“Ha sido el mejor año de mi vida”, Gary Alazraki

Por su éxito con la cinta Nosotros los Nobles, el joven escritor, productor y director mexicano fue nombrado El chico de Oro por una marca de chocolates

Ciudad de México

Apunto de finalizar 2013,se hace un recuento de lo que sucedió en el año, tanto lo bueno como lo malo. Para Gary Alazraki el cierre de año no pudo ser mejor con el éxito en cartelera de su primer largometraje Nosotros los Nobles, que se convirtió en la cinta que más dinero recaudó en taquilla en México, superando a El crimen del padre Amaro.

Pero Gary no se toma la fama tan fácil, ya que se le nota un tanto fuera de lugar en la sesión de fotos frente al árbol de Ferrero Rocher, marca que lo nombró como uno de los personajes de oro de este año.

En entrevista para Set Social, el director de cine abrió un poco más su corazón al hablar del trabajo en familia, el apoyo que ha recibido y de no tirar en saco roto las oportunidades que se le han presentado en la vida, como el apoyo de su padre, Carlos Alazraki, y del productor Leonardo Zimbrón.


Te veías un poco incómodo en la sesión de fotos, ¿cómo te sientes con la atención que has obtenido?

Estoy aterrado, me pregunto: ¿qué hago aquí? Es divertido, porque en esencia es como una buena ola, te vas al mar y no sabes qué te va a tocar ese día y de repente te toca una ola genial.

¿Cuánto apoyo recibiste de tu familia para hacer la película?

Moralmente, me apoyaron mucho para que hiciera la película.

¿Por qué incluir a toda la familia en la cinta?

Toda la vida he estado haciendo videitos en la casa con mi primo y mi hermano y eran nuestro sketches, ahora que iba a hacer una película, lo natural era hacer eso. Mi papá me metía a mí en los comerciales desde niño, es normal. Es bien especial hacer una película y compartirlo con tu familia, en algún momento todo mundo lo hace.  

¿Te ayudó el apellido Alazraki para lograr tus metas con la película?

No, el guión lo escribes sentado en una computadora, el tiempo que te tome, te llames Alazraki o Pérez. Era mucho más difícil trabajar en la industria de la publicidad con este apellido, pero en el cine en verdad les vale, genera cierta credibilidad al principio. Para hacer los cortos y entrar a casas productoras, como asistente de dirección, sí ayudó, pero el desarrollo de la película lo haces solo y como Dios te da a entender.

¿Cómo cierras 2013?

Contento. Ha sido el año de mi vida. 

¿Y qué te espera para 2014?

Una vez que esto se echa a andar, solo falta estafar a quién se deje par seguir haciendo esto. No tengo nada concreto, seguimos cerrando proyectos.

¿Continuarás en el género de la comedia?

La comedia me encanta, siento que todavía puedo hacer más cosas, pero cuestiono que tan pronto es para cambiar de sombrero y a mí, como público, me gusta cuando sé que viene otra de un director con el mismo estilo, porque generas una conversación con el director bajo esos términos

¿Buscarás piezas originales para futuros proyectos?

Las ideas salen de donde menos te las esperas, lo que buscas es algo que te interese contar, donde te identifiques. Creo que eso fue lo que permitió que Los Nobles funcionaran tanto, que era tan personal todo el universo que desarrollé ahí, temáticamente viví mucho el arco de ser un hipster, era un mirrey en rehabilitación.

Ya que lo mencionas, ¿qué tanto de tu vida familiar hay en la cinta?

Fue determinante. Mi papá se graduó de la prepa sin un centavo; no lo dejaron estudiar en la universidad, porque se graduó de un colegio militar gringo y no tenía certificado de prepa, ni siquiera se tituló. Entró a trabajar en Telesistemas, se fue a Canal 13 y luego abrió una agencia de publicidad y nos dio una vida buena, con educación privada, coche para el nene cuando cumpla 18 años. A él le costaba trabajo ver que no entendíamos el esfuerzo que a él le costó llegar a darnos ese estilo de vida y para mí eso era lo más íntimo de la historia, ese conflicto que yo no entendía y me preocupaba por pertenecer a mi grupo de amigos. Cuando la estaba escribiendo, estaba reviviendo mis propias caídas de los veintes.

Y en lugar de enchular una pesera…

Enchulé una película.

Finaliza con una carcajada Gary.


LEONARDO ZIMBRON

Gary decía que para sus próximos proyectos solo falta estafar a quien se deje, ¿eso pasó contigo?

En verdad es un gusto trabajar con directores talentosos, productor y director es una mancuerna parecida al matrimonio, te adoras, te amas, te odias, te peleas, vuelves, pero hay mucho cariño y siempre, como productor, tienes la esperanza de encontrar esa mancuerna, que es automática; es poco que negociar y mucho que crear en conjunto y creo que con Gary se dio desde un principio.

¿Cuál fue tu experiencia con él?

He tenido el gusto de trabajar con directores y directoras muy buenos, he descubierto que me gusta iniciar relaciones de cero, cuando hice Efectos Secundarios fue ópera prima y Los Nobles es ópera prima. Creo que hay mucha frescura en la propuesta que tiene un director con respecto a su primera película y no tengo quejas, he tenido grandes experiencias con los directores que he trabajado, pero sin duda la mejor mancuerna hasta hoy ha sido con Gary y no solo mencionar que él como persona es fantástico, sino que además la satisfacción queda en lograr juntos una película como lo fue Nosotros los Nobles.