Las 6 reglas para regalar el perfume perfecto

Aprende cuántos perfumes debes oler, los rasgos de la persona que debes tomar en cuenta y la diferencia entre un aroma floral y uno cítrico.

Ciudad de México

Las fragancias son uno de los regalos más socorridos en estas fechas. Parecen fáciles, que la botella sea bonita y tenga nombre de diseñador. En realidad, el perfume es un elemento sumamente personal y equivocarse es muy común.

Pero atinarle puede hacerte quedar muy bien y darle felicidad durante muchos meses a quien lo use. Por eso, toma en cuenta estos consejos antes de lanzarte al centro comercial.

 1. Investiga

Cuando vayas a casa de la persona a quien le obsequieras un perfume pon especial atención a las botellas de las fragancias que tenga o, cuando la veas, dile lo bien que huele y pregúntale qué usa. Cuando tengas más claro sus gustos no te vayas por la fácil, es decir, comprarle un poco más de lo mismo. Mejor visita sitios como fragrantica.com y revisa las notas dominantes de su esencia favorita. Con éstas en mente, busca fragancias dentro de la misma familia aromática.

2. Compra de acuerdo a la edad

Aunque Chanel no. 5 sea un perfume famosísimo, su olor es fuerte y sensual. Más para Marilyn Monroe que para tu sobrina quinceañera. No pierdas de vista quién es la persona y elige de acuerdo a eso.

Las mujeres jóvenes tienden a preferir notas como vainilla y almendras, olores a recién salida de la regadera o de talco; Anaïs Anaïs es un clásico en esa gama. Los hombres de la misma edad buscan fragancias frescas y tenues, las que sus contemporáneos están usando. 1 Million de Paco Rabanne es de lo más vendido del año, por ejemplo. Para ambos casos, las empleadas de las tiendas pueden ayudarte.

En caso de que el obsequio para tu suegro, tu papá o tu jefe aromas clásicos y varoniles como YSL pour homme serán más atinados.

3. No olvides su personalidad y estilo de vida

Las chicas muy femeninas y delicadas tienden a usar perfumes que van a tono con su estilo. Más Coco Mademoiselle de Chanel o L’Odissey de Issey Miyake que el penetrante Shalimar, que sólo una dama muy elegante sabría usar. Los olores frutales son para personas más audaces, deportistas y fiesteras. La Petite Robe Noir de Guerlain es una buena opción; en su lanzamiento lo llamaron "el Lana del Rey de los perfumes".

Lo cual se relaciona también con sus rutinas. Hay olores más intensos que se llevan de noche, pues son excesivos para el día. Si la persona a quien le vas a dar el perfume es más bien tranquila, una fragancia floral es buena opción, como Flowerbomb de Viktor & Rolf. Pero si tiene una intensa vida social de glamorosos eventos nocturnos, puedes optar por algo más arriesgado como Midnight Poison de Christian Dior.

4. Considera la marca

Si eres un amante de los perfumes sabrás que un buen aroma se esconde en los lugares más inesperados. Por ejemplo, pocos admiraron el delicioso Outspoken que lanzó Fergie con Avon. Sin embargo, la mayoría de las personas aprecia su perfume más por la marca y la forma de su botella, irremediablemente, que por su aroma. YSL, Armani, Chanel, Guerlain, Givenchy, Carolina Herrera, etc., son el tipo de nombres que cualquiera apreciará como un regalo fino y de buen gusto. Deja la experimentación para ti.

 5. Si dudas, vete por los cítricos

De acuerdo con la famosa perfumista Jo Malone, a casi todo el mundo le gustan los aromas cítricos. ¿Te acuerdas cuando toda tu secundaria usabas Cool Water de Davidoff? Es uno de los perfumes cítricos mejor vendidos desde entonces. Pero si no quieres apelar a la nostalgia a quien vaya destinado el perfume, hay otras opciones como Code de Armani para ella, Acqua di Parma para él y Concentre d`Orange Verte de Hermés para ambos.

 6. Recuerda lo básico

Elegir un perfume no es tarea fácil. Después de un rato todo te huele igual. Antes de ir al mostrador, ten muy claro lo que buscas y prueba máximo cinco opciones. Entre cada una, o cuando sientas que se te satura la nariz, pide a la empleada que te dé a oler un bote de café, que funciona como la nieve de limón entre platillos. Aunque el PH de cada persona es distinto, ponte en la muñeca la opción que más prefieras, vete a dar una vuelta y huélelo otra vez en media hora. Si te sigue pareciendo el ideal, no lo dudes más y llévatelo.