una dula o una partera y el otro 20% los atiende un ginecólogo. De la misma manera refiere que existe mucha diferencia en porcentaje en cuanto a la realización de cesáreas.

"Hay que compararnos con países de primer mundo donde las tasas de cesáreas andan como en un 15 por ciento. Aquí las tasas que manejamos dependiendo del hospital, puede ser desde 40% hasta 60 o más".

Refiere que muchas veces para el ginecólogo institucional es mucho más fácil una cesárea y terminar su trabajo en media hora, aunque enfatiza que gracias a esa intervención "cada vez estamos viendo más complicaciones como placentas previas o placentas secretas".

También dice hay que poner atención al tema de violencia obstétrica, la cual desde el 2016 ya es sancionada en Coahuila.

Para José Luis Barrón los beneficios de un parto humanizado son muchos, el más importante dice, es la pronta recuperación, desea que más colegas se unan a la práctica de esta nueva alternativa para que las mujeres vivan su parto de manera armoniosa y digna.

Por último refiere que es importante saber que no todas las mujeres son candidatas para parir de esa manera, "tienen que ser pacientes con bajo riesgo, bien informadas y preparadas, porque también se necesita una preparación física", que pueden obtener en instituciones como Nacer Libre, lugar en el que Silka Guerrero guía a las embarazadas y por medio de actividades les ayuda a mentalizarse para un parto humanizado.

UN TRABAJO QUE TRASPASA EL HOGAR DE SILKA

Silka se declara apasionada de su trabajo y enamorada de la familia que ha formado de la mano de Guillermo Bravo, hombre con el que enfatiza ha encontrado una base sólida para vivir el día a día junto con Bruno de 12 años, Darma de 8, Kall de 4, Aura de dos, y Manu, el nuevo integrante.

Suspira al confesar que la maternidad ha sido para ella un camino de muchas enseñanzas, "con cada hijo aprendo algo diferente, es un camino de grandes aprendizajes que quien se atreve a andarlo debe ser muy valiente, pero cuando lo andas dices claro que me estoy convirtiendo en una mejor persona, es un hermoso camino, con piedritas por supuesto, no es fácil hay muchas caídas y todas las mamás lloramos en algún momento. Pero también disfrutamos mucho", comparte.

Sus visiones están ligadas a seguir trabajando por las mujeres embarazadas, pues está convencida que si se trabaja con ellas, después el resultado va ser maravilloso en los niños.

"Porque estamos hablando de las futuras generaciones, toda semillita que sembremos ahorita, la vamos a ver reflejada positivamente dentro de algunos años", sonríe rodeada de sus hijos.

dcr