La moda masculina es más deportiva y sencilla este otoño

La vestimenta deportiva y funcional se mezcla cada vez más con otros sectores de la moda y tiene mucha influencia sobre las colecciones.

La moda masculina para este otoño/invierno vuelve a apostar por la elegancia clásica y la dinámica deportiva. Adiós a los pantalones de colores: el hombre vuelve a poder vestirse como un adulto serio y masculino.

Mark Simpson ya le puso nombre a la tendencia. Hace 20 años este periodista británico fue el primero en acuñar el término "metrosexual" para definir al hombre que se interesa por la moda y los cosméticos. Luego llegó el "retrosexual", una especie de nostálgico con barba al que le gustaban los roles tradicionales.

Pero todo eso ya es pasado: el nuevo diagnóstico de Simpson se llama "spornosexual": un hombre al que nada le importa más que cuidar la musculatura del propio cuerpo. Es el nuevo modelo a seguir, encarnado por los deportistas de élite.

En lo que respecta a la moda masculina, todo apunta a que se acabó la época de la nostalgia. "Pienso que estamos en una época de transición de una fase en la que nos orientábamos mirando hacia atrás, a los orígenes de los estilos, las fuentes y la tradición", opina Gerd Müller-Thomkins, del instituto de moda alemán DMI. "Este estilo retro parece haber llegado a su fin".

"En general ahora se va a una estética mucho más reducida", tanto en color como en estampados y estilo, señala.

La combinación divertida de colores intensos en camisetas o chinos forma parte del pasado. "Este otoño se llevan los tonos tierra o grises, en combinación con materiales de lana", afirma el experto en moda Bernhard Roetzel. Gert Müller-Thomkins coincide: en vez de los tonos fuertes van los pasteles y el contraste negro-blanco.

Este estilo directo se refleja también en la prenda infaltable en todo armario: los jeans. Los modelos inspirados en modas antiguas se encuentran cada vez menos y en vez de ello en las tiendas proliferan las propuestas sencillas y con una tela denim (mezclilla) gruesa y por tanto más resistente.

La diseñadora de moda alemana Astrid Werle resume la tendencia en prendas "más oscuras, arcillosas, masculinas". En su opinión lo que más se llevará son los tonos azules, que combinan bien con otros colores apagados como el burdeos, el marrón claro o el gris oscuro. En general los colores pasan a un segundo plano frente a las telas, "sobre todo en los trajes", señala Werle.

En su opinión hay un auténtico renacimiento de motivos clásicos como el jacquard, el pepita (a cuadrados negro y blanco), el pata de gallo y otro tipo de dibujos geométricos. "La estructuración hace parecer el material más fino", explica. Las telas se ven vivas y se completan con el añadido de ojales de colores o detalles en color. Debajo del saco el hombre puede volver a llevar en los días fríos jerseys de cuello redondo o de cuello alto.

No hay tantos cambios en los cortes, ya que en los trajes la silueta se transforma siempre mucho más lentamente, indica Roetzel. "Lo que seguro sigue vigente es el look 'slim fit', con piernas angostas".

Quien sea más osado puede apostar por trajes a cuadros o llevar chaquetas con doble fila de botones. "Ha habido en los últimos años un auténtico auge de la chaqueta", según Roetzel. "La gente está descubriendo ahora que hay algo más que americanas o los sacos a rayas". Este año llama la atención de los expertos la vuelta de las chaquetas cruzadas con doble fila de botones, una tendencia también en los abrigos.

En opinión de los expertos del DMI, la influencia de la ropa deportiva será clave en las tendencias del futuro. La vestimenta deportiva y funcional se mezcla cada vez más con otros sectores de la moda y tiene mucha influencia sobre las colecciones. Y llegan materiales nuevos a la moda masculina clásica, como las parkas por encima del traje.

"La moda se ve masivamente influenciada por la ropa deportiva", asegura Müller-Thomkins. "La clave es la hibridación, un híbrido entre ropa clásica y deportiva".