Mangle del Carpintero y El Chairel, será analizado

La Conabio aprobó un millón y medio de pesos para hacer pruebas en el 9 zonas prioritarias de humedales en Tamaulipas, por medio de especialistas de la UAT.

Tampico

Nueve zonas de humedal prioritarias de Tamaulipas recibirán un recurso especial para el estudio de su estado actual para proyectos posteriores de conservación y rescate, entre los cuales se encuentra las lagunas del Chairel y el Carpintero.

El investigador de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Carlos Zamora Tovar, dijo que en conjunto con otros investigadores de la misma casa de estudios, así como de Veracruz y Baja California, se obtuvo ganó al convocatoria de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) para el monitoreo que dará argumentos en el tema protección del mangle y su biodiversidad.

Otros estados que ya han recibido fondos de diversas aportaciones fueron Campeche, Veracruz en el Golfo de México, así como Chiapas en la costa del Pacífico.

Estimó que el recurso, que podría aterrizar en las próximas semanas sería cerca de un millón y medio de pesos.

Para el sur del estado, se incluye el complejo Miramar, que comprende las lagunas del Chairel, del carpintero y La Costa, Estero Garrapatas y laguna de Pueblo Viejo por el lado veracruzano, además de la zona de Río Bravo, La pesca, Laguna de Morales, Lomas del Real, Barra de Ostiones.

El ecólogo, aseguró en el caso de los proyectos del parque ecológico de la laguna del Carpintero, dijo que habrá argumentos para saber que construcciones y proyectos deban aterrizarse, en los cuales son prioritarios para Conabio proyectos de turismo sustentable.

En cuanto a la tala de mangle, expresó que a varias décadas, el ecosistema al centro de la ciudad de Tampico ha tenido recuperación y cuenta con varias especies de mangle, el cual ayudó incluso a la purificación del agua del manto acuífero, "No cabe duda que la laguna del Carpintero tiene población de mangle".

Aseguró que actualmente existen proyectos sustentables que pueden apoyar al turismo ecológico mediante la conservación y la educación de los humedales, más que infraestructura que dañe el ecosistema en recuperación.