REPORTAJE | POR CRÓNICA ALEJANDRO CARBALLO / ENTREVISTAS ERIK VARGAS

Posadas, sin arraigo y transformadas

Industrialización, migración y cultura extranjera la convierten

La posada, una tradición totalmente mexicana desde su origen, se celebra en la zona gracias a la interacción de la iglesia con los colonos, aunque se ha degenerado de su forma original.

Las piñatas son de diversos diseños, desde las de 5 puntas hasta las tradicionales de 7 con llamativas combinaciones de colores.
Tradicional piñata, que representa los 7 pecados capitales. (José Luis Tapia)

Tampico

La colonia Árbol Grande, una de las más antiguas de la zona conurbada del sur de Tamaulipas, en Ciudad Madero, se prepara para la posada.

La colonia, dividida en sectores cuenta con una de las iglesias más antiguas y veneradas de la región, San Juan Bosco, y adjuntas, cuatro parroquias en el sector.

Aquí se celebran las tradicionales posadas, esas con pequeñas cerámicas de San José, la Virgen María y una mula, que son cargados por los creyentes realizando una peregrinación para pedir asilo.

Los niños, son los elegidos para representar la escena en una pastorela, en la que participan también personas de todas las edades. Prenden velas, cantan el clásico "os pido posada".

Una vez que los dueños de la casa acceden a dar posada se inicia un rezo, en donde todos piden según sus necesidades o algunos solo se encomiendan. Luego el atole y los tamales. La piñata y los dulces.

"Es lo que luego le presumimos a esos países, nuestras tradiciones, no creo que exista una imagen de un mexicano festejando sus posadas que no haya trascendido al mundo".

Desde los últimos días, grupos de señoras organizan las posadas, y son las que calendarizan cada una de ellas, incluso desde finales de noviembre ofrecen ser la sede de unas de las nueve posadas, que comienzan el 16 de diciembre.

Pero esto no ocurre en todas las colonias, porque no está arraigado en la zona.

"No tienen conocimiento de una posada"

La historiadora, Talia Olivares, reconoce que la posada como tal, no existe en el estado, salvo muy pocos casos.

"No es ni bien llevada ni tienen el conocimiento", dice y asegura que por lo menos en Tamaulipas, "nunca ha estado del todo arraigada".

"Tampico es una ciudad nueva, y creció tras el auge petrolero de su región, y llegó gente de varios países, con sus costumbres, que se fueron quedando aquí".

Las posadas en la actualidad están ligadas a la "pachanga" y al baile, señala, e incluso se ha beneficiado aun más a la pre posada, "la cual no existe". Esto habla del desconocimiento de la tradición como tal.

"Es necesario difundir la tradición, llevarla a las colonias pero explicarla, contextualizarla, enseñarles el origen y el significado, porque se desconoce.

"Hace unos momentos escuché a alguien decir en la tele, un conductor, 'empiezan ahora'. Las desconocen". AL inicio se hacía en el atrio de una iglesia.

Hoy, son las iglesias quienes han trabajado para rescatar esta celebración mexicana, incentivando a representantes de colonias a participar, "me parece importante que se resalte en ello, que se inicie desde ahí a rescatar esta costumbre que es mexicana, que si bien la navidad no lo es, porque es de Europa, la posada sí tiene todas las características mexicanas".

Pero en Tampico nunca estuvo arraigada.

"La posada regresa al atrio"

En algún momento, cuando nació la ciudad, cuando era una pequeña comunidad, las posadas adquirieron fuerza.

"Tradición es transmitir, cuando una generación le enseña a la otra a hacerlo"

El cronista de la ciudad, Marco Antonio Flores relata que se hacía una única fiesta, con todas las características simbólicas de la celebración al peregrinar de María embarazada y su esposo. Éstas era allá, a mediados del siglo XIX.

"En Tampico a partir de 1823 encontramos el registro de que se construía una iglesia, lo que conlleva a todas sus tradiciones", comenta, "Tampico era un fondo legal pequeño 20 manzanas con algunas colonias que empezaban a surgir, se sabe que había este festejo, luego en sus vecindades.".

Durante el verano, recuerda, se cortaban las ciruelas verdes para un atole, también la recolección del zacate limón para otra bebida que después sería desplazada por el ponche.

Con la llegada de la empresas, incluyendo las petroleras, se generaron las posadas laborales, esa industrialización afectó sensiblemente el desarrollo de una posada tradicional.

"Se han degenerado, perdiendo todos los elementos, es ahora una mera cena, esas son las que han adquirido la fuerza".

Uno de los principales símbolos, la piñata ha sido la imagen de esa transformación, incluso hoy no es la de los nueve picos, "la idea de destruir el mal está totalmente desfasado".

El crecimiento poblacional, la industrialización y la llegada de culturas extranjeras son el factor para que su transformación del valor cultural, aunque se mantiene otro valor especial, que es la convivencia. Las pocas que quedaban la inseguridad las afectó por algunos años entre 2010 y 2011.

"La industrialización y el trabajo la han transformado, otras religiones que se han asentado en la zona también, y entonces ha vuelto al atrio, ha vuelto a ese contexto, porque es una costumbre, que si bien es cultural, la obligación moral es de la iglesia".

Ahí es cuando enfatiza que rescatar la tradición deberá llevarse de la mano de las nuevas generaciones, como se realiza actualmente con otra costumbre como el Xantolo.

"Tradición es transmitir, cuando una generación le enseña a la otra a hacerlo, y esta va a otro, pero cuando una generación no lo hace, es cuando puede morir".

"La posada hay que hacerla, es lo que luego le presumimos a esos países, nuestras tradiciones, no creo que exista una imagen de un mexicano festejando sus posadas que no haya trascendido al mundo".

La Posada nació en México

La navidad no es mexicana, pero la posada tiene las bases en este país, relata Talia Olivares. Llegó cuando los misioneros católicos, franciscanos, agustinos, dominicanos, impusieron una nueva festividad sobre las celebraciones aztecas hacia el dios huitzilopochtli, que se celebraban entre los días 16 y 25 de diciembre.

Esta es una de las similitudes entre una festividad y la otra, como lo era el ritual y al comida, sin embargo una no era católica.

"Pidieron permiso papal para instaurar una celebración en esas fechas y fue como nació la posada, aquí, con el significado de los nueve días de peregrinaje y los nueve meses de embarazo, tiempo que duran las posadas, la piñata en referencia a los pecados capitales, la pastorela que refleja el significado del bien y del mal".

Refiere, "Al inicio se hacían en el atrio de la iglesia, luego se llevaron a las colonias".