El rey de Holanda pide que la gente se ayude

El monarca holandés pronunció su discurso en un ambiente hogareño en el que la decoración fue una imagen de la Reina Máxima y sus padres.
El rey Guillermo Alejandro ascendió al trono el pasado 30 de abril, en su primer discurso navideño pidió la unión entre las personas
El rey Guillermo Alejandro ascendió al trono el pasado 30 de abril, en su primer discurso navideño pidió la unión entre las personas (EFE)

El rey de Holanda, Guillermo-Alejandro, centró hoy su primer discurso de Navidad como jefe de Estado de los Países Bajos en el sufrimiento de la gente por la crisis, la pérdida de seres queridos, conflictos y desastres naturales, y pidió a los ciudadanos que extiendan su mano para ayudarse mutuamente.

El monarca, que ascendió al trono de la monarquía holandesa el pasado 30 de abril, pronunció su discurso de Navidad en un ambiente hogareño, sentado en una silla junto a una chimenea y con los retratos de sus tres hijas y una fotografía de su esposa Máxima y sus padres como decorado de fondo.

"En el año que dejamos atrás cabe un llamamiento a la resistencia y la persistencia, porque muchas personas están preocupadas por sus puestos de trabajo y sus ingresos y sienten que no tienen ningún control sobre las fuerzas" políticas y sociales, señaló el rey.

Guillermo-Alejandro afirmó que quién pierde el trabajo o su negocio pierde algo más que la seguridad financiera, porque el trabajo también "es parte de lo que somos" al "determinar la imagen que se tiene de sí mismo y su lugar en la sociedad y en el mundo".

Por ello son tan importantes las relaciones con los demás, con la familia, los amigos y los compañeros, a fin de sentirse reconocido y apreciado, dijo el monarca holandés.

"Las personas son personas a través de otras personas", dice un proverbio africano", señaló, al hacer referencia a los que buscan compañía y apoyo en estas fechas tan señaladas y que se sienten solos por diferentes motivos.

Algunos están solos porque están trabajando y sirviendo por bien público o la seguridad de Holanda, o en países lejanos, y muchos otros no tienen parientes inmediatos y esperan una "mano extendida", dijo.

"El sufrimiento de las personas es a menudo horripilante. La naturaleza golpea violentamente a las comunidades. Vemos imágenes de personas en campamentos improvisados que huyen del hambre y el terror y oímos palabras de odio que se transmiten de generación en generación", dando ninguna oportunidad a la reconciliación y dando lugar a la impotencia, afirmó además Guillermo-Alejandro.

"Y, sin embargo, la paz en la Tierra es más que un ideal inalcanzable. Más que una estrella en el cielo. La paz en la Tierra comienza en casa, en la calle, en el barrio, en el club, en nuestro propio pueblo o en nuestra propia ciudad", sostuvo.

"Todo el mundo puede -a su propia manera- contribuir a la paz a través de la creación de lazos con otras personas", indicó Guillermo-Alejandro, quien subrayó la generosidad de cuidadores y voluntarios, casas de acogida de niños, amigos que atienden a personas con enfermedades graves y empresarios innovadores que sienten una fuerte responsabilidad social y actúan en consecuencia.

También mencionó a aquellos ciudadanos que buscan conjuntamente soluciones para mejorar sus condiciones de vida, a los médicos, trabajadores sociales, cooperantes y a los soldados que están lejos de casa, en las condiciones más duras, intentando aliviar el sufrimiento de los demás.

"Las conexiones entre la gente pueden desarrollar una fuerza que puede mover montañas", una fuerza que él sintió en el pueblo holandés el 30 de abril, cuando asumió el trono de la monarquía holandesa, dijo Guillermo-Alejandro.

El rey de Holanda agradeció además a sus tíos, la princesa Margarita y su esposo Pieter van Vollenhoven, el apoyo que han dado a su madre, la princesa Beatriz, durante los 33 años que duró su reinado, "tanto en los tiempos buenos como en los malos".