Gamer australiana acusa a sus acosadores con sus mamás

Las mujeres que disfrutan los videojuegos se enfrentan a violentas amenazas por la misoginía de parte de la comunidad gamer. Esta australiana decidió usar un remedio clásico para combatirlos
Alanah Pearce
Alanah Pearce (YouTube)

Ella es Alanah Pearce:

La chica de pelo violeta se dedica a hacer reseñas de videojuegos y consolas en un programa de radio, en televisión y en su canal de YouTube. Es una celebridad del tema en su natal Australia, lo cual, como a muchas mujeres dentro de la industria, la ha expuesto a violentas amenazas. La comunidad gamer en ciertos círculos se caracteriza por su agresiva misoginia.

A lo largo de este año, el acoso a mujeres llamó la atención más que nunca gracias al escándalo conocido como Gamergate, en el que una desarrolladora de videojuegos, Zoe Quinn, fue acusada de usar la relación con su ex novio -un periodista dedicado a la fuente- para promover su controvertido juego Depression Quest.

Quinn recibió amenazas de violación y muerte a tal grado, que se vio obligada a cancelar más de una aparición pública por temor a sus seguridad. Lo mismo ocurrió con Anita Sarkeesian, gamer y feminista que en su canal de YouTube diseccionó los tropos propios de los videojuegos y como estos perpetuan la discriminación de género. Su "atrevimiento" tuvo consecuencias violentas similares a las de Quinn.

Ambas han levantado la voz al respecto en nombre de las mujeres que aman los videojuegos y que son discriminadas y violentadas. Alanah se les unió con una estrategia simple, pero efectiva: contactar a las mamás de sus acosadores.

Sometimes young boys on Facebook send me rape threats, so I've started telling their mothers. pic.twitter.com/0Cbs81eXiE

— Alanah Pearce (@Charalanahzard) noviembre 28, 2014

"-Hola Anna, no te conozco, pero me preguntaba si___ es tu hijo

-Sí, lo es ¿por qué?

-No nos conocemos, pero me envió un mensaje preocupante a mi página en Facebook hoy y me preguntaba si te interesaría discutirlo con él.

-*foto de pantalla*

-¡Ay por Dios! LO SIENTO MUCHO. VOY A HABLAR CON ÉL"

Desde que la vlogger dio a conocer su estrategia, medios de todo el mundo contaron su historia y su popularidad creció como la espuma, dándole más de 22 mil fans en Facebook y casi 30 mil en Twitter. Sin embargo, el acoso también se incrementó. Alanah anunció en Facebook que debió bloquear la posibilidad los mensajes privados por la cantidad de amenazas de violación que recibió.