Para Louis Vuitton, esta modelo es "demasiado gorda"

La modelo noruega Ulrikke Hoyer publicó en su página de Facebook los motivos por los que la marca francesa decidió ya no incluirla en su pasarela. 
La modelo ha desfilado para marcas como Chloé y Stella McCartney.
La modelo ha desfilado para marcas como Chloé y Stella McCartney. (Facebook Ulrikke Hoyer )

Ciudad de México

Ulrikke Hoyer tiene 20 años, mide más de 1.80 y es talla 2. Tiene las medidas perfectas para su profesión: modelo. Sin embargo, la marca francesa Louis Vuitton no piensa lo mismo y para su último desfile que organizó en Kioto, Japón,  decidió que Ulrikke era “demasiado gorda”.

En una publicación que hizo la chica de origen noruego en su perfil de Facebook, y la cual ha sido compartida más de mil 800 veces, la modelo contó su historia con el objetivo de levantar la voz de denunciar el peso poco saludable que muchas marcas de moda exigen a sus modelos.

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Todo comenzó cuando una agencia de Francia llamó a su agencia en Noruega para ofrecerle un casting para la más reciente colección ready to wear de Louis Vuitton. En un inicio, Ulrikke cuenta que se negó pues sabía lo estrictos que serían. La agencia insistió y en cuestión de horas se encontraba en París para la primera prueba de ropa. No bastó más, la querían en el desfile de Japón.

Ulrikke cuenta que pese a saber que no estaba en “su mejor forma” se sentía emocionada por haber sido escogida. “Trabajé muy duro para volver a tener mis medidas “correctas” (cada vez se me hace más difícil, es como si mi cuerpo se opusiera a mi trabajo y no responde como solía hacerlo). El día antes de irme, me volví a tomar las medidas en la agencia y ahora medía 91.5 centímetros de la cadera por lo que había perdido 0.5 centímetros. Al menos era más pequeña que cuando me confirmaron”, se lee en la publicación.

La modelo hizo una segunda prueba de vestuario en Japón y le pidieron que hiciera una tercera al día siguiente. En la noche, Ulrikke recibió una llamada de su agencia noruega en la que le informaron que quienes la habían contratado en París dijeron “que tenía inflamado el estómago y la cara hinchada”, por lo que le pedían que durante las siguientes 24 horas sólo tomara agua. “Entré en shock cuando escuché eso. Es exactamente lo que quería evitar cuando traté de cancelar porque sabía que era “grande”, aseguró la modelo.

Ulrikke continua explicando que a su regreso a Noruega, vio los mails que habían intercambiado ambas agencias y no podía creerlo, “lo que había sido algo único y maravilloso se convirtió en una experiencia humillante”.

“Estoy consciente de que soy un producto, […] pero he visto a muchas chicas tan delgadas que no entiendo cómo logran caminar o hablar. Es gracioso cómo puedes ser 0.5 o 1 centímetro “muy grande” pero nunca 1 o 6 centímetros “muy pequeña”, finalizó.

Esta no es la primera vez que el peso de una modelo pone los reflectores en el mundo de la moda. Tan sólo en la pasada Semana de la Moda de París, James Scully, uno de los directores de casting más importantes, reveló cómo Lanvin rechazó a todas las modelos de color mientras que Balenciaga prácticamente encerró a un grupo de mujeres durante tres horas en uno de sus castings. 


mrf