El retoque fotográfico en la era cibernética

El conocido software fue lanzado al mercado en febrero de 1990, luego de que los hermanos Knoll lograran perfeccionarlo; este sistema de manipulación digital de imágenes ha provocado ya protestas ...
Campaña de L’Oréal protagonizada por Beyoncé en 2013.
Campaña de L’Oréal protagonizada por Beyoncé en 2013. (Cortesía )

Ciudad de México

¿Qué tienen en común un fotógrafo a quien se le retiró el World Press Photo 2013, un fotoperiodista ganador de un Pulitzer despedido luego por The Associated Press, el fotomontaje de un tiburón gigante lanzándose sobre un helicóptero militar junto al Golden Gate, y dos campañas publicitarias de L’Oréal protagonizadas por Julia Roberts y Christy Turlington, ambas retiradas en el Reino Unido?

La respuesta es Photoshop. El rey de los programas de edición de imágenes que llega oficialmente al cuarto de siglo en medio una polémica creciente. Su impacto en la fotografía y el diseño lo han convertido en un fenómeno social, a tal punto que el término photoshopear es utilizado como sinónimo de retocar o manipular. En 2011 se calculaba que el software era utilizado por más de 90 por ciento de los profesionales gráficos del mundo, lo que equivale a 10 millones usuarios (http://www.photoshoplady.com).

No existe prácticamente ningún tipo de edición de imágenes que no se pueda realizar usando sus herramientas. Sin embargo, este gigante ha generado polémica por sus abusos que, en muchos casos, alteran por completo la percepción de la realidad, como puede comprobarse en las galerías de modelos y celebrities, incluso existe un blog dedicado a los malos retoques llamado Photoshop Disasters.

Personalidades como Keira Knightley mantienen una guerra abierta contra los retoques fotográficos. La estrella de cine ilustró topless y en blanco y negro un número de la revista Interview, y la portada dio la vuelta a internet porque presentaba a la actriz como nunca antes: sin Photoshop. El blanco más reciente de las críticas fue Beyoncé, por la filtración de unas fotografías sin rotocar que corresponden a una campaña publicitaria de L’Oréal. Las imágenes que presentó la famosa firma de cosméticos, por supuesto tienen poco que ver con las originales.

Sin embargo, no es la primera vez que a la cantante de 33 años se le acusa de manipular digitalmente su cuerpo en imágenes que subió a su cuenta de Instagram. Apenas la semana pasada, una supuesta fotografía de la ex supermodelo Cindy Crawford en ropa interior, sin retocar, puso en ebullición las redes sociales.

El abuso de los retoques fotográficos en las campañas publicitarias está a la orden del día y otro de sus protagonistas fue Justin Bieber. El cantante debutó como imagen de la marca de ropa interior Calvin Klein y, luego de que se filtraran las imágenes originales, se constató que su musculoso cuerpo era fruto del Photoshop y no de horas de gimnasio.

Lejos de ser una excepción, la industria de la moda y del entretenimiento está plagada de estos casos. Otras celebridades que se encuentran entre los clientes frecuentes del “endemoniado” invento son Kim Kardashian, Jennifer Lawrence, Britney Spears, Fergie, Katy Perry, Madonna, Julia Roberts y una lista interminable.

Sin embargo, el afán de mostrar celebrities perfectas ha hecho tropezar a reconocidas revistas y marcas, como sucedió con la modelo Fillipa Hamilton, a quien el excesivo retoque de la cintura le deformó su cuerpo en una campaña para Ralph Lauren; o cuando el ángel de Victoria’s Secret, la modelo Candice Swanepoel, apareció en una fotografía con un seno desproporcionado.

En 2011, los excesos en los retoques pasaron factura a L’Oreal, cuando el órgano regulador de publicidad del Reino Unido le ordenó retirar de todas las plataformas, por “un engaño al público”, dos campañas de publicidad protagonizadas por la actriz Julia Roberts y la modelo Christy Turlington.

Ámbitos más serios como la fotografía profesional tampoco están exentos de estos “abusos”. En 2010, el prestigioso certamen World Press Photo anunció que retiraba el tercer premio en la categoría de fotografía deportiva al ucraniano Stepan Rudik. El jurado tomó esta decisión tras detectar que el autor eliminó un elemento que aparecía en la toma original. “Había traspasado el límite de lo que es la práctica aceptable”, dijeron los organizadores. 

Otro escándalo fue protagonizado por el fotógrafo mexicano Narciso Contreras, ganador del Pulitzer 2013, por una imagen de su cobertura en Siria. A pesar de que las fotos que lo hicieron acreedor de la reconocida presea no estuvieron en tela de juicio, una de sus fotografías, confesó el propio Contreras a un editor, sí fue modificada digitalmente. Tal confesión le valió que The Associated Press concluyera su relación laboral con el mexicano en 2014.


CUANDO ERA GRATIS

El origen de uno de los más famosos softwares data de 1987, con los hermanos Thomas y John Knoll, hijos de un erudito en ingeniería nuclear de quien heredaron el entusiasmo por la fotografía y las computadoras. Una Apple II Plus, propiedad del profesor, marcaría el futuro de la edición de imágenes.

Thomas Knoll estudiaba un doctorado en la Universidad de Michigan cuando creó un programa llamado Display para que su monocromática Macintosh Plus mostrara imágenes en escala de grises, tema que desarrollaría en su tesis de doctor en ingeniería. Al proyecto se unió más tarde su hermano John, que trabajaba en Industrial Light & Magic. De ahí se inicia el diseño de versiones mejoradas que terminarían con el programa de edición Photoshop (que literalmente se traduciría como taller de fotografía).

Tener la versión más reciente del programa y la asistencia necesaria implica hoy pagar una cuota promedio mensual o anual; sin embargo, cuando salió al mercado por primera vez, se regalaba al comprar un escáner profesional marca BarneyScan. Fue en 1988 cuando 200 copias del nuevo editor de imágenes se vendieron por primera vez.

La historia dio un vuelco en septiembre de ese año, con el viaje de John a Silicon Valley para hacer una demostración a los ingenieros de Apple y de Adobe. De ahí salió un acuerdo de licencia con Adobe, y así Photoshop 1.0 fue lanzado el 19 de febrero de 1990 exclusivamente para Macintosh. Por cierto, Thomas nunca terminó su tesis.

Veinticinco años después, Photoshop es uno de los programas del que casi todo el mundo ha oído hablar y el tercer software más pirateado hasta 2007; se calcula que 58 por ciento de sus usuarios tiene copias piratas.





—Photoshop 1.0 fue lanzado el 19 de febrero de 1990 exclusivamente para Macintosh

—Fue en 1988 cuando 200 copias del editor de imágenes se vendieron

—Tercer software más pirateado hasta 2007

—Se calcula que 58% de sus usuarios tiene copias piratas