El príncipe Enrique celebra en privado sus 30 años

Al cumplir 30 años, el príncipe recibe la herencia de 10 millones de libras (12 millones de euros) que le dejó su madre tras su muerte en París en 1997.
El príncipe Enrique baja de un auto después de hacer un recorrido en un reto de los Juegos Invictus que se llevan a cabo en Londres.
El príncipe Enrique baja de un auto después de hacer un recorrido en un reto de los Juegos Invictus que se llevan a cabo en Londres. (AP)

Londres

El príncipe Enrique celebró su 30º cumpleaños este lunes, tras clausurar los Juegos Invictus que organizó en Londres en beneficio de los soldados heridos.

Por otra parte, al alcanzar los 30 años de edad, Enrique recibirá más de 13 millones de euros, una herencia de su madre Diana, fallecida en 1997.

La ovación de la multitud durante el concierto de clausura de los Juegos Invictus seguramente contribuya a tranquilizar a la familia Windsor. En efecto, sus actividades humanitarias han ayudado a borrar la imagen de "payaso de la clase" de Enrique, tal como calificara su cuñada Catalina.

Con motivo de su cumpleaños, The Times publicó 18 fotos que recuerdan algunos momentos de la vida de Enrique. Se trata de un regalo un poco envenenado.

Empieza por fotos de los tiempos felices, con su madre Diana, quien murió en un accidente de automóvil en París en 1997.

Diana abrió un fondo a nombre de Enrique, el cual, al cumplir 30 años, pasa a disponer de él. Se estima que dicho fondo contiene unos 13,4 millones de euros, según varios medios de comunicación.

En el álbum de recuerdos también hay dos fotos que fueron fuente de escándalo. En la primera, se ve a Enrique adolescente vestido de oficial nazi, con motivo de una fiesta de disfraces. En la segunda, está saliendo de una discoteca borracho como una cuba.

Más tarde en la vida del príncipe, unas imágenes difundidas en Internet en 2012 muestran a Enrique desnudo al salir de una partida de "strip" billar en Las Vegas, oeste de Estados Unidos.

Por último, el año pasado, el príncipe comparó su misión militar en Afganistán contra los talibanes con un videojuego, lo cual fue considerado como una nueva metedura de pata.

"Me gusta pensar que soy lo suficientemente hábil con los dedos", comentó el copiloto de helicóptero Apache.

Las fotos privadas del príncipe Enrique, cuarto en la línea de sucesión al trono británico, se convirtieron en virales en varias ocasiones.

En julio, durante un encuentro con alumnos formados para promover en las redes sociales los Invictus Games, Enrique dijo "odiar" Twitter.

"Me resulta difícil tuitear sobre los juegos o sobre algo que significa mucho para mí, cuando realmente odio Twitter por su invasión de la intimidad. Creo que saben a que me refiero", explicó el príncipe durante una visita a una escuela de Londres.

Las meteduras de pata de Enrique incomodaron al palacio real, recordando las calaveradas de los hijos de la reina Isabel, que perjudicaron seriamente a los Windsor en los años 80.

Desde hace más de un año, la formidable máquina de comunicación del palacio de Buckingham impulsó los esfuerzos del príncipe para mejorar su imagen.

Así, el príncipe multiplicó sus apariciones vinculadas con causas humanitarias, por ejemplo caminando en el Polo Sur con veteranos heridos.

"Enrique se toma las cosas más en serio", escribió el lunes el Daily Telegraph en un editorial, recalcando el alto nivel de popularidad del príncipe.

Phil Hall, experto en relaciones públicas, saludó recientemente "la operación de cambio de imagen" de Enrique para convertirlo en "héroe militar".