Las guías turísticas regresan

Después de una década de declive, las nuevas cifras muestran una sorprendente recuperación en las ventas de las guías turísticas impresas.
Las ventas de los libros de viajes tanto en el Reino Unido como en Estados Unidos el año pasado aumentaron por primera vez en 10 años.
Las ventas de los libros de viajes tanto en el Reino Unido como en Estados Unidos el año pasado aumentaron por primera vez en 10 años. (Foto: Shutterstock)

Hace seis años, publicamos un artículo destacado sobre la “muerte de las guías turísticas”. Las nuevas aplicaciones y los libros electrónicos eran una amenaza para el futuro de las guías turísticas impresas, cuyas ventas caían por un precipicio. “Si la tasa de descenso continúa”, predijimos, la última guía de turismo en el Reino Unido “se va a vender en menos de siete años”.

De hecho, las ventas siguieron con su caída, pero las nuevas cifras muestran un cambio abrupto en su suerte. De acuerdo con el Anuario Nielsen Bookscan Travel Publishing, que contiene datos de las librerías minoristas en línea y físicas, las ventas de los libros de viajes tanto en el Reino Unido como en Estados Unidos el año pasado aumentaron por primera vez en 10 años.

Las ventas de guías turísticas en el Reino Unido para destinos en el extranjero subieron 4.45% en comparación con el año anterior. Las ventas en toda la categoría de viajes -que también incluye la literatura de viajes, mapas, libros de frases, entre otras cosas- aumentaron 6.04%, aunque 4.65% de ese crecimiento se reduce a un solo libro: The Road to Little Dribbling de Bill Bryson. En Estados Unidos, las ventas de guías turísticas cayeron casi 7% en 2014, pero en 2015 se recuperaron para crecer 1%.

El modesto resurgimiento recibió la ayuda del simple hecho de que más gente viaja, el número de turistas que hace viajes al extranjero subió cerca de 8% tanto para EU como para el Reino Unido en 2015, en comparación con el año anterior. Las editoriales de viajes sufrieron cuando las cifras de turismo cayeron después de la crisis financiera, pero la caída solamente representó una pequeña parte de sus problemas.

“En 2005, la información de viajes en línea estaba en su infancia, las guías turísticas eran la fuente principal”, dice Stephen Mesquita, autor del informe Nielsen Book-Scan. “Ese panorama cambió por completo, pero algunas de las editoriales que se quedaron en eso ahora ven un crecimiento de ventas bastante razonable”.

Con los lanzamientos con fuertes descuentos y considerables promociones, las ventas de libros electrónicos crecieron rápidamente después de 2007, pero después se estabilizaron en 2014. Ahora representan cerca de 7% del mercado de viajes en el Reino Unido, mucho menos que lo que representan para los libros de ficción. “Todo ese ruido acerca de los libros electrónicos se apagó y ahora el consumidor ve que solo son una de las opciones”, dice Mesquita. “Las personas ahora no dependen necesariamente de un medio, pueden utilizar una guía impresa para los antecedentes históricos, pero revisar en línea las listas de hoteles y restaurantes”.

“Si quieres buscar, entonces los productos digitales son realmente buenos”, dice Piers Pickard, director general editorial de Lonely Planet. “Pero las personas no suelen buscar en las guías de turismo, recorren con el dedo y navegan”.

La amenaza anticipada de las aplicaciones de “realidad aumentada” nunca se materializó porque los clientes siguieron con el temor de los cargos de roaming. Incluso las aplicaciones que se pueden descargar completamente antes de salir de casa no demostraron ser una gran alternativa (y fuente de ingreso alternativo) como esperaban las editoriales.

“Lo que sucedió es que mejoró la velocidad de los datos, entonces la gente no necesita las aplicaciones, solo tienen que entrar a la red en sus dispositivos móviles”, dice Jonathan Knight, fundador de Punk Publishing y los sitios web Cool Camping y Cool Places. “Además, la gente quiere buscar en toda la red, no necesariamente quieren estar atados a una sola aplicación”.

Mientras tanto, la tecnología mejorada y la fotografía más barata  llevaron a una evolución en las publicaciones impresas. Lonely Planet, la compañía que impulsa el sector, con 9% de crecimiento anual en las ventas de sus guías turísticas en el Reino Unido y 6% en EU, abandonó su modelo de “primero el libro” a favor de crear contenido que se pueda utilizar tanto en las plataformas digitales como en papel. Incluso dentro del ramo impreso, la empresa amplió su gama, y produjo múltiples guías de un mismo destino que varían en tamaño y estilo. Por ejemplo, las cuatro guías turísticas de Lonely Planet para Nueva York, ahora abarcan desde la guía tradicional de 450 páginas, hasta un libro “Make my Day” de 40 páginas que se basa en fotos y que se diseñó para funcionar como una compra de impulso en las tiendas de regalos. “La industria editorial en su conjunto respondió a los libros electrónicos al crear libros que fueran objetos táctiles mucho más bellos”, dice Pickard.

Está por verse si las cifras representan un resurgimiento o un aplazamiento de su caída, pero hay otras señales alentadoras. La revista Cereal amplió recientemente su serie de guías de turismo impresas, y Stanfords, la librería de 100 años de antigüedad que se especializa en viajes que se encuentra en Covent Garden de Londres, el año pasado regresó por primera vez a las utilidades desde 2002. “Una aplicación siempre va a estar más actualizada, pero hay algo sobre planear tus vacaciones con un libro”, explica Tony Maher, director general de Stanfords. “Es parte de la emoción de las vacaciones”.