Diana Bracho rompe con su imagen refinada por un papel

En la ópera prima de Hatuey Viveros que hoy llega a las pantallas de cine, la actriz da vida a Josefina, una mujer con cero glamour que pasa los días pendiente de los problemas familiares.
Está muy satisfecha de su caracterización.
Está muy satisfecha de su caracterización.

México

No caer en los lugares comunes y romper con estereotipos es primordial para Diana Bracho, quien busca alejarse de su imagen refinada para dar cabida a filmes “diferentes” como Mi universo en minúsculas, cuya historia le permite ofrecer un rostro apagado, sin esperanza, abatido por los problemas económicos y familiares.

“Para interpretar a Josefina tuve que romper con una serie de estereotipos y no caer en los lugares comunes, porque luego nos encasillan y soy enemiga del lugar común en la actuación; el día que caiga en un lugar común me muero”, dijo en entrevista Diana Bracho sobre el personaje que creó pese a la indecisión del director.

Y es que a últimas fechas, Bracho entregó su profesión a mujeres con un estatus social holgado, razón de más para penetrar en la piel de un personaje con un nivel económico menos afortunado; pero consolidar esta idea le valió fuertes charlas con el director de Mi universo en minúsculas, Hatuey Viveros, quien no parecía convencido de contratarla.

“Me decía que le gustaba mi trabajo como actriz, pero que no le daba el tipo físico para Josefina, decía que tengo imagen de burguesa, pero no soy una burguesa y me defendí diciéndole que he había hecho prostitutas y señoras de campo en Las poquianchis, que podía con este personaje”, recordó Diana sobre su labor de convencimiento.

Y lo logró. “Recuerdo el día que el director me vio vestida y peinada como Josefina, se sorprendió mucho, porque me inventé un peinado cero glamoroso, cero maquillaje y muy bien vestido con todas las carencias y sentimientos de una mujer como ella, que pasa los días envuelta en problemas de familia y trabajo.

“Desde el inicio me sentí como una mujer que trabaja más de ocho horas de pie en un café y que camina horas para llegar a su casa. Esta mujer vive una situación emocional terrible y en medio de todo, su hijo le quiere quitar su casa, está por perderlo todo, pensar en eso me ayudó a construir este personaje”, añadió.

La propuesta de Bracho terminó por convencer a Viveros, quien luego de probar a varias actrices, optó por ceder ante la oferta, “el día que platicó conmigo me dio el papel sin hacerme casting, después de que lo convencí de cómo lo haría, pero, esta fue una construcción de personaje que no tiene que ver con prótesis.

La ópera prima de Hatuey Viveros cuenta con las actuaciones de Tara Parra, Aída Folch, Moisés Arizmendi, Sonia Couoh, Dagoberto Gama, Enoc Leaño, Gabino Rodríguez, Eugenia de la O, Luis Rosales y Harold Torres, entre otras figuras que tienen “pequeñas, pero importantes apariciones”.

Y aunque su estreno está restringido a poco más de 30 salas, Bracho considera que es del tipo de cine que le deja satisfacciones mayores a las económicas, “es del cine que exportamos a los festivales y que suelen ser premiados en lugares importantes, pero desgraciadamente no tiene esa cercanía con el público.

“Es un síntoma mundial, porque pareciera que el cine de autor lucha en todo el mundo contra el prejuicio de serio y poco divertido, porque el gran público busca otras cosas, pero uno debe estar claro en los proyectos y éste no está dirigido a la masa, hay un nicho para esta historia y eso es más que suficiente”, concluyó la actriz.