'Notel', o cómo evitar el bloqueo informativo en Corea del Norte

Con estos dispositivos, los habitantes pueden acceder a contenidos surcoreanos
Las 'notels' llegan a Corea del Norte por barco desde China.
Las 'notels' llegan a Corea del Norte por barco desde China. (Internet)

En materia de entretenimiento, la programación de la televisión norcoreana es bastante escasa. Por eso, ante la constante lluvia de propaganda, cada vez más ciudadanos siguen las telenovelas de su rico vecino del sur. Eso sí, violar el bloqueo informativo del régimen de Kim Jong-un es peligroso: en el peor de los casos, puede conllevar incluso penas de prisión.

Ante este panorama, proliferan los "Notels", unos reproductores de DVD con los que acceder a estos "peligrosos" contenidos audiovisuales. "En Corea del Norte hay una enorme necesidad de ver cosas", comenta un visitante occidental.

Los "Notels" -combinación de "notebook" y "television"- estaban prohibidos y se vendían en el mercado negro, pero desde finales de 2014 se permite oficialmente su compra, explican observadores. Eso sí, su uso oficial tiene truco: los dispositivos han de llevar una etiqueta de registro de las autoridades, de manera que éstas puedan controlar su uso.

"Se intenta limitar el hardware, a través del registro o del ajuste de frecuencias, etc., de manera que sólo reproduzcan contenidos propios y nada de lo malo que viene de fuera", informa una fuente que pide no dar su nombre. "En los 'Notels' se pueden ver bonitos dramas bélicos propagandísticos, no sólo dramas surcoreanos", añade.

Los "Notels" son pequeños, manejables, se utilizan sobre todo en casa y pueden leer además de DVDs dispositivos USB y tarjetas SD, es decir, sistemas de almacenamiento fáciles de ocultar. La mayoría de modelos tienen el tamaño de un laptop y cuentan con receptor de radio y televisión, señala el diario "Daily NK", editado por refugiados norcoreanos en Corea del Sur.

Pero los norcoreanos se muestran escépticos: "Si el partido permite su uso, podría ser una treta para vigilar a personas que practican actividades prohibidas", señala el rotativo citando fuentes norcoreanas.

Hace años que las películas extranjeras llegan al país tanto en DVD como en USB. Mientras se mantiene el contrabando de "Notels" fabricados en China, que entran en barco o camión. Lo que no se sabe es si su introducción en Corea del Norte es ya legal, dice Sokeel Park del grupo Liberty in North Korea (LiNK), que ayuda a refugiados norcoreanos.

Los dispositivos cuestan unos 50 dólares. "Son muy populares porque cualquier norcoreano que haya logrado hacerse con un poco de dinero puede costeárselos", señala Park. Resulta además práctico que tengan baterías incorporadas, pues los cortes de electricidad son frecuentes. Y otro factor que contribuye a su éxito es la corrupción de los funcionarios norcoreanos: "Aunque uno sea 'cazado' con contenidos occidentales, el soborno puede ayudar a evitar una multa", apunta Park.

El bloqueo informativo lleva resquebrajándose desde finales de los 90, pero lo hace muy lentamente. En lo que respecta a la World Wide Web, los norcoreanos viven "virtualmente aislados", afirman visitantes occidentales. Por lo general, no hay acceso a Internet. Pero las crecientes necesidades de la población están planteando problemas al régimen estalinista.

Un occidental que viajó a Corea del Norte cuenta que ha constatado tendencias contrarias: "Por un lado, hay intención de modernizar", dice con respecto a la tecnología. Y en la limitada Intranet del país es posible descargar películas y videoclips musicales. "Pero por otro, se quieren evitar las influencias negativas".

Sin embargo, es difícil saciar el hambre de información y entretenimiento que impera en el país. "La demanda es demasiado fuerte y las capacidades del gobierno de hacerle frente, muy débiles", sostiene Park.