Re-conoce tu ciudad

Imagina las calles de Reforma sin tráfIco, sin marchas y con aire limpio... No siempre se tiene la ciudad (casi) vacía, así que ¡aprovéchala!
En estas vacaciones puedes visitar el Palacio de Bellas Artes sin hacer filas.
En estas vacaciones puedes visitar el Palacio de Bellas Artes sin hacer filas. (Shutterstock)

México

Vivir en una gran ciudad no significa que la conozcas perfectamente. Podría parecer una pregunta obvia, pero ¿hace cuánto que no visitas el Palacio Nacional? ¿O el Museo Nacional de Arte? ¿Ya te diste una vuelta por Donceles para cazar un buen libro? Si en alguna de tus respuestas cabe el “hace mucho tiempo que no lo hago”, es hora de que prepares unos zapatos cómodos y redescubras a la Ciudad de México y, si eres de los que no piensan salir en las próximas vacaciones ¡qué mejor! La ciudad se queda prácticamente vacía, por lo que podrás caminar libremente, sin prisas, sin complicaciones, sin filas y sin tráfico, ¡hasta el cielo se ve más azul! Aquí te damos algunos tips del centro de la ciudad que, pese a que pueden parecer obvios, estamos seguros de que disfrutarás y lo mejor: no tendrás que subirte a ningún auto y lo recorrerás a pie.

Inicia el día con energía
Por supuesto el desayuno es la comida más importante del día, así que más vale escuchar al estómago. Si te sientes con ganas de antojitos, en la calle Cuba, esquina con Brasil, frente a la plaza de Santo Domingo, hay un puesto semicallejero de quesadillas, gorditas y huaraches que en todo momento está lleno (¡porque son ricas!). Te recomendamos una quesadilla -sí, con queso- de pollo o asada. Si prefieres un lugar con tradición, camina hasta el café La Blanca, ubicado en la calle 5 de Mayo, entre Isabel la Católica y Motolinía. En este lugar, que parece sacado de una película de los años 70, la comida tiene un rico sazón casero a un precio accesible.

De Museo en museo
La Ciudad de México es la segunda ciudad con más museos en el mundo (sólo Londres tiene más que nosotros), así que si después de desayunar te sientes inspirado y con mucha energía, amarra bien tus agujetas y camina hacia el Palacio de Bellas Artes, seguramente ya lo has visitado antes, pero las exposiciones siempre cambian y actualmente hay una que vale totalmente la pena ver. Henri Cartier-Bresson, uno de los mejores fotógrafos del siglo pasado está de visita en este Palacio. La exposición con su obra y las distintas temáticas que abordó a lo largo de su vida, estará hasta el 17 de mayo, así que aún tienes tiempo. Si lo que deseas es ver algo de pintura (o volverte a impresionar con la belleza del museo), el Munal tiene una exposición de paisajismo británico recién inaugurada. Landscapes of the mind,  una colección de pinturas que se han hecho de 1690 a 2007.


¡Llévele, güerita!

Acéptalo, aunque resulta cansado, a todos nos gusta hacer un shopping de chucherías, así que caminar desde el Munal hacia la Lagunilla o Tepito es una buena opción. Si piensas que es una tu oportunidad para redecorar tu casa, ve a las carpinterías del mercado de la Lagunilla, te sorprenderás con la cantidad de muebles a precios muy accesibles. Desde asientos que parecen sacados de una casa de diseño de Polanco, hasta repisas, cajoneras y demás, cada uno por menos de 2 mil pesos. ¡Suena bien! ¿O no? Si no buscas muebles y sólo vas a chacharear, puedes acercarte -bajo tu propia responsabilidad- a uno de los puestos callejeros de gomichelas o micheladas de Tepito, comprar una y comenzar una larga caminata donde podrás encontrar desde el libro que tanto buscas, hasta “la blusa de moda”, los zapatos o llevarle sus plantas y flores a tu abuelita.