¿Cómo funciona MBFashion Week México?

Con 18 ediciones ya en su haber, el evento de moda más importante de nuestro país arranca hoy esperando más de 500 asistentes, 20 pasarelas y 17 diseñadores mexicanos. 

México, DF

Esta semana se llevará a cabo en Campo Marte el evento de moda más importante del país. En su edición número 18, la Mercedes Benz Fashion Week celebra casi una década de existencia, un modelo exitoso de promoción de la moda hecha en México y nuevas alianzas para convertirse en un escaparate fuerte de diseño mexicano.

Milenio habló con la directora de la plataforma, Beatriz Calles sobre el origen de MBFW, la evolución de la industria de la moda, lo más destacado de esta edición y su futuro.

Las mil y un plataformas

Los primeros años del nuevo milenio se distinguieron en México por una naciente inquietud por enaltecer el diseño de moda nacional. Por un lado, un grupo de jóvenes diseñadores encabezados por José María Torre se unieron para recortar gastos en un evento que llamaron D-Fashion. Por el otro, Macario Jiménez se unió a sus colegas con un fin similar, crear una plataforma cada dos temporadas, para mostrar en pasarelas sus propuestas. La llamaron, Fashion Week México.

A la par, Mercedes Benz había descubierto su íntima relación con la moda de manera accidental. “Fue todo gracias a las carreras” explica Beatriz Calles. “Los señores interesados en las carreras iban acompañados de señoras que estaban checando qué traía puesta una y la otra”. Así fue como la automotriz empezó a montar espectáculos de moda en sus concesionarias, que pronto se convirtieron en un modelo exitoso de exhibición cuyo máximo potencial es evidente en Nueva York, la ciudad en la que arranca el principal circuito de la moda internacional (NY-Londres-Milán-París) patrocinado por la compañía.

Poco después, Mercedes Benz provó organizar su propia semana de la moda, al igual que lo hace en Sydney, Berlin, Moscú y Estanbul. “Hicieron el evento de mano de Conde Nast. Se llevó a cabo en el centro comercial Antara, cuando apenas comenzaba. Ahí donde están ahora los antros, no había nada y lo usaron para montar las pasarelas.”

Su director, Manuel Vera abandonó la organización poco después de su creación, cuando en 2007 formó una nueva plataforma: International Designers México (IDM). “¡Ya había cuatro!” recuerda Beatriz, que tomó las riendas del evento justo entonces.

“Nos acercamos a D-Fashion para unir las plataformas” explica Beatriz. Entonces nació Mercedes Benz Dfashion México. Luego resultó que Fashion Week se había caído porque habían tenido problemas los directivos, estaban viendo la forma de volverlo a levantar. Nos acercamos con ellos y nos unimos. Entonces nació MB Fashion Week México” cuenta la directora.

Pero la unión era apenas el principio. Beatriz tuvo una reunión con Cory Crespo, presidente de MB Fashion Week y director de Coloürs, la empresa que la organiza. “Me dijo: en México no hay industria de la moda, no hay nada, no existe. Yo llevo más de 40 años trabajando en esto. ¿Entonces qué estamos haciendo? Pensé”.

“Me abrió los ojos” dice Calles, a quien el empresario le explicó que la marca más reconocida entonces era Pineda Covalín, seguida por Daniel Espinosa. Aunque Carlo de Michelis y Manuel Méndez eran exclusivos del Palacio de Hierro y Macario Jiménez contaba ya con más de una década de trayectoria, la industria no era redituable. Después de que se firmó el TLC la producción textil mexicana cayó, sustituyendo la producción local por marcas internacionales. Los impulsores de la moda tenían en reto-que aún existe- no sólo darle visibilidad a los diseñadores, sino que “vendieran bien”.

Diseñador = empresario

Las semanas de la moda son eventos en los que los diseñadores más destacados de una ciudad, se reúnen dos veces al año para mostrar sus propuestas de la siguiente temporada. Éstas se muestran a compradores de boutiques y almacenes de prestigio internacional y a la prensa especializada.

MBFW en México hace justo eso, pero aún a una escala más modesta. Desde hace tres años, la organización pasó de ser gratis para los diseñadores, a cobrarles una cuarta parte del costo de montaje. Cada pasarela cuesta alrededor de 400 mil pesos, ellos tan sólo pagan 100. “El resto se paga con los patrocinios que encontramos. Es importante que los diseñadores puedan ser cada vez más auto suficientes porque con el dinero de patrocinadores podríamos volar a prensa internacional y a compradores que no podemos hacer porque no nos alcanza. Estoy convencida de que si traigo prensa internacional y empiezo a comunicar que hay propuestas increíbles en México, va a hacer mucho más fácil tener publicaciones en todas partes del mundo”.

Para eso, el consejo de Fashion Week México busca diseñadores que aunque estén empezando tengan una mente empresarial “y que no tengan la idea de antes de que son todólogos” explica. “Ellos hacían desde el diseño hasta coser pero también se encargaban de ventas y de sus relaciones públicas. Ese modelo no funciona. Es imposible ser Superman o Wonder Woman para hacer eso”.

Casos de éxito

Los nueve años del esfuerzo por ayudar a los diseñadores a ser más visionarios, a incrementar su producción y por ende tener un negocio más exitoso, parecen estar dando frutos.

“Sandra Weil con su socia que es una mercadóloga brillante, han hecho prosperar muchísimo la marca” ejemplifica Calles, para luego enumerar los logros de los creadores de la plataforma. .

“Tienes que tener continuidad, si no la tienes pierdes esa fuerza. ¿Cómo quiero que vendas y tengas un negocio si no tienes una herramienta de comunicación? Caminamos con ellos para que exista es continuidad. Saks le abrió la puerta a un grupo muy importante de diseñadores mexicanos. Lorena Saravia abriendo una boutique con su nombre en una de las avenidas más emblemáticas del DF frente a marcas internacionales, es un orgullo tenerla ahí. También que Pink Magnolia tenga su tienda en Polanco, o enterarnos que están vendiendo a Alexia Ulibarri en su showroom de NY, Alejandro Carlín se va a presentar a Moscú, son logros que hemos tenido juntos. Creo que es la única manera de poder llegar a que su trabajo se note y florezca y tienen que empezar por su país”.

El “bendito” Internet

La directora de Fashion Week le atribuye el éxito de sus diseñadores no solamente al talento de ellos y al trabajo de la plataforma, sino a un componente fuera de sus manos: Internet.

“Es impresionante, nosotros siempre hemos dicho que somos unas herramienta de comunicación indispensable para un diseñador. Es increíble el alcance que ya tiene a nivel internacional, benditas las redes sociales porque en el segundo en que está pasando te estás enterando.” dice Beatriz. Con la inmediatez y el creciente interés del mundo sobre moda, México podría convertirse en el próximo Brasil, un centro creativo importante que exporta mucho más que sólo hermosas modelos.

La clave está también, en crear diseño mexicano para mexicanos, que a la vez sea atractivo para cualquier amante de la moda del mundo, que puede comprarla desde su casa. “Se hace moda en México para quien sea que se interese en tener algo diferente, extranjeros o no. La ventaja de las tiendas online es que no tienes que viajar para comprar, es mucho más fácil adquirir productos nacionales”.

El equipo de Fashion Week

Beatriz Calles dice que el esfuerzo de montar Fashion Week toma seis meses de trabajo continúo con un equipo multidisciplinario. “Trabajamos diario, nos reunimos cada lunes del año para ver avances. En cuanto termine esta edición, tendremos una junta para evaluar lo que hicimos mal, para que no vuelva a pasar. El resto es que cada temporada sea mejor que la anterior.”

A partir de este martes y hasta el viernes, Calles y su equipo tienen el reto de la incorporación de dos nuevos elementos al evento. Por un lado, la pasarela de nuevos diseñadores “Nook” ahora forma parte de la plataforma. Por el otro, Fashion Week es ahora también festival de cine.

“Luisa Sáenz, ex modelo y ahora directora de la plataforma de Fashion Film Festival se une también a FW, entonces en esta edición se lanza la convocatoria a todos los diseñadores a que hagan un fashion film y en la próxima edición se van a proyectar estas películas. No se van a mostrar en el mismo lugar que los desfiles porque las necesidades técnicas para hacerlo requieren un sitio aparte” explicó.

El equipo de la semana de la moda mexicana, espera recibir a 500 personas por cada uno de sus 20 desfiles, sumado a los asistentes al festival de fashion films, los alumnos que tomarán talleres sobre tendencias y negocios en la moda y la exhibición del trabajo de 17 diseñadores de joyería locales.

“Estamos tratando de redondear las necesidades de la moda mexicana, creo que podemos lograrlo” dice la directora.