Realizan caminata por la salud renal

Alrededor de 300 pacientes caminaron de la Estela de Luz al Ángel de la Independencia para crear conciencia a la sociedad sobre esta enfermedad.

Ciudad de México

En México 9.5 millones de personas sufren de enfermedad renal crónica en sus diferentes etapas y, de los 11 mil 532 enfermos que se encuentran en lista de espera alrededor de 25 por ciento tiene acceso a un trasplante de riñón y el resto corre el riesgo de fallecer en el corto plazo en la espera de un órgano, aseguró José Ernesto López Almaraz, nefrólogo e investigador del Instituto Nacional de Ciencias Médica y Nutrición Salvador Zubirán

En el Día Mundial del Riñón – que se conmemora el segundo jueves del mes de marzo-alrededor de 300 pacientes, algunos aún en lista de espera y otros trasplantados, caminaron de la Explanada de La Estela de Luz por Reforma rumbo al Ángel de la Independencia para llamar la atención sobre que dicha enfermedad ya se ubica en la segunda causa de muerte, con 80 mil decesos al año, y más de la mitad de los enfermos carecen de atención oportuna y de seguridad social de parte del IMSS y del ISSSTE, principalmente.

En la "Caminata por la Salud Renal", López Almaraz también advirtió que aunque se carece de censo real de enfermos renales la realidad es que ni el Seguro Popular ni la cobertura amplia de las aseguradoras contempla las terapias sustitutivas como diálisis y hemodiálisis, los trasplantes de órganos.

"La prevalencia de la enfermedad renal crónica en México en todas sus etapas es aproximadamente de 9.5 millones de mexicanos. Casi todos están en etapas iniciales; sin embargo, sabemos que existen alrededor de 130 mil pacientes en etapas 5 que requieren terapia sustitutiva. De estos solo tienen acceso al tratamiento alrededor de 80 mil pacientes (poco más del 60 por ciento) y actualmente están en lista de espera para trasplante de donador fallecido alrededor de 11 mil pacientes".

En entrevista subrayó que "se realizan al año alrededor de 2 mil 700 trasplantes renales tanto de donador vivo como de donador fallecido. Si consideramos que la lista de espera actualmente tiene más de 11 mil pacientes debemos de considerar que por lo menos al año una quinta parte es la que lo logra.

"Aquellos pacientes que están en lista de espera de un donador fallecido el tiempo puede variar de 6 meses a más de dos años, desafortunadamente muchos de ellos fallecen e espera de un órgano", dijo tras aclarar que el tratamiento de un paciente crónico renal crónico, como se denomina al padecimiento donde los riñones pierden la capacidad de filtrar sangre y evacuar los desechos sistémicos, resulta altamente oneroso, oscila entre los 15 mil y 30 mil pesos mensuales sin considerar a complicaciones como anemia, enfermedad cardiovascular, alteraciones del metabolismo mineral.

Para el IMSS la enfermedad renal cónica, junto con la diabetes mellitus, hipertensión arterial, cáncer cérvico-uterino y de mama, VIH/Sida, absorben 71 mil 352 millones de pesos anuales, es decir, cerca de 28 por ciento anual del gasto corriente y la presión financiera aumentará 4% adicional, es por ello, que arranco un censo de enfermos renales para dimensionar la gravedad del problema.

Durante la caminata se desplegó una sencilla manta con un mensaje muy claro "Donar órganos es sembrar esperanza" y playeras blancas alusivas a que "Caminando con mi riñón estoy feliz y sano". Todo esto porque de acuerdo con el Centro Nacional de Trasplantes (CENATRA) el nivel de donación en México es de los más bajos a nivel de mundial, de los 11 mil 532 personas en espera de un riñón, en 2013 sólo se recibieron por muerte cerebral 3.3 por millón, que no todos fueron compatibles.

Otro grave problema es que en el país hace falta infraestructura y profesionales de la salud especializados, es decir, alrededor de mil 250 nefrólogos para 90 millones de enfermos.

Y aunque hay políticas contra la diabetes mellitus, la hipertensión y la obesidad, personas que deberían tener una evaluación anual, no se ha logrado frenar la progresión a la diálisis y hemodiálisis.

Rogelio Ramírez Fuentes sólo tiene 31 años. Carece de trabajo y no ha formado una familia. "Me enteré que tenía los riñones chicos. No se desarrollaron bien. Ahora estoy en tratamiento de hemodiálisis, dos veces a la semana, ayudado por Fundación Ale. Llevo un año y cuatro meses.

"Estoy en la lista de espera desde hace seis meses. Me iban a donar mi riñón mis hermanos pero tuvieron problemas y si no están sanos no pueden donar. Dicen que debo esperar año y medio, tal vez dos años, dependiendo si corro con suerte".

Pero también en la caminata un par de gemelos idénticos, acompañados de sus familias, demostraron la importancia de donar.

"Yo no sabía que estaba enfermo por tratarse de un padecimiento silencioso. Un día me sentí muy mal, mi presión estaba muy alta, me sentía muy cansado. Vivía en Estados Unidos y llegue a punto de un fallo en el corazón por la presión arterial, por la anemia. Los estudios revelaron que mis riñones no me estaban funcionado. Empecé con diálisis todo un año, pasé el proceso de inscribirme en la lista de trasplante, aun cuando mi hermano estaba dispuesto, y fue el 9 de febrero de 2012 cuando mi hermano gemelo me donó su riñón y realmente me dio una segunda oportunidad de vida", dijo Ernesto Boleaga.

Su hermano gemelo idéntico, José Luis Boleaga, reconoció que jamás dudó en donar su riñón. "les dije a los doctores ¡por favor tomen uno de mis riñones, si así le puedo salvar su vida. Me hicieron varios estudios. Somos gemelos idénticos. No hubo necesidad ni de tomar medicamentos, lo aceptó de inmediato. Un año después de la operación tuve a mi bebé, y mi hermano también, seis meses después. Tres años después yo me encuentro sano y puedo decir que es un regalo de vida ver a mi hermano saludable, contento con su familia. Me siento maravilloso de haberle donado a mi hermano".

La Enfermedad Renal Crónica requiere de un Plan Nacional de fomento a la Salud Renal a través de un modelo integral que contempla la prevención de la diabetes melittus, hipertensión y la obesidad, los principales factores de riesgo. Así como de un Programa Nacional de Donación y Trasplante de Órganos y Tejidos.

Fernanda Arce Amaré, directora de Asociación Mexicana para el Estudio de la Acidosis Tubular Renal. "El Día Mundial del Riñón es una celebración conjunta de la Sociedad Internacional de Nefrología y de la Federación Internacional de Fundación Renales. Juntas unen esfuerzos, crean este día, es el décimo año que los celebramos nada más en México sino en el mundo y uno de los objetivos principales es posicionar la enfermedad renal".