Grutas de Tolantongo: maravilla de la Huasteca

 Gracias a su infraestructura, toda la familia puede disfrutar de las aguas termales y los recorridos de este lugar en Hidalgo a precios muy accesibles.

México

Hace apenas 40 años que una de las maravillas de la Huasteca fue descubierta y casi dos décadas que explotó como un sitio turístico.  Las Grutas más famosas de Hidalgo ─y que ahora encabezan todo un corredor de balnearios de aguas termales─, están formadas por un conjunto de cuevas (la mayor contiene formaciones geológicas como estalactitas y estalagmitas a una temperatura de 38 grados centígrados) y túneles, insertos en una montaña y bañados todos ellos de aguas termales que desembocan en un río con las mismas característica.

 De manera natural, se formaron decenas de pozas en donde se estanca el agua caliente, que funcionan como jacuzzi natural o chapoteadero. Increíble lo que la naturaleza nos ofrece en ese considerable tramo de una barranca para la cual hay que bajar por un camino en espiral, desde la altura que se encuentra el poblado más cercano, Cardonal, hasta llegar a ese rincón cercano al centro de la tierra donde se suceden los milagros.

 En los años 80 el lugar era visitado sobre todo por turismo adulto y hippie que instalaba casas de campaña en tramos a la vera del río. Entonces se cocinaba en pequeñas fogatas de leña, y solo existía una pequeña tienda de abarrotes que surtía de escasos víveres a quienes no se habían surtido antes en la cabecera cercana de Ixmiquilpan, antes de bajar al río. Tampoco existían los servicios que garantizaran una estancia agradable, aunque para algunos ahí radicaba el encanto: unas vacaciones cercanas a como debió ser el paraíso, todo alejados de la civilización. Sin embargo, ya a inicios de los 90, se inició con la transformación con la construcción de un hotel.

 Durante los años recientes las Grutas de Tonaltongo sufrieron una transformación total, y con recursos de la Secretaría de Turismo de Hidalgo, los comuneros de los ejidos pudieron armar cooperativas e invertir para convertir al mágico lugar en un balneario familiar de lujo, conservando lo mejor de lo formado naturalmente con innovaciones que lo hacen más práctico y agradable.

   Así, donde antes había pequeños senderos, ahora hay escaleras y caminos pavimentados por donde andar. Para cruzar el río y alcanzar el otro lado, municipio de las Glorias (donde existe una zona como sacada de la cinta Avatar), se hacía desafiando la fuerza del río, y si acaso con la ayuda de una cuerda atada a un árbol. Ahora existe un puente colgante, tres hoteles, cabañas en renta, casas de campaña pre armadas que instalan los mismos que las rentan y equipo alterno (si así lo requiere el visitante), como sillas, estufas, mesas, colchonetas. El turismo ahora disfruta de albercas y chapoteaderos de agua termal, y divisiones que hacen al ancho río menos salvaje y peligroso. Ya existen restaurantes, venta de calzado adecuado al sitio, tiendas mejor surtidas y la tirolesa más grande de Hidalgo que alcanza los 2 kilómetros.

 Se puede llegar en camión desde Ixmiquilpan, Hidalgo o en auto, pues la otrora tortuosa bajada de salvaje terracería, ahora es un camino pavimentado que disminuye el tiempo de recorrido. Los precios siguen siendo accesibles para este lugar que permanece abierto todo el año.

Cómo llegar: Del DF salir por Insurgentes Norte. Al llegar a Pachuca, tomar la desviación a Ixmiquilpan y en este poblado, tomar la desviación a las Grutas.

Tiempo: Tres horas desde la Ciudad de México (en condiciones normales).

Servicios: Entrada al Balneario. $120 pesos por persona por día.

Estacionamiento: $20 por día

No se permiten mascotas y no hay cajeros automáticos.

Más informes en www.grutastolantongo.com.mx