El rey Juan Carlos deja claro que no piensa en abdicar

En el discurso más importante de los que pronuncia en el año, emitido por televisión, el monarca expresó su "determinación" de seguir trabajando de acuerdo a su función constitucional.
El rey Juan Carlos
El rey Juan Carlos (AFP)

Madrid

El rey Juan Carlos de España dejó hoy claro en su mensaje de Nochebuena que no piensa en abdicar, pero en medio de la peor crisis de la Corona en sus 38 años de reinado aseguró también ser consciente de que los españoles le reclaman "ejemplaridad y transparencia".

Fue una forma sutil pero clara de rechazar la abdicación en medio del debate por su edad -en unos días cumplirá 76 años-, por su salud -este año pasó en tres ocasiones por el quirófano- y por la caída en picado de su popularidad y de la imagen de la Corona.

No se refirió expresamente a la principal causa de esa crisis de imagen, el caso de corrupción en el que su yerno, Iñaki Urdangarin, está imputado desde hace dos años y que en 2013 ha salpicado también a su hija la infanta Cristina, imputada primero, desimputada después y ahora en espera de ver si vuelve a ser imputada.

Pero sus palabras sobre la "ejemplaridad y transparencia" se interpretan en ese marco. "Quiero transmitiros (...) la seguridad de que asumo las exigencias de ejemplaridad y transparencia que hoy reclama la sociedad", dijo.

En otro momento de su discurso señaló que una sociedad se define "por el nivel del comportamiento ético de cada uno de sus ciudadanos, empezando por sus dirigentes".

Una alusión que bien podría interpretarse también en el marco de los casos de corrupción que sacuden la vida política española en paralelo a la peor crisis económica en décadas, entre ellos el de la presunta financiación ilegal del Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy.

También sin citarlo por su nombre, el monarca se refirió al desafío independentista en Cataluña, donde el gobierno regional acaba de anunciar para el 9 de noviembre de 2014 la consulta de autodeterminación que el Ejecutivo español considera inconstitucional y ha garantizado que no se celebrará.

El rey Juan Carlos respalda un modelo de país "libre, justo y unido dentro de su diversidad". La Corona, dijo, "cree en esa España abierta en la que cabemos todos. Y cree que esa España es la que entre todos debemos seguir construyendo".

Habló de cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes y de resolver diferencias y controversias con arreglo a las reglas del juego democrático. "El respeto de esas reglas es la garantía de nuestra convivencia y la fortaleza de nuestra democracia", dijo.

La crisis económica en la que España lleva inmersa desde 2008 fue también referencia obligada para el monarca en el único discurso del año que le escribe la Casa del Rey y no el gobierno.

Comenzó de hecho con un recuerdo a los más golpeados por ella: desempleados, desahuciados y jóvenes sin trabajo, entre otros, sin olvidarse de los pensionistas que están sosteniendo en muchos casos a familias enteras. Y también emitió un agradecimiento a todos los españoles "en tiempos ciertamente difíciles".

Habló de los "indicios de recuperación que se están empezando a ver", pero dijo que aún deben ser "más sólidos". "No podemos aceptar como normal la angustia de los millones de españoles que no pueden trabajar", manifestó.

"Para mí la crisis empezará a resolverse cuando los parados tengan oportunidad de trabajar", proclamó, en un momento en el que gobierno de Rajoy lanza un mensaje optimista, aludiendo a la mejoría de determinados datos económicos para asegurar que España está saliendo de una crisis que comenzó en 2008 y que arroja un saldo de seis millones de desempleados, el 26 por ciento de la población activa.