¿Qué pasa si dejas de incluir lácteos de tu dieta?

Los cambios en tu piel y salud se notarán casi inmediatamente. 
La Fao recomienda un consumo per cápita de leche de 500 mililitros diarios; los mexicanos consumimos 360 mililitros.
La Fao recomienda un consumo per cápita de leche de 500 mililitros diarios; los mexicanos consumimos 360 mililitros. (Shutterstock)

Ciudad de México

Una vida sin queso es totalmente terrible, pero tal vez si lograrás cortarlo o todos los lácteos, tu hinchazón e indigestión bajaría. Muchas personas creen que los seres humanos son los únicos mamíferos en todo el planeta que siguen bebiendo leche después de la infancia y que es por eso que algunas enfermedades o malestares se presentan en la etapa adulta.

Pero independientemente de lo que escuches o veas, si los quieres dejar, estas son algunas de las consecuencias que podrás observar:

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Tu piel puede aclararse

Como la leche está destinada a alimentar a los becerros, está repleta de hormonas útiles para el desarrollo de la cría. Sin embargo, algunas son similares a la testosterona y pueden estimular las glándulas sebáceas en la piel, según un estudio de la Escuela de Medicina de Dartmouth.

Estarás menos hinchada

Aproximadamente el 75 por ciento de los adultos son intolerantes a la lactosa, según varios escritos del sitio Prevention, pues genéticamente estamos programados para dejar de producir la enzima que descompone la lactosa después de la infancia. Si dejas de tomarla puedes dejar de experimentar los síntomas leves de la intolerancia a la lactosa, como hinchazón y dolores de estómago.

Tu peso puede cambiar

Puedes perder o ganar peso dependiendo de lo que reemplaza la lactosa en tu dieta. “La lactosa es una rica fuente de grasa y proteínas en las dietas de las personas y lo mantienen lleno porque su cuerpo los digiere más lentamente”, dice Rebecca Blake, RD, en entrevista con  la revista Prevention. Puedes sustituir la grasa y proteínas con alimentos como nueces, frutos secos, semillas, huevo, frijol y aguacate. 


mrf