México se mezcla con España en la Feria culinaria de Miami

Una de las propuestas más interesantes de la Feria gastronómica es la "Modern Mexican with Spanish Twist", que exhibe y mezcla manjares autóctonos mexicanos y españoles.
El Festival de Comida y Vino de South Beach (SOBEWFF), en Miami, es considerado el mayor escaparate gastronómico de EU.
El Festival de Comida y Vino de South Beach (SOBEWFF), en Miami, es considerado el mayor escaparate gastronómico de EU. (Facebook/SOBEWFF)

Miami

El Festival de Comida y Vino de South Beach (SOBEWFF), en Miami, considerado el mayor escaparate gastronómico de Estados Unidos arranca hoy con nuevos bríos y dispuesto a superar listones anteriores, con la presencia de más de 250 chefs y un programa de absoluta exaltación culinaria.

En su decimotercera edición, la feria roza el centenar de actos con todo tipo de celebraciones espirituosas y de incursión en los fogones, algunas tan exclusivas como la cena tributo al exitoso empresario de la restauración Danny Meyer, con un precio de 500 dólares el cubierto.

Los guiños a la gastronomía iberoamericana, como todos los años, forman parte vital del frenesí que vive esta cita. Una de las propuestas más interesantes es la denominada "Modern Mexican with Spanish Twist", que exhibe y mezcla manjares autóctonos mexicanos y españoles. El precio: 250 dólares por persona.

La feria que conjuga tradición, diversidad, diversión y mucho sabor, fórmula que atrae a turistas y a amantes de la mesa más refinada.

Comandan esta iniciativa culinaria el reconocido chef mexicano Richard Sandoval, que ha creado un imperio de la buena mesa, con unos 35 restaurantes bajo su tutela, y el español Bruno Oteiza, con su cocina casera de vanguardia, que ofrece a diario en su programa televisivo "Cocina con Bruno".

Los organizadores advierten: "A los invitados (a la cena de Sandoval y Oteiza) se les asignará un asiento antes de pasar a la mesa. Solo aquellos que hayan comprado su entrada juntos podrán sentarse uno al lado del otro". Más que "castigo" parece una opción nada desdeñable para los amantes de la buena mesa a la búsqueda de pareja.

"Celebrar este año la decimotercera edición es un placer increíble, con la participación de más de 250 chefs, el popular evento 'Wine Spectator's Best of the Best' y la presencia de 70 bodegas y más de un centenar de marcas", explicó a Efe Lee Brian Schrager, director de la feria culinaria.

Schrager espera que unas 65 mil personas pasen por los diferentes actos programados hasta el próximo domingo, en una feria que conjuga tradición, diversidad, diversión y mucho sabor, fórmula que atrae a riadas de turistas y a amantes de la mesa más refinada.

A la postre, esta feria gastronómica retrata con su exceso de degustaciones y fiestas un aspecto sustantivo de la personalidad de la "Ciudad del Sol", transformada estos días en la meca de la cocina.

El evento contará con la presencia de más de 250 chefs y un programa de absoluta exaltación culinaria.

"Los chefs captan gracias a esta feria la atención de todo el mundo. Es extraordinario ver cómo el talento es reconocido más y más por las listas y los ránking que se publican, y ellos se lo merecen", resaltó Schrager, al tiempo que destacó el "enorme logro" que ha supuesto la construcción del 'Wine Spectator Restaurant Management Lab", gracias, en buena parte, a los fondos recaudados en la SOBEWFF.

Se trata de un espacio de preparación para la dirección de restaurantes construido en la Facultad Chaplin de Turismo y Hospitalidad, dependiente de la Universidad Internacional de Miami (FIU), precisó Schrager, también vicepresidente de medios de la distribuidora de vinos y bebidas alcohólicas Souther Wine & Spirits of America, patrocinadora de la cita.

El carácter lúdico y festivo de esta feria queda patente desde el primer momento con la celebración para amantes de la barbacoa del evento "The Q", uno de los principales, que tendrá esta noche como maestro de ceremonia a Michael Symon, responsable de la revista estadounidense Sports Illustrated Swimsuit, una publicación de impresionantes modelos en trajes de baño.

El precio de la entrada: 300 dólares. Eso sí, los carnívoros podrán satisfacer su paladar con suculentas parrilladas de costillas de res, entre otros cortes, que prepararán algunos de los mejores chef estadounidenses en la playa contigua al lujoso hotel Delano, en Miami Beach.

Hasta podrán echar un vistazo, probablemente, a alguna de las musas de carne y hueso que protagonizan las portadas de esta revista.

A este evento, uno de los favoritos de Schrager, no le va a la zaga en diversión y trasiego de bebidas el denominado "FLAUNT", un alarde y despliegue sin freno de algunas de las más reputadas marcas de vodka y champán. Un exaltación espirituosa con precio: 150 dólares, también en el hotel Delano.

Eje de la feria es también el Grand Tasting Village, al aire libre, en la playa, bajo enormes carpas instaladas en la arena, que es desbordado por una riada de ávidos gourmet y fervorosos de Baco dispuestos a no dejar tapa sin probar ni vino sin catar.