REPORTAJE | POR ANA ESTRADA

Más allá de los vacacionistas

Turismo gay, médico, religioso o de aventura. El turismo de nicho busca atraer segmentos que gastan más que los turistas tradicionales.

Por su ubicación y todo lo que ofrece, México podría ser considerado el ombligo del mundo: el país tiene un potencial turístico que va desde la oferta gastronómica y cultural, hasta la aventura y la fe.

Aún cuando los destinos de sol y playa continúan siendo los favoritos de los turistas tanto nacionales como internacionales -de 29 millones de personas que visitaron el país el año pasado, más de 7 millones llegaron únicamente a Cancún y la Riviera Maya, según datos de la Secretaría de Turismo-, existen ofertas turísticas específicas en crecimiento.

Tal es el caso del turismo de aventura y el turismo LGBT, cuyos viajeros dejan una mayor derrama económica que el turista promedio pues buscan recorridos específicos y diferentes que los que ofrecen los tour operadores tradicionales.

Otro segmento que ha crecido exponencialmente en los últimos siete años es el turismo de salud, cuyo valor económico se ha duplicado en ese lapso de tiempo y se espera que en tres años alcance un valor de más de 3 mil millones de dólares (mdd), señala ProMéxico.

Actualmente no existen indicadores por línea de producto que especifiquen la derrama económica o el número de visitantes de cada segmento, sin embargo la Secretaría de Turismo federal (Sectur), apoyado de las secretarías o direcciones estatales, así como de Oficinas de Convenciones y Visitantes (OCVs) de distintas ciudades alrededor del país, han logrado dilucidar el comportamiento de turistas que ya no sólo buscan dormir y comer en los lugares que visitan, sino que buscan una experiencia diferente en cada sitio.

Vivir la aventura

El turismo de naturaleza es el que más crecimiento a nivel mundial ha tenido y en México, con la oferta existente, no es la excepción.

El turismo de naturaleza está conformado por ecoturismo, turismo de aventura y turismo rural, por lo que la oferta del país resulta ser amplia y atractiva para este tipo de turistas pues según datos de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONAMP) existen más de 176 zonas federales, entre parques nacionales, áreas de protección de flora y fauna, santuarios, que pueden ser visitadas.

Recientemente la Organización Mundial del Turismo (OMT), en conjunto con la Adventure Travel Trade Association (ATTA), por primera vez dieron a conocer el Informe Mundial de Turismo de Aventura, en el que se abordan desde la historia hasta las tendencias, normas de operatividad y retos para este segmento turístico.

En 2010 el valor global del turismo de aventura era de 89 millones de mdd, para 2013 el valor creció exponencialmente: 195%,  alcanzando los 263 millones de mdd, “el marcado crecimiento es atribuido al crecimiento en las salidas internacionales, un crecimiento de turistas que van en viajes de aventura y un crecimiento en el gasto promedio”, explica el análisis.

Tan sólo en México, el gasto de un turista de aventura es 25% más alto que un turista promedio, pues las actividades como practicar rafting, senderismo, buceo, entre otras, tienen un costo extra al hospedaje, traslado y alimentación, “el turismo de aventura incluye al menos dos de tres elementos: actividad física, naturaleza e inmersión cultural”, señala la ATTA.

El rápido crecimiento de este sector puede ser aprovechado por las economías emergentes, como México, para atraer a turistas que dejarán una mayor y más directa derrama económica, pues en gran parte de las ofertas existentes no hay un touroperador como intermediario.

“Si se aplica una gestión cuidadosa y responsable, el turismo de aventura ofrece oportunidades reales de desarrollo a países que buscan nuevas fuentes de crecimiento que sean sostenibles”, señaló Taleb Rifai, secretario general de la OMT durante la presentación del estudio.

México, un quirófano mundial

México se ha convertido en el mayor hospital de EU y Canadá y el segundo mercado de turismo de salud más importante a nivel mundial, en este sector, datos de ProMéxico señalan que sólo Tailandia está por arriba de nuestro país.

El turismo de salud se divide en turismo médico, en el que se consideran procedimientos quirúrgicos, tratamientos con medicamentos o procesos ambulatorios (como dentales, oftalmológicos o algunos cosméticos); y turismo de bienestar, más orientado al relajamiento y estilo de vida, como visitas a spas, retiros espirituales y hogares de asistencia.

La cercanía con Estados Unidos y Canadá y los altos costos de los tratamientos en estos países, ha provocado que sus ciudadanos tomen como primera opción a México para realizarse el tratamiento pues, además de que resulta menos costoso -el ahorro va de 36% a 89%, según ProMéxico-, la certificación de hospitales y médicos tanto por la Secretaría de Salud (SS) federal como la Joint Comission International (JCI), generan confianza entre los pacientes.

El mismo ProMéxico revela que el valor de la industria en México fue de mil 788 mdd en 2008, para 2013 alcanzó 2 mil 948 mdd y se calcula que en 2018 alcance los 3 mil 935 mdd.

En México existen 107 hospitales certificados por la SS y 10 por la JCI y las ciudades con una mayor oferta son Tijuana y Mexicali, en Baja California; Monterrey, en Nuevo León; Matamoros y Reynosa, en Tamaulipas. Recientemente, la zona de Todos Santos, Baja California Sur, ha mantenido un crecimiento importante, además, aunque se conoce más como un destino de playa, la amplia conectividad aérea ha permitido que Cancún sea otro destino para pacientes que desean atenderse en México. Otros estados que han trabajado en el desarrollo de clústeres médicos son Jalisco y San Luis Potosí, y algunas zonas de Guanajuato.

Las especialidades más buscadas por los pacientes van desde cardiología, cirugía cosmética y reconstructiva, salud reproductiva y fertilidad, hasta oncología, ortopedia, odontología, cirugía de columna y cirugía bariátrica.

...si muero lejos de ti

México busca reenamorar a quienes se fueron en busca del sueño americano e hicieron de Estados Unidos su hogar. De esta manera, la comunidad hispana es uno de los principales objetivos de la Secretaría de Turismo que busca atraer a un grupo de 34 millones de personas de las cuales el 63% son de origen mexicano, es decir, 21.4 millones de personas, entre migrantes y las siguientes generaciones nacidas en territorio estadounidense.

Recientemente, el Consejo de Promoción Turística de México (CPTM) dio a conocer el programa dirigido a hispanos que, bajo el lema “puede ser que conozcas México, pero no conoces mi México”, busca que la comunidad hispana en la unión americana visite el país.

“Una de las líneas que más ha instruido la secretaria Ruiz Massieu en trabajar es la búsqueda precisamente de estos paisanos que se fueron, que sus hijos ya nacieron en EU y gente no solamente mexicana, sino latinoamericana”, explica Carlos Joaquín González, subsecretario de Innovación y Desarrollo Turístico de la Sectur, “es darles un trato especial, una promoción en particular hacia ellos… y que puedan disfrutar un poco más de lo que sus propias familias les han inculcado”.

El destino más conocido por los hispanos en EU es Cancún, en Quintana Roo, seguido de la Ciudad de México, por lo que se pretende atraerlos hacia la zona Pacífico y el centro de México, apoyándose además de los destinos de sol y playa, también de destinos culturales en los alrededores. Por ejemplo, hacer promoción turística de los lugares con relevancia histórica, cultural y arquitectónica más cercanos a la Ciudad de México, como Puebla, Guanajuato, Querétaro o Zacatecas, como una forma de complementar el destino.

Para llevar a cabo esta estrategia de promoción turística en EU, se considera a los estados de la unión americana donde se concentran las mayores poblaciones hispanas, como California, Illinois y Minnesota y el CPTM adelantó que los primeros destinos promocionados serán Campeche, Chiapas, Chihuahua, Ciudad de México, Quintana Roo y Yucatán.

Movidos por la fe

Con un 82.7% de la población mexicana que se considera católica, según el INEGI, no es de extrañarse que el turismo religioso sea uno de los nichos turísticos más importantes del país.

Actualmente, se tienen identificados 44 destinos religiosos principales a lo largo del país, pero los que más destacan son la Basílica de Guadalupe, en la Ciudad de México, que según la Sectur se convirtió en el recinto religioso más visitado del mundo, pues recibió a 20 millones de personas en 2014, por encima de los 18 millones de fieles que visitaron la Basílica de San Pedro, en el Vaticano.

Otros dos destinos importantes para los fieles y peregrinos son San Juan de los Lagos, en Jalisco, que recibe a más de 4 millones de personas cada año, y el santuario del Señor de Chalma, en el Estado de México, con aproximadamente 3 millones de visitas anuales. Otros destinos que sobresalen es Silao, Guanajuato, por el cerro del Cubilete y Aguascalientes.

A pesar de estas cifras, la Asociación Mexicana de Agencias de Viajes (AMAV) señala que no existen estudios formales al respecto ni por autoridades mexicanas u organizaciones internacionales como la Organización Mundial de Turismo. “Es necesario desarrollar un estudio formal de turismo religioso en el país para verdaderamente cuantificar su impacto en la actividad turística nacional”, señala Julio César Castañeda, presidente de la asociación.

Sin embargo, tras la última visita papal al país en 2012, cuando Benedicto XVI tuvo una serie de actividades en Guanajuato, se hizo un esfuerzo por cuantificar el impacto económico de los turistas movidos por la fe. Según información proporcionada por la AMAV, estos datos pueden dar un poco de luz sobre el comportamiento de este segmento pues, en tres días, los más de 500 mil visitantes que llegaron al estado dejaron una derrama económica 775 millones de pesos, sin cuantificar el gasto del transporte y se estimó que el gasto promedio de turistas y excursionistas fue de mil 437 pesos diarios.

Aún con estas cifras y con la relevancia que toma por la cantidad de movilidad y derrama económica que genera, actualmente las autoridades no consideran al turismo religioso un segmento aparte, sino que está incluido dentro del segmento de turismo cultural, explica Carlos Joaquín González, de la Sectur.

Por esto, Enrique Glennie Graue, rector de la Basílica de Guadalupe, afirma que a pesar de su potencial, “en México, el turismo religioso es un área dentro del mercado de viajes que está bastante desperdiciado”. A esto explica que en los diferentes santuarios del país se reciben muchas peregrinaciones que, en muchos casos, se organizan por sí mismas sin contar con una organización o logística de turismo, es decir, el servicio de transporte es deficiente, no tienen una vigilancia adecuada por parte de las autoridades y, en algunas ocasiones no encuentran con infraestructura para realizar otras actividades, además de su visita al santuario.

Los colores del arcoiris

Entre 2010 y 2011 México revolucionó su oferta turística y mostró al mundo su potencial para recibir al turismo rosa, o turismo LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales).

Según cifras de la World Travel & Tourism Council, este segmento mueve a más de 10% del volumen total de turistas a nivel mundial, generando 185 mil mdd, y gastan alrededor  30% más que el turista promedio pues son turistas con exigencias específicas y que se guía por el reconocimiento de marca, “son parejas en donde ambos trabajan y donde no tienen hijos, entonces esto provoca que tengan un mayor adquisitivo para poder viajar, es en general, no es un tema completo”, explicó Joaquín González.

Actualmente, el destino mexicano favorito para este segmento es Cancún seguido de la Ciudad de México y Puerto Vallarta.

Aunque no existen estadísticas que revelen el número de visitantes de este segmento, la OCV de Cancún calcula que alrededor del 10% de sus visitantes son de turismo rosa.

El turismo LGBT ha tomado tal relevancia que durante el Tianguis Turístico anterior se reveló la conformación de la Confederación de Comercio y Turismo del Segmento LGBT, misma que ubica a Cancún entre los destinos favoritos del segmento en América Latina por su oferta, como el hotel Grand Oasis Sense dedicado únicamente a estos turistas; además, cada año se realiza el Festival Internacional Arena en Playa del Carmen, en el que . Además, la relevancia que ha alcanzado el tema ha llegado hasta la Cámara de Senadores, donde se han aprobado acuerdos en comisiones para fortalecer la oferta turística para este segmento.

Pero Cancún y la Riviera Maya no es el único que intenta atraer al turismo rosa.

La Secretaría de Turismo de la Ciudad de México puso en marcha un programa dirigido especialmente a este segmento y sobresale la publicación de una guía turística que resalta la cultura, gastronomía y vida nocturna en la ciudad, así como la cooperación de al menos siete agencias de viaje especializadas.