Adivina el futuro a través de tus genes

Una clínica en Polanco realiza pruebas genómicas para descubrir si tienes predisposición a algunos tipos de cáncer u otras enfermedades y qué sustancias podrían activarlo.
Genética
Genética (Shutterstock)

México

Con una gotita de sangre es posible analizar el ADN de cualquier persona para identificar su predisposición a 26 enfermedades comunes, entre las que sobresalen distintos tipos de cáncer y padecimientos degenerativos, de esta manera se pueden tomar decisiones preventivas como qué tipo de comidas evitar, medicamentos o qué deportes son más recomendables.

Por ejemplo, ciertas mujeres tienen mayor riesgo de presentar cáncer de seno o cérvico uterino si toman anticonceptivos o bien, saber con exactitud qué mujeres tienen predisposición genética a este cáncer y por ello, requerirán revisiones con mayor frecuencia.

Con esta idea la medicina genómica trabaja: descubrir con una prueba de ADN a qué enfermedades se es más propenso, por cuáles padecimientos no vale la pena preocuparse e incluso hasta qué factores podrían desencadenar alergias, “es una medicina preventiva, no reactiva”, indica María del Mar Guerra, doctora especializada en este tema.

En general, las personas suelen visitar al médico hasta que ya se encuentran muy enfermos pero ¿no sería mejor adelantarse a las enfermedades? ¿qué pasaría si, desde pequeños, se pudieran identificar las fortalezas y debilidades del cuerpo de cada persona?

Este tratamiento no es exclusivo para personas sanas, “si el paciente llega enfermo, las enfermedades se tratan también a un nivel genómico”, dice Guerra y detalla que los análisis sirven también a personas enfermas de cáncer pues, según explica, de esta manera se puede incluso identificar el tipo y cantidad de quimioterapias que su cuerpo soportará mejor.

En México, la única clínica que ofrece un tratamiento genómico completo es Medae, que abrió al público desde el año pasado por la misma doctora Guerra y que, entre otras cosas, ofrece tratamientos no invasivos.

Genes rejuvenecedores

Otros tratamientos que lleva a cabo María del Mar Guerra es el rejuvenecimiento facial y el rejuvenecimiento corporal. En el caso del primero, la especialista explica que a los 23 años el mismo cuerpo deja de producir colágeno pues las células encargadas de generarlo, conocidas como células estrelladas, “se adormecen” y comienza a acelerarse el proceso de envejecimiento natural.

En este caso, se extrae una muestra de estas células dormidas y durante tres meses se genera un primer cultivo de nuevas células cuya edad cronológica es de tres años. Al paciente se le aplican sobre el rostro en forma de plasma durante tres meses más y al concluir el tratamiento, la persona tiene la misma cantidad de células estrelladas que tenía a sus 24 años, “volvemos a hacer la cara con cincel y piedra”, dice Guerra.

Otro tratamiento es el rejuvenecimiento corporal que, según explica, es completo pues es una herramienta nutrigenómica: se realizan pruebas de bienestar en cada paciente en las que se sabe qué tipo de ejercicio le resulta más benéfico, los alimentos más adecuados para una dieta personalizada y se complementa con una máquina de “liposucción láser” que ayuda a disminuir los ácidos grasos y “engaña” al cerebro para que no se dé cuenta que se deshacen de la grasa.

Esta máquina ayuda a disminuir de 12 a 13 centímetros de grasa a lo largo de todo el tratamiento, pero se requiere seguir la dieta y los ejercicios personalizados para evitar “rebotar”, ¿lo mejor de la dieta? Comer cada tres horas sin falta para acelerar el metabolismo.

Con estos tratamientos, Guerra afirma que no pretende sustituir la práctica médica normal, sino complementarla pues esto es, para ella, una nueva forma de “girar el pensamiento médico”.