Contra reloj en la escuela

Organiza tu tiempo y disminuye el estrés en el que vives como estudiante para evitar al burnout o la necesidad de desertar y olvidar tus sueños.
Si trabajas y estudias tendrás que reorganizar cada una de tus actividades para no morir en el intento.
Si trabajas y estudias tendrás que reorganizar cada una de tus actividades para no morir en el intento.

Es un hecho agobiante el exceso de actividades y las pocas horas con las que cuentas para resolverlas todas. La etapa de estudiante mezcla actividades de todo tipo. Entre la escuela; el trabajo, que es importante para ganar experiencia y generar redes de contactos funcionales en el futuro; el ejercicio, que no puedes dejar; los compromisos sociales, que también son necesarios; y la angustia de un futuro incierto, los días y las noches se hacen cortos e insuficientes.

Sin embargo, debes mentalizarte para cumplir hasta donde te sea posible todas y cada una de las cosas con las que te has comprometido evitando el desgaste excesivo. La clave está en la organización.


Hay más como tú

No eres el único que se siente agotado y que en plena edad estudiantil trabaja. Según datos del INEGI, en México, 35% de los adolescentes entre 15 y 19 años trabaja en actividades formales o informales, con remuneración o sin ella, y la mayoría se concentra en estados industrializados como Jalisco, Nuevo León, Ciudad de México, Estado de México, Guanajuato y Puebla. Dicho de otra manera, 6 de cada 100 mexicanos que trabajan tienen menos de 20 años y solo un porcentaje mínimo de estos chicos ingresan al bachillerato o a la universidad, por lo que difícilmente concluyen alguna carrera profesional.

El salario que reciben estos trabajadores no asciende a más de dos salarios mínimos al mes, es decir, 80 pesos diarios. Y aunque la población de ninis también es considerable, ya que a finales de 2016 ascendía a 6.8 millones de personas de entre 15 y 29 años según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE); también es cierto que 78.4% de jóvenes de 12 a 29 años estudian y/o trabajan, de acuerdo con estadísticas de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Hoy en día más estudiantes cuentan con un trabajo, pero el problema latente es que dedican más horas a la jornada laboral que a sus estudios medios o universitarios, de ahí que muchos de ellos bajen en su rendimiento escolar, dejen la escuela, enfermen a causa del estrés continuo, posterguen la conclusión de sus carreras, cursen menos materias aunque los periodos académicos se alarguen o, incluso, que nunca se titulen aún después de terminar su carrera profesional.

35% de los adolescentes mexicanos entre 15 y 19 años trabaja en actividades formales o informales.

Actualmente, universidades como la Anáhuac y la UP realizan fuertes campañas para que sus exalumnos regresen a su alma máter tras muchos años de haber egresado para cumplir con los últimos requisitos de titulación.

Por supuesto que es bueno aprovechar todas las horas que el día te ofrece y que estás en la edad perfecta para vivir al máximo, pero organiza tus tiempos de manera efectiva y verás que el caos se va haciendo menos.


14 pasos para balancear tu tiempo

1) Ordena

En el Centro de Orientación Psicológica de la Universidad Latina de América, se aconseja a los alumnos cuidar al máximo su estado emocional y mental durante esta etapa, desde el aspecto físico del lugar donde estudian hasta las situaciones que les agobian en su vida personal. Por ello, el estudiante debe ser organizado en su entorno, libros y materiales de estudio; así como en sus tiempos, horarios y posibles conflictos que se resuelven con orden y constancia.


2) Agenda

Tus entregas, compromisos, exámenes, horarios de clase, horas de trabajo, días libres, citas y vacaciones, adminístralas en papel o en una aplicación electrónica. Entre más detallados sean tus días, resultan menos complicados. Entrepreneur Institute indica que anotar semanalmente tus conversaciones y actividades mejorará tu productividad.


3) Haz check lists constantes

Parecerá obsesivo, pero es conveniente revisar tu calendario o agenda todos los días para hacer cambios y evitar que se te pase algo. Desconfía de tu mente y anótalo todo. El portal Universia.es sugiere jamás omitir puntos de tu lista para mantener en control.


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4) Enfócate

Es agobiante tener mucho que hacer, poco tiempo y menos energía. Por ello es necesario que definas las áreas de tu vida que requieren de tu concentración absoluta: ¿el trabajo te absorbe demasiadas horas, alguna clase se te complica, las labores personales están en el olvido y las amistades pasaron a último plano? Arregla cada situación por separado hasta alcanzar una rutina con menos estrés, recomienda Andrea Padilla, gerente de Desarrollo en Banco Santander México.


5) Sigue rutinas

Los lunes visita a mamá; los martes y jueves cita con el sinodal; los miércoles un poco de relax; los viernes para los amigos, y el fin de semana para los quehaceres del hogar y el descanso. O las mañanas para estudiar, las tardes para el trabajo, las noches para entregas. Es cuestión de seguir pautas que quiten peso a tu día.


6) Descubre métodos de estudio a tu medida

Quizás rindes más cuando estudias en equipo o retienes mejor la información en solitario. Es posible que prefieras estudiar en la escuela durante los descansos o que te funcione repasar tus apuntes todos los días por la noche. La Clínica de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina de la UNAM, indica que el alumno debe buscar su mejor momento, espacio, ambiente y compañía para el aprendizaje y la memorización de datos importantes.


7) Equilibra tus actos

El trabajo es importante pero no debe estar por encima ni por debajo de tus obligaciones escolares. Debe ser el apoyo en el que te sostengas para lograr una independencia económica, una fuente de experiencia y conocimientos y parte de un curriculum inicial, pero jamás una barrera para la culminación de tu preparación profesional, asegura también Andrea Padilla.


8) No te malpases

Al organizar tu semana, prioriza los espacios para comidas y colaciones, y respeta esos tiempos o lo lamentarás a la larga. El estudiante promedio come dos veces al día según la FAO, por ello, una educación completa requiere de proporcionar también almuerzos y meriendas saludables a los alumnos desde su formación preescolar hasta la profesional.


9) Evita posponer lo importante

Las urgencias llegan sin avisar y las distracciones están por todos lados, así que lo mejor es responsabilizarse por cumplir los acuerdos y no postergar ninguna actividad que después se convierta en una carga pesada, sugiere el portal Universia.es.


10) Pide ayuda

O delega a compañeros, equipo de trabajo o algún amigo aquellas tareas que se te complican por el horario, la complejidad o solo porque estás sobrecargado de actividades.


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11) Más descanso y ejercicio, menos reventón

Eres muy joven y quieres disfrutar hasta el mínimo segundo, pero tu cuerpo y tu mente también necesitan un respiro. No aceptes todas las invitaciones que te hagan, ni sufras por no salir todos los fines, ya habrá tiempo para socializar después de los exámenes o el cierre de mes en el trabajo, recomienda el experto en Coaching Ontológico, Gerardo Gallart Arce.


12) Controla tu afición a las redes sociales

Son divertidas y una buena herramienta laboral y académica, pero se convierten en un peligro si se usan indiscriminadamente. Datos de la Asociación Mexicana de Internet revelan que en materia de ocio, la principal actividad de los jóvenes de 13 a 24 años es el uso de redes sociales, mencionando a un 81% que pasa al día hasta 5 horas con 35 minutos socializando en línea.


13) Aprovecha el tiempo

Prepara tu ropa del día siguiente y deja listo el desayuno por la noche; lava tu ropa y cocina una vez por semana; limpia tu casa o cuarto por secciones; usa colores para etiquetar tus documentos de acuerdo a prioridad y urgencia; paga tus servicios en línea o direcciónalos a una tarjeta.


14) Pide apoyo en tu trabajo

Habla con tu jefe, con recursos humanos y expon tus necesidades de horarios y responsabilidades. Ya tendrás tiempo para desempeñar roles de más jerarquía y compromiso, además tu sinceridad te librará de quedar mal en asuntos que requieran inmediatez y tiempo completo, sugiere la Clínica de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina de la UNAM.