Mexicanos en tierras mundialistas

Los mexicanos que se encuentran en Brasil confían en que la selección obtendrá su pase a octavos de final ante Croacia. Conoce algunas de sus historias.

Ciudad de México

Sombreros de charro, máscaras de luchadores, banderas tricolor y el “Cielito lindo” se han hecho presentes en tierras brasileñas. Actualmente hay miles de mexicanos apoyando a la selección y no por nada los seguidores de México han sido calificados como la “mejor afición del mundo” por la prensa internacional.

Hablamos con algunos hinchas mexicanos que nos compartieron desde Brasil su experiencia, su entusiasmo por obtener el pase a octavos de final y sus mejores anécdotas del viaje.


El viaje planeado dos días antes

Lázaro Hinojosa organizó su viaje de última hora: lo planeamos de manera express, sólo con dos días de anticipación y ha sido una de las mejores experiencias de mi vida.

El abogado de 30 años llegó a Brasil el 12 de junio y presenció la victoria de México sobre Camerún y el empate, que supo a  triunfo, del México-Brasil, al cual pudo ir gracias a que otro mexicano le regaló una entrada, cuando en reventa estaban hasta en mil 200 dólares.

Lázaro asegura que lo que más ha disfrutado es el ambiente mundialista, todo es futbol. “Ha sido un ambiente muy agradable de fiesta y hermandad con los brasileños”, explica. 

Le ha sorprendido la hospitalidad de la gente y junto a sus amigos han conocido las playas del país sudamericano.

Lázaro asegura estar contento con la actuación de México en sus primeros encuentros, por lo que no duda que logrará su pase a octavos de final venciendo a Croacia con un marcador 2-1. “Espero que siga el funcionamiento del equipo como hasta hoy y que se refleje en el resultado”.

Le hubiera gustado que México se enfrentara al actual campeón, pero tras el decepcionante desempeño de España, esto no será posible. Además del Tri, su otro favorito para coronarse es el país anfitrión.

Lázaro no tiene fecha de regreso, al terminar la fase de grupos aprovechará para seguir viajando y conocer más playas.


“La mejor experiencia de mi vida”

José Marco Kidwell aterrizó en Brasil el 12 de junio y desde entonces ha disfrutado de la fiesta mundialista. A diferencia de otros compatriotas, Marco planeó su viaje con un año de anticipación.

El publicista de 29 años ha ido a los partidos de Colombia-Grecia y Bélgica-Argelia, y asegura que lo que más le ha gustado de este Mundial es que casi no ha habido empates.

Le encanta Brasil y su gente. En estos días ha podido conocer Río de Janeiro, el Cristo Redentor, el Pao de Azúcar, los estadios Mineirão y el Maracaná, así como la ciudad Belo Horizonte, “aquí quieren mucho a los mexicanos y nos han llevado a sus antros”, dice. 

El equipo mexicano ha estado muy concentrado, explica, y espera que le gane a Croacia e ir contra Holanda en la siguiente etapa. Su pronóstico para el encuentro de hoy es que México anote dos tantos. Además, le gustaría que la selección mexicana se enfrente a Chile y su otro favorito para coronarse es Alemania.

Marco está en la última etapa de su viaje, ya que regresa el 25 de junio y asegura que este viaje le deja gratos recuerdos y que vivir la experiencia de Brasil 2104 ha sido la mejor experiencia de su vida.


Vivir un partido mundialista bajo una tormenta

Gabriela Laborie Le Mollé viajó con su hermano y con su novio desde el 10 de junio. Lo que más disfruto de su experticia mundialista fue el ambiente de fiesta.

La joven de 26 años fue al estadio para presenciar el encuentro de México contra Camerún, partido que nunca olvidará, ya que lo vio mojada por la tormenta que cayó.

Aunque le encantó la experiencia, asegura que esperaba más goles del Tri.

Laborie Le Mollé dice que le sorprendió ver tantos mexicanos, sobretodo en Natal, y que se notaba la solidaridad entre todos los países.  “Fue muy divertido, todo el mundo iba con la mejor actitud de pasarla bien y conocer gente, como cuando te vas de intercambio” dice riendo.

Gabriela ya regresó a México, pero desde su país espera que la selección logré su pase ante Croacia.