Querétaro para el tiempo libre

Esta ciudad es un importante destino para viajeros de negocios, pero con una amplia oferta para quienes quieran acercarse a la historia, las tradiciones y la gastronomía de México.
El Acueducto de Querétaro tiene 74 arcos y en su punto más alto mide casi 30 metros. Es el símbolo de la ciudad, pero tan solo uno de sus varios atractivos turísticos.
El Acueducto de Querétaro tiene 74 arcos y en su punto más alto mide casi 30 metros. Es el símbolo de la ciudad, pero solo uno de sus varios atractivos turísticos. (Foto: Shutterstock)

La ciudad de Querétaro es una de las que mayor crecimiento ha registrado en los últimos años, especialmente por la llegada de empresas nacionales y extranjeras que se han establecido en ese estratégico punto del territorio mexicano. Una característica de esto es el arribo constante de viajeros de negocios que pasan cortas o largas temporadas aquí, por lo que a continuación sugerimos algunos lugares interesantes que vale la pena conocer en los momentos libres o para prolongar tu estancia hasta el fin de semana.


Cerro de las Campanas

Querétaro está lleno de sitios históricos, pero puedes empezar por el Cerro de las Campanas, el cual es hoy un agradable parque en el que se puede dar un relajante paseo, hacer ejercicio o aprender sobre el fusilamiento del emperador Maximiliano de Hasburgo, que se llevó a cabo en este sitio, donde también hay una monumental estatua de Benito Juárez que mide 13 metros de alto.

Su nombre se debe a una leyenda que decía que ahí existen unas piedras que, al golpearlas, emiten un sonido muy parecido al tañer de las campanas.


El acueducto

El símbolo de Querétaro es su acueducto conformado por 74 arcos, mide 1,280 metros de largo y en su punto más alto alcanza más de 28 metros.

Se terminó de construir en 1735 para proveer de agua a la ciudad y se cuenta que la mayor parte fue financiada por el Marqués Juan Antonio de Urrutia y Arana, a petición de una monja que vivía en un Convento de Madres Capuchinas y de la que él estaba enamorado.

Cuenta la leyenda que ella le prometió que, si ayudaba a construir el acueducto, le dedicaría todas sus noches; sin embargo, cuando la obra se concluyó y el Marqués regresó con la monja, ella le respondió que muchas gracias y que, como había prometido, lo recordaría todas las noches de su vida… rezando varios “Padres Nuestros” por él.

En el extremo sureste del acueducto se encuentra un mirador, desde el cual se puede apreciar la obra completa.


El Centro Histórico

Recorrer a pie el Centro Histórico de Querétaro es adentrarse en diferentes etapas de la historia de México, como en el Templo de San Antonio de Padua, una de las construcciones virreinales más antiguas de la ciudad (se terminó en 1629) y en la que se puede seguir la tradición de “pedir novio” mediante un ritual que consiste en conseguir 13 monedas iguales. Si te interesa, pide informes a la gente que se encuentre en el lugar.

A unos pasos de ahí está el Teatro de la República, recinto inaugurado en 1852 y que ha sido sede de importantes acontecimientos, como la primera interpretación del Himno Nacional Mexicano, la sentencia a Maximiliano en 1867 y, el más relevante, la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en 1917, que celebrará su primer centenario el próximo año.

Más adelante se puede conocer el Palacio de la Corregidora, desde donde, en 1810, cuando era la sede del gobierno local, Josefa Ortiz de Domínguez envió el mensaje que advertía que la conspiración de los insurgentes había sido descubierta, capítulo que dio inicio a la Guerra de Independencia.

Al salir de ahí, se llega a la Plaza de Armas, en cuyo centro está “La Fuente del Marqués” (el mismo romántico que construyó el acueducto), pero todos la conocen por su nombre popular: la “fuente de los perritos”, ya que tiene cuatro de estos animalitos en su decoración.


¿Y la comida?

Justo en la Plaza de Armas puedes quedarte a comer en cualquiera de los restaurantes que ahí se encuentran y tienen terrazas para disfrutar el bello paisaje arquitectónico que la rodea, además, por las tardes y noches se genera un interesante ambiente entre bohemio y popular que vale la pena vivir.

Si lo que quieres es comida más –digamos- informal, alrededor hay esquites, tamales, buñuelos y otras delicias; en cuanto a postres, también la variedad es infinita, pero si hace calor, no puedes dejar de probar la nieve con vino tinto de la nevería Galy (también hay mantecado).


Recorridos divertidos

Por las noches, es recomendable vivir la experiencia del “recorrido de leyendas”, en el que actores caracterizados de personajes históricos narran e interpretan algunas de las historias más populares sobre habitantes y lugares de la ciudad, en escenarios como patios de casas, plazas y calles. Y, durante todo el día, puedes realizar un recorrido guiado por toda la ciudad a bordo de un “tranvía”, opción muy útil cuando se tiene poco tiempo.


¿Dónde quedarse?

La infraestructura turística en Querétaro ha ido en aumento durante los últimos años, pero uno de los hoteles más tradicionales y mejor ubicados de la ciudad es el Holiday Inn Querétaro-Centro Histórico, en el cual puedes llegar a trabajar entre semana y recibir a la familia en sábado y domingo.

En otra zona de la ciudad también está el Holiday Inn Diamante, el cual es mejor opción para los viajes en pareja, con quien, por ejemplo, puedes aprovechar la espectacular vista del bar. Otra opción es el Holiday Inn Krystal.


Para un viaje completo

Recorridos en tranvía: Vanguardia Turística, (442)-313-1270.

Recorridos de leyendas y otros tours: PromoTur, (442)-212-8940 y facebook.com/PromoTur.Queretaro.

Reservación en hoteles: 01-800-000-0404 y holidayinn.com.mx.

Información turística: queretaro.travel